Jon Lee Anderson en el Hay

10 Pensamientos del periodista Jon Lee Anderson, que viene al Hay Festival en Querétaro

Entre el 5 y el 8 de septiembre, uno de los festivales más interesantes del año, se desarrollará en Querétaro. Aquí viene quien es considerado uno de los mejores periodistas de estos tiempos.

Ciudad de México, 15 de junio (MaremotoM).- Muy pocos periodistas pueden escucharse en estos tiempos. Uno de esos, probablemente el mejor (aunque hacer ese juicio es plantearse con una subjetividad que él no merece), sea Jon Lee Anderson (California, 1957).

El pasado 12 de junio Cristina Fuentes La Roche e Izara García anunciaron la programación de la Cuarta Edición del Hay Festival, donde entre otras cosas anunciaron la participación del autor, entre otros libros, de Che: una vida revolucionaria, La caída de Bagdad y El dictador, los demonios y otras crónicas.

El escritor mexicano Juan Villoro (1956) dice que el periodista Jon Lee Anderson (California, 1957) es uno de los mayores cronistas del mundo contemporáneo, un verdadero experto en dar bien las malas noticias y que su vida, entre aviones y países de nombres exóticos, debería ser narrada por Graham Greene. Cuando escucha estos elogios, Jon Lee esboza una sonrisa tímida y esconde su mirada celeste detrás de unas gafas con armazón de metal, como si quisiera disolverse, desaparecer.

Jon Lee Anderson en el Hay
Cristina Fuentes La Roche presenta la programación del Hay Festival. Foto: Cortesía

Autor de lo que se considera es la mejor biografía del Che Guevara, Anderson vive en una población costeña a tres horas de Londres con su esposa y sus tres hijos, aunque vivir, en este caso, no es sinónimo de morar, sino de habitar una casa familiar a la que llega por cortos periodos luego de viajes innumerables alrededor del mundo.

En realidad, Jon Lee vive en los aviones. En México hace una cita para encontrarse con un amigo en California o establecer lazos con un contacto fundamental en España, Francia, donde sea. Al fin y al cabo, la prestigiosa revista The New Yorker, que lo cuenta entre su staff como un colaborador estrella, le paga lo suficiente para construir, con todo el tiempo necesario, perfiles de los personajes que deciden el destino del planeta o para narrar situaciones políticas que anticipan una guerra, preceden una contienda bélica, bordean un desastre que tarde o temprano ocupará las primeras planas de los periódicos.

Jon Lee Anderson en el Hay
Izara García, la coordinadora, habla de los muchos invitados que tendrá este año la cuarta edición del Hay. Foto: Cortesía

Aquí una decena de pensamientos que hemos sacado de las muchas entrevistas hechas a Jon Lee Anderson, para preparar un poco su prestigiosa visita a Querétaro.

UN PULMÓN PARA GAZA

“Hay que abrirle un pulmón a Gaza, que padece un tema grave de sobrepoblación, porque si no va a reventar. Gaza tiene además que dejar de tirar misiles hacia Israel, porque lo van a seguir aplastando”.

SER ESCRITOR O REPORTERO

“Lo que primero vino a mí es el deseo de ser escritor. Primero, creo, soy escritor y luego reportero. He sido escritor en ciernes y aventurero desde edad temprana. Lo de reportero vino después, es una categoría que une al aventurero y al escritor. Pero sigo con la intención de escribir creativamente”.

LA BOMBA DE IRÁN

“La mitad de los expertos con los que he hablado piensa que hay apertura en Irán en cuanto a dejar de hacer la bomba y a cambio poder sentarse en la mesa de los chicos grandes, pero también he hablado con gente que ha trabajado en la industria nuclear como negociadores de los iraníes y queda claro que se trata de un programa de búsqueda de armas nucleares. Sino, ¿para qué hacerlo? ¿para qué seguir? Mira, Estados Unidos tiene armas nucleares, Pakistán tiene armas nucleares, es lógico que otros países quieran tener armas nucleares. Con esto no estoy justificando al gobierno iraní, pero es obvio el juego que juega Irán. No sé si tiene derecho. Pero en el instante en que Estados Unidos y algunos otros países grandes inventaron la bomba diciendo además que nadie más podía hacerla, es obvio que eso no iba a quedar ahí. El “pacto” o la obsecuencia de muchos países hacia las potencias ha terminado. Vivimos en un mundo peligroso en donde muchos gobiernos piensan que se garantiza la soberanía y se evita las invasiones extranjeras creando la bomba nuclear. Ahora es Irán, pero pasado mañana podría ser Tonga. Esto no va a terminar”.

ANDAR POR EL MUNDO

“Ahora estoy entre regresar a Siria o ir a Mali, donde nunca he estado. Nadie está reporteando Mali y los islamistas han tomado la mitad del país, como consecuencia de lo que sucedió en Libia. Interesante. El tablero del ajedrez del mundo está en movimiento. También me gustaría ir a Brasil, al Amazonas, donde están construyendo la mayor represa del mundo. Como una especie de mirada a la última frontera salvaje del mundo. También estoy haciendo el perfil del torero español José Tomás, así que ahora tengo que entrevistarlo”.

LA DEMOCRACIA LATINOAMERICANA

“La democracia en América Latina es algo nuevo. Por supuesto que hay rasgos democráticos en el continente que datan de la época de la colonia y que ha habido a lo largo de la historia de la región latinoamericanos ejemplares que han luchado contra el caudillismo, pero lo que ha primado ha sido la política del cuartel”.

LA VIOLENCIA LATINOAMERICANA

“El trasfondo de violencia que ha permeado la historia latinoamericana exige a los gobernantes atomizar a sus contrincantes. Muchos de los mandatarios actuales apelan a la calle, a la turba, buscando apoyo, en lugar de dirigirse a una clase media que en general se muestra muy insegura y poco apegada a los valores cívicos. Es cuando nace el populismo en la región”.

Jon Lee Anderson en el Hay
Los pensamientos de un hombre imprescindible. Foto: Cortesía

EL DILEMA SIN LA GUERRA FRÍA

“Un chico hoy en El Salvador, ¿qué opciones tiene? Ya ni siquiera tiene a la guerrilla en la montaña para que le ofrezca un discurso de un mundo mejor, repito: equivocado o no, pero con una noción política que haga hincapié en la construcción de una sociedad mejor en el futuro. No hay noción de bien común. Ahora la utopía es entrar en una narcobanda, para vestirse con Armani Exchange, usar pendientes de oro y ser el más malo de la película. Ese es el nuevo paraíso del nuevo hombre. Y lo vemos en México, en Venezuela, Brasil, Guatemala, El Salvador…eso es lo que ha creado el final de la Guerra Fría en Latinoamérica, un continente que está en una crisis social peor que muchos de los otros continentes en el mundo. Delincuencia, secuestros, asesinatos, violaciones, falta de estado de derecho. Latinoamérica está peor que África, Latinoamérica es el continente más jodido del planeta y sus ciudades son las peores del mundo. ¿Qué hemos logrado? Toda la sangre derramada en los 70 y 80, todo el horror vivido, no sirvieron para nada. Cuando la gente me dice, pero, Jon, ahora la gente tiene más carros, hay electricidad, usan teléfonos celulares, yo digo: – ¿Y eso qué?. Si tienes un hijo sicario y a tu hija la violan cuando sale a la esquina, ¿qué importa si tienes electricidad? ¿Eso es civilización o barbarie?”

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EL TEMA DE LA MUJER EN EL MUNDO

“En el hombre, el vínculo entre el poder y la necesidad de la violencia y el sexo es muy estrecho. Si miras a cómo se portan los hombres en la cárceles, donde no hay mujeres: pues crean mujeres para que los sirvan, es parte del juego del poder violento. Por eso es necesario civilizar al hombre, porque si sólo lo dejas con las herramientas del poder violento, las va a utilizar, pero si los dotas de educación y de ciertos valores, el hombre puede elevarse. Si no le proporcionas empatía con el prójimo, el hombre vuelve siempre al salvajismo. Sería genial un gobierno femenino, aunque ya ha habido mandatarias mujeres en un mundo muy patriarcal y en muchos casos, suelen ser más duras que los hombres. Fíjate en Sirimavo Bandaranaike, en Golda Meir, en Margaret Thatcher, Chandrika Kumaratunga, todas han sido durísimas. La gran excepción, sin dudas, ha sido Michelle Bachelet en Chile, quien se mantuvo inconfundiblemente como una mujer y trajo a su oficio una política suave y hábil, más de diplomacia detrás del telón que al frente del escenario”.

TRUMP Y LOS CONFLICTOS MAYORES

“Sin duda en la era Trump estamos inmersos en posibles desenlaces hacia un conflicto mayor. Diría yo que desde 2001 hemos estado en esa dirección porque las guerras se emprenden, no se resuelven y son mucho más grandes. Hay metástasis. Yo estaba muy esperanzado con el triunfo de Hillary Clinton, no porque la crea Mahatma Gandhi pero sí a causa de mi consternación frente al estado mundial. Creo que ella tenía la capacidad de atender relación de fuerza, los riesgos, lo demás. Los gustos personales ya no entran en este asunto porque estamos hablando de un estado de cosas en general y quién sería la mejor persona para prevenir una Tercera Guerra Mundial. Hemos estado en riesgo desde hace tiempo, lo que hace falta ahora es alianzas y la aparición de políticos muy astutos que nos separen del camino trazado. No es cuestión que la Tercera Guerra no se va a dar; no sé si va a comenzar con Corea y que los Estados Unidos terminara por hacer una guerra nuclear limitada, como ellos dicen, para penetrar los bunker de ese país bunkerizado desde hace 70 años, con una soldadesca psicótica, síndrome de un país ermitaño como es ese. Si vendrá por el Brexit, por la expulsión de musulmanes en Europa, quién sabe lo que puede pasar. Todo eso sumado a un elefante en la Casa Blanca: Donald Trump. Su presencia allí representa una crisis todos los días, todas las horas, todos los minutos que él esté ahí y no hablamos ya de una voluntad por tal o cual partido político: es un tipo emotivo, narcisista y con un arsenal nuclear más potente del mundo al alcance de sus manos. Me conforto algo con la presencia de unos tipos que si bien no son santos de mi devoción, pero al menos son militares de carrera. ¿Me gusta cómo han militarizado el gobierno de los Estados Unidos? La respuesta es no, pero al menos tienen experiencia, saben cuáles son las consecuencias y no deja de ser un cierto alivio dentro de un cuadro pesadillesco. Trump es un animal, un holgazán, un niño rico que nunca ha trabajado en la vida y que ahora tiene una pistola en la mano. Los padres lo han dejado suelto en un parque de diversiones y anda por los pasillos tirando a la gente. Eso es lo que es Donald Trump”.

LA GUERRILLA EN LA HISTORIA LATINOAMERICANA

“Los guerrilleros de ayer ya son políticos en algunos casos, en otros casos se han hecho presidentes, otros tienen ONGs y las guerrillas de hoy son terroristas o criminales. El mundo ha cambiado. La globalización ha cambiado y los países ricos han regado los países pobres, donde se generó la guerrilla, con productos baratos. Los deseos materiales o los supuestos deseos materiales se han visto cumplidos en un aspecto y el capitalismo más brutal ha creado proyectos nuevos pero sin objetivos políticos. ¿Qué son sino las delincuencias juveniles de Brasil, las maras de El Salvador, las pandillas de México, de Venezuela? Son grupos armados con capacidad de sublevación, control de territorio o conquista de poder, pero no lo buscan, porque sus anhelos son otros, son materialistas. Y eso es la conquista del capitalismo en lo que fue la Guerra Fría. Es una reflexión sombría que hay que hacer. Yo no digo que lo que hayamos tenido antes fuera bonito, esas guerras donde murieron millones, de 1945 a 1991, no fueron nada bonitas. Pero nada más remarco la distinción, erradas o no; había gente que empuñó las armas para buscar un mundo mejor. Es cierto que suena como una cosa sacarinada de los marxistas, pero que era genuino; lo que tenían enfrente o encima era un mundo semifeudal, racista e injusto. Pocos conquistaron el poder de las armas, la mayoría lo hicieron mal, pero no sé si se puede vilipendiar la historia describiendo a la revolución por sus fracasos. No me parece justo. Mira al otro lado, lo que nos ha dejado la conquista, ¿acaso esto está bonito? Los 200 mil muertos en México, ¿por qué exactamente?, por el narcotráfico. Hace ciento cincuenta años no existía el narcotráfico, los países conquistados por la Guerra fría son los más asesinos del mundo, ¿qué quiere decir eso? Tú decías que somos nostálgicos, en cierto modo sí, pero miremos a Brasil, un discurso ultraderechista, brutalista, que mira a los socialistas que estuvieron en el poder como terroristas. Los quiere criminalizar. Donald Trump habla del Partido Demócrata como una turba. Mira ese lenguaje de objetivizar al otro. A lo que voy, es que no soy catastrofista pero, ¿quién hubiera pensado en que una rata, un malandro como Trump, llegaría a la Casa Blanca y degradaría a la democracia como lo está haciendo? ¿Quién hubiera pensado que después de Lula vendría alguien como Bolsonaro a Brasil? ¿Quién pensaría que Andrés Manuel López Obrador llegaría al poder en México, como un contrabalance?

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