Lou Reed

10 cosas por las que siempre amaremos a Lou Reed (además de sus canciones)

Ciudad de México, 27 de octubre (MaremotoM).- Hoy hace siete años que falleció Lou Reed, ese neoyorquino por el que aprendimos a amar a esa ciudad herida, que hoy con una pandemia brutal.

Hoy, como todos los años, la agrupación tapatía de rock-experimental Descartes a Kant ha abierto las puertas de su altar para homenajear a aquellas figuras que inspiraron y vieron nacer a sus integrantes, con el estreno de A Tribute To Lou Reed (2020), un EP que celebra la importancia que tuvo el cantautor estadounidense en la carrera y vida personal de los integrantes de Descartes a Kant.

Cuatro canciones elegidas por sus características musicales y el impacto que tuvieron en la agrupación. Las intimistas ‘Perfect Day’ y ‘Femme Fatale’ contrastadas con las orquestales ‘New York Telephone Conversation’ y ‘After Hours’.

En octubre de 2013, Lou Reed tenía 71 años. Vivía en Nueva York junto a su esposa, la artista Laurie Anderson. Hacía tai chi y llevaba a cuestas una dura enfermedad en el hígado que fue la que lo mató el domingo 27 de ese mes, de ese año.

Nunca las efémerides dolieron tanto como cuando hay que caer en la cuenta de que un artista de la dimensión de Lewis Allen Reed, nacido el 2 de marzo de 1942 en Brooklyn, ya no está entre nosotros.

Como una mueca burlona del destino allí continúa su cuenta de Twitter @LouReed, con más de 65 mil followers. Allí, alguien colgó la foto de una camioneta negra con el rostro del fundador de la Velvet Underground en amarillo rabioso.

Dibujos, murales, caricaturas, grafitis que evocan la presencia del músico famoso por su malhumor también se replican en su cuenta de Facebook, con casi dos millones de seguidores.

Por eso nos gusta recordarlo en estas fechas donde casi todo es olvido y fuegos artificiales, porque todavía hay un Lou Reed que nos arde en el alma y en el corazón.

LO AMAMOS POR SU VOZ DE PIONERO

“Sin Velvet Underground, la banda que lideró a fines de los ’60, no podría siquiera imaginarse al glam, al punk ni al rock alternativo. Así de monumental fue la influencia de Reed, poeta del rock y rockero poético. Y así lo reconocieron siempre David Bowie, Kraftwerk, Luca Prodan, los Strokes, los Ramones, U2, Iggy Pop, Patti Smith, Duran Duran, Television, R.E.M., Sonic Youth, Pixies y Morrissey, entre muchísimos otros colegas”, escribió el periodista de música Roque Casciero.

LO AMAMOS POR “PERFECT DAY” Y TRAINSPOTTING

La escribió en 1972 para que formara parte de su disco, hoy legendario, Transformer y su letra, al principio optimista, sugiere varias interpretaciones, muchas de ellas oscuras y depresivas como solía ser su sello de distinción.

Pasará a la historia, sin embargo, como la canción perfecta en la película Trainspotting que, con guión de Irvine Welsh y dirección de Danny Boyle, influyó a toda una generación desde su estreno en 1996.

La canción fue usada para una escena inolvidable: aquella en la que Renton sufre una sobredosis de heroína.

LO AMAMOS PORQUE NO NOS DABA TREGUA

“Con él había que ir a lo profundo, dejar que sus palabras lacerantes volvieran a cortar esa llaga mal cicatrizada, hacer propios dolores ajenos como forma de aprendizaje, sufrir y gozar los latigazos, asomarse (desde lejos, en lo posible) a los abismos del suicidio y la adicción, sentir el desgarro de que te arranquen a un hijo de las manos, percibir la espada de Damocles del cáncer sobre tu cabeza, enamorarse de la persona más equivocada posible, teñir de nostalgia un día perfecto, tener sexo en los lugares más cochambrosos, dejar correr la adrenalina del que va a pegar drogas a los barrios bajos, meterse en las orgías más zarpadas… Reed lograba eso con sus canciones. Y no precisaba mirar desde un púlpito ni pretender identificaciones vacuas: era un tipo culto que escribía desde las tripas, como pocos lo han hecho en la historia del rock” (Roque Casciero, again).

LO AMAMOS POR TRANSFORMER, POR SUPUESTO

Transformer, su disco paradigmático de 1972, fue el segundo álbum en solitario. Luego haría 21 más, entre ellos el polémico Lulu, junto a Metallica.

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Además de “Perfect Day”, el disco en el que David Bowie –nada más ni nada menos- hizo los coros y la producción, trajo canciones que luego se hicieron clásicos como “Vicious”, “ Walk on the Wild Side” y “Satellite of Love”.

LO AMAMOS POR “HEROÍNA”, POR SUPUESTO 2

Pocas veces se habla del efecto de las drogas, es decir, de lo que produce en quienes las consumen (y Lou Reed lo hizo en forma reiterada y con notable placer) y “Heroína”, que describe minuciosamente un pase de dicha droga, es un monumento al dejarse llevar por la decadencia y el esplín, sin duda virtudes existenciales en un sistema social que nos quiere siempre en alerta, predispuestos a la guerra, aptos para la competencia. Sin exageración, Reed es considerado uno de los músicos más grandes del siglo XX y muchas de sus canciones, entre ellas “Heroin”, refrendan su legado sustancial en la materia.

En 2007, junto a su amigo el director de cine Julian Schnabel, presentó en los festivales más importantes del documento la película Berlín, que , recoge las primeras representaciones en vivo del disco homónimo, a los 33 años de que saliera al mercado.

LO AMAMOS POR BERLÍN

En septiembre del 2014, un teatro de Roma, Italia, estrenaba la versión teatral de Berlín, basada en el tercer disco en solitario que Lou Reed dio a conocer en 1973. El disco y por tanto la obra teatral a cargo de Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró, cuenta la historia de Caroline y Jim, una pareja de jonkies autodestructiva. Cuando el disco fue publicado muchos críticos de la época lo consideraron mediocre y dieron por terminada la “prometedora” carrera de Lou Reed. Hoy es considerado una obra maestra de la música contemporánea.

LO AMAMOS PORQUE ERA FURIBUNDAMENTE ANTIRREPUBLICANO

“Nunca se fueron. Nunca se van. Creo que pasa en todos los países. Nunca se van, siempre están ahí. Debemos ser fuertes y mantenerlos alejados, pero es un error pensar que desaparecieron: siempre están. Lo peor de la derecha lo tenemos en Pat Buchanan. Después de Pat Buchanan viene el Ku Klux Klan, algo así. Siempre debemos estar conscientes de que están. Es como una especie de enfermedad crónica, nunca se curará. No tengo idea de qué sucederá en las próximas elecciones. No puedo creer, es dificultoso creer que Bush pueda ganar. Increíble. Y realmente tengo esperanzas de que no suceda. Es terrible, terrible para ti y para mí. Terrible para todos. Realmente algo muy malo, increíble”, dijo Lou.

LO AMAMOS POR LULÚ, CLARO, Y POR METALLICA

Como muchas cosas que hizo, cuando salió Lulú, el disco con Metallica, la crítica lo hizo pedazos. Los fans de hueso colorado de la banda tampoco entendieron la unión con ese viejo de rostro arrugado y cara de pocos amigos, que sólo atinaba a balbucear con voz de ultratumba canciones demasiado disonantes, poco abiertas.

Sin embargo, desde que murió, el trabajo ha comenzado a ser escuchado, nietzscheneamente si se quiere, de manera distinta. La revaloración no tarda en venir, aunque no será datada aquí, puesto que nosotros compramos ese álbum a la primera.

LO AMAMOS PORQUE AMABA EL TAI CHI

Su esposa, Laurie Anderson, dice que murió mientras hacía un movimiento del tai chi, el arte marcial a la que Lou Reed le adjudicaba la responsabilidad de seguir vivo. Vivió en pie de guerra hasta el final, como debe ser: “Mis profesores siempre dicen… La primera opción es evitar la pelea. La segunda, mandar al oponente al hospital”, dijo Lou en una entrevista a El País.

LO AMAMOS PORQUE NO NOS AMABA

“Me encanta burlar las expectativas de ese público que busca al artista decadente. ¿Sabes lo que decía Frank Sinatra? Que si fuera cierta la décima parte de las cosas que se contaban sobre él, habría terminado en un zoológico. Lo mismo en mi caso. Tengo 65 años y todavía puedo romper barreras sónicas”, dijo una vez.

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