Alejandro del Prado

Alejandro del Prado o la canción que nunca conoceremos

Alejandro del Prado (Buenos Aires, 1955) es un misterio. Así lo dejan claro los realizadores Mariano del Mazo y Marcelo Schapces al llamarlo “el eslabón perdido”, que también se llama así una canción, una muestra clara de que él es alguien como nuestro Jaime López, un hombre que por edad y producción musical se parecen mucho.

Ciudad de México, 18 de enero (MaremotoM).- Ver el documental sobre Alejandro del Prado deja una cosa inconclusa en uno. Esa manera de disfrutar la obra de los otros, como esperando siempre, sin buscar, sin dejar para uno ese misterio que todo artista tiene.

Alejandro del Prado (Buenos Aires, 1955) es un misterio. Así lo dejan claro los realizadores Mariano del Mazo y Marcelo Schapces al llamarlo “el eslabón perdido”, que también se llama así una canción, una muestra clara de que él es alguien como nuestro Jaime López, un hombre que por edad y producción musical se parecen mucho.

“¿Por qué mi padre no grabó durante 20 años?”, se pregunta Malena del Prado, la única hija de quien es llamado –aunque no escuchemos mucho esa palabra- genial por parte de su hermano Horacio, de sus músicos Rodolfo García, Dani Ferrón, en un camino que lo muestra primero como maestro de educación física y luego –siempre- como músico, alguien que quiere ser “como Bach”.

Alejandro del Prado
“Vivo al lado de Maradona”, dice Horacio de su hermano Alejandro. Foto: Baraka Cine

Alejandro del Prado estuvo en México, vino cuando estaba exiliado el uruguayo Alfredo Zitarrosa, dejó algunas canciones por aquí, pero cuando los medios comenzaron a interesarse en él, a ver la originalidad de esos temas, “se va, él ya no estaba”, cuenta el poeta Jorge Boccanera, el hombre que hizo algunos “clásicos” como “Qué cazador”.

“Mi hermano sobrevivió a Hiroshima y a Nagasaki, demuestra el espíritu fuerte que tiene”, dice Horacio, el hermano mayor, al referirse primero a la muerte de su padre –el dibujante Calé-, cuando Alejandro era muy chico y luego a la muerte temprana de Susana Fernández, su mujer, por cáncer cerebral.

Con ese temple, ¿cómo no iba a soportar su carrera fallida, en un componer canciones increíbles, muchas de las cuales no las conocemos, con una vena creativa única, capaz de unir a la canción popular, a la murga, con el rock argentino, él, por otro lado, tan rockero?

Alejandro del Prado
Su hija Malena tiene una gran voz. Foto: Baraka Cine

El documental es claro y sobrio. Lo muestra a él, todavía vivo y diciendo “tendría que vivir 220 años para ir haciendo mis discos, poco a poco”, muestra a su hija –tan parecida a los dos- y no cae en los golpes bajos, parece una película hecha por él, llena de música y de recuerdos al futuro. Es decir, hay nostalgias de la vez que conoció a Silvio Rodríguez, de cuando fue guitarrista de Zitarrosa, de cuando hizo venir a Alfredo en su regreso, de Susana –por supuesto-, pero hay una ansiedad que no termina ni siquiera cuando el documental dice fin.

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Es como si el espectador dijera, a ver ahora, si hace todas las canciones que escuché, incluso las canciones que no escuché. Horacio del Prado dice: “tal vez cuando él se muera estemos todos ricos, tiene como 80 canciones increíbles, pero ninguna grabada, ninguna cantada en vivo”.

Latinoamérica tal vez sea eso, el transcurrir por estos artistas de culto, de los que conocemos una canción, porque alguien nos los dijo o nos habló de él, pienso en Jaime López en México, en Eduardo Mateo en Uruguay, en Alejandro del Prado en Argentina…¿Hay más? Obviamente que hay un artista en cada país de este continente hecho a destajo, joven e infantil frente a una realidad que nos avasalla.

En todos estos años, Alejandro del Prado tiene sólo tres discos editados: Dejo constancia (1982), Los locos de Buenos Aires (1984) y Yo vengo de otro siglo (2008).

“La forma de manejarse de Alejandro es parte de su esencia. No se rige por lo que debería ser y trazó su propio camino manejando tiempos de su producción y de la muestra de eso que hace. La película cuenta como el arte, la espiritualidad y otros aspectos son importantes en este artista de culto. Es alguien que está presente y creando constantemente, por eso quisimos hacer un documental sobre él”, cuenta Mariano Del Mazo, al periodista Nicolás Peralta, de Tiempo Argentino.

Alejandro del Prado
Poster de la película. Foto: Cortesía

Las palabras de Del Mazo revelan lo que Horacio del Prado y Malena del Prado dicen a lo largo del documental.

“¿Por qué mi padre no grabó durante 20 años?”: Porque quiso, contestan ambos.

El documental no sabemos si llegará a México, pero es ampliamente recomendable. No sólo conoceremos a Alejandro del Prado, sino que desconoceremos toda esa obra que él no graba ni canta…Ansiosamente espectadores…

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