Karen Villeda

A las mujeres nos están matando en México

Ciudad de México, 13 de octubre (MaremotoM).- En Agua de Lourdes / Ser mujer en México (Turner), la poeta Karen Villeda se sale de las letras que tanta satisfacción le dieron con Visegrado (Almadía/INBA, 2018), un libro con el que ganó Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas, para tocar aquí el “gran tema”, el tema de que toda mujer hoy no puede escapar.

¿Cómo ser mujer en México? Con las estadísticas (por caso el de la ONU, que da escalofríos, con nueve mujeres que son asesinadas al día), Karen construye un compendio de memorias y herramientas de ficción para hablar de una brutal realidad.

“A las mujeres nos están matando en México” es la frase que guía todo el trabajo personal y profesional. Ella empieza hablando de una mujer que se llama como ella, que asesinaron en un hotel de paso.

“Karen está muerta.

Un hombre la asesinó”.

Los signos de la violencia sobre el cuerpo de la mujer retoma su fuerza en la lectora. No es lo mismo cuando muere un hombre, que cuando matan a una mujer. Pienso. ¿Qué pasa con los hombres torturados por el narcotráfico, colgados en un puente, desmembrados, no sufre el cuerpo como el de ellas? Es cierto. Sin embargo, los cuerpos femeninos tienen una cuota extra de odio y de violación. Querer entrar en sus entrañas para herirlas para siempre, como si tuvieran culpa de ser mujer.

En Estambul colgaron 440 pares de zapatos en las paredes de la ciudad, es el número de mujeres asesinadas por sus maridos este año en Turquía. Veo a los zapatos colgados y pienso en Karen Villeda, que como toda mujer joven se pregunta en el libro por el futuro.

“En una nota titulada Cómo será la mujer en el 2050, se afirma que no conocerá límites impuestos por roles de género para crear, estudiar o trabajar. Se educará en una sociedad más incluyente.

Karen Villeda
Karen Villeda. Agua de Lourdes. Foto: Cortesía

¿Hay que esperar tanto tiempo para que se cumpla una promesa?”

Durmiendo con un enemigo. ¿Somos tantas mujeres las que dormimos con un enemigo? ¿Alimentamos, seducimos, conquistamos o a veces ignoramos, en una acción que nos costará la vida, a quien tarde o temprano nos atacará?

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“Karen no tenía miedo a nada.

Quisiera decir lo mismo de mí.

Sin embargo, yo tengo miedo.

Y mucho.”

Cuántas mujeres con miedo vivirán casi presas en este país donde mueren asesinadas 9 mujeres el día, otras tanto contraen el VIH o alguna enfermedad venérea mientras es violada salvajemente, como esos taxistas que tenían una red de violación en La Condesa: le daban a la mujer una droga en un envase de agua, luego la violaban y la dejaban casi desnuda en un parque, sin dinero, sin teléfono, sin tarjetas.

Dice Karen Villeda en su libro que las violaciones llegan estadísticamente hasta los 45 años. Ya pasé esa cifra. De pronto leo varias noticias: Una mujer de 70 años fue violada en Iztapalapa; una mujer de 70 fue abusada sexualmente en Santander, una anciana de 85 años fue violada por delincuentes que entraron a robar su hogar en La Plata, Argentina. El miedo, como a Karen, no se va de mí.

“Este libro es una investigación, un ensayo, una memoria, un poema largo a mi tía.

Nunca me queda claro del todo qué sucedió con ella.

Estoy escribiendo acerca de mí. También estoy escribiendo acerca de Karen. Así se llamaba ella.”

Karen se multiplican por todas las mujeres de este mundo. Por todas las mujeres de México. Se multiplican asesinadas. No es lo mismo decir “se murió” a “la mataron”.

Este libro editado por Turner, que tiene varias mujeres en la portada, con los ojos abiertos, como preguntando ¿por qué?, es probable que muchos periodistas, editores, gente ligada a las letras, se olvide a la hora de votar por uno de los mejores libros del año.

Alguno recordará a ese periodista corrupto de una novela impresionante, otros estarán con ese niño que protagoniza el México rural que vuelve como impulsado por Juan Rulfo, pero ¿alguien recordará a Agua de Lourdes?

Yo sí recordaré para poder escuchar decir de tus labios: “Karen soy yo y yo estoy viva”.

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