Kalimán

A VECES ME DESPRECIO | ¡Baila sobre tu propio eje!

Bailar sobre su propio eje, es principio básico de supervivencia, de conocimiento interno, de reconocimiento fisiológico y para detectar tus dolencias y atenderlas con “serenidad y paciencia”, como diría Kalimán a su amigo Solín.

Ciudad de México, 31 de marzo (MaremotoM).- El río del dinero no sonó en el tradicional tianguis de los lunes en las céntricas calles de la tierra del Árbol de la Vida, La Garañona y el barro, Metepec, en el Estado de México. No hubo el constante ajetreo al que nos tienen acostumbrados los comerciantes, ni los merolicos, ni los vendedores ambulantes, ni los cacos, ni los sonideros, ni nadie que no fuera para lo necesario para regresar al hogar y seguir los protocolos de sanidad por el coronavirus. La economía se detiene, los comercios lucen cerrados, la vida y el tiempo toman otro sentido en la humanidad.

Desde mi casa y a unas cuantas calles de mi sagrado espacio sideral, logro percibir el silencio, ese majestuoso silencio ajeno al mortecino, distante de la cotidianidad, necesario para reflexionar, analizar, meditar todo lo que hemos hecho para la humanidad, si le hemos realmente servido, si hemos hecho lo necesario y si aún queremos emplear ese tiempo restante de nuestras vidas para estar, primero, con uno mismo, y después, saber si quieres estar con el resto de tus seres queridos y amados. Llegó el momento de saberse entre uno, los otros y con el resto. Llegó el momento de sabernos humanos.

Para los que saben de paciencia de paciente, para los que tienen enfermos en casa, para los enfermos en fase terminal, para los que han estado presos, para los que saben de encierros prolongados por razones diversas enseñemos lo aprendido. Bailar sobre su propio eje, es principio básico de supervivencia, de conocimiento interno, de reconocimiento fisiológico y para detectar tus dolencias y atenderlas con “serenidad y paciencia”, como diría Kalimán a Solín.

Hernán
Hernán, la serie de Amazon. Foto: Cortesía

También sirve para meditar si lo haces en silencio, si te detienes a escuchar los silencios estereofónicos de tu medio ambiente y de tu propio ser. Deja que la naturaleza te apapache, escucha las aves, los perros, los animales de tu entorno, incluso los autos. Atiende las plantas como grata compañía, que los olores se distingan aún más, que el aire que entre por tu ventana y cuanto espacio haya en tu hogar lo aprecies con mayor atención que antes. ¡Desarrolla tus sentidos lo mejor que puedas!

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Para los que saben de paciencia de paciente, para los que tienen enfermos en casa, para los enfermos en fase terminal, para los que han estado presos, para los que saben de encierros prolongados por razones diversas enseñemos lo aprendido.

No es necesario poner todo el tiempo música, ni tampoco es sano estar metido tanto tiempo en las redes sociales, ni estar obsesionado con la pandemia, sólo date el tiempo necesario para estar informado. Habla lo necesario con tus seres queridos, no se atormenten, aprendan a convivir de una vez por todas. Negocien. Recupera la lectura de lo que más te guste, escucha lo que habías abandonado escuchar, reconoce el proceso histórico que estamos viviendo. Termina proyectos que hayas dejado pendientes, porque llegó el tiempo de hacerlo, terminarlos, cerrar otros tantos ciclos inconclusos.

Hernán, la serie

Hace mucho dejé de apreciar muchas series televisivas por razones diversas, pero en esta ocasión, estoy viendo Hernán, la serie de drama histórico mexicana, creada por Amaya Muruzabal, con música de Federico Jusid, ambientada en 1520, hablada en español, maya y náhuatl, con las actuaciones de Óscar Jaenada (Hernán Cortés), Michael Brown (Pedro de Alvarado), Isabel Bautista (Malinche/Malitzin/Marina), Jorge Antonio Guerrero (Xicotencatl), Mitzi Mabel Cadena (Doña Luisa), Víctor Clavijo (Cristóbal de Olid), Dagoberto Gama (Moctezuma) y Miguel Ángel Amor (Bernal Díaz del Castillo), entre otros, quienes tienen desempeño escénico de vital importancia en esta serie que empezó a darse a conocer en noviembre del año pasado en México.

Cuando termine de apreciarla, les compartiré una reseña, mientras tanto, déjenme decirles que mucho de lo que ahí se observa, tiene mucho que ver con los usos y costumbres que aún conservamos, como también mucho de lo que somos hoy día con el mestizaje heredado. Pueden verla en varias plataformas, videos o sistemas de cable.

Antes de terminar esta entrega, les dejo “Opium” de los maravillosos Dead Can Dance, porque “Muerto puedes bailar”.

Recuerde: ¡Nos buscamos, nos vemos, nos escuchamos, nos entendemos!

Fuente: Revista Los cínicos / Original aquí.

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