Almadía

Almadía, entre Verónica Gerber, Isabel Zapata y dos lanzamientos importantes a fines de año…

Ha sido un año de intenso trabajo para Almadía y todo su equipo y empiezan el año más que bien: ¡Con Lydia Davis y Barry Gifford!

Ciudad de México, 20 de diciembre (MaremotoM).- Llega a la mesa de redacción dos libros formidables: Ciento cincuenta cuentos cortos, de Lydia Davis y La corazonada, de Barry Gifford. Son libros de Almadía, una editorial nacida el 17 de febrero del 2005 en la ciudad de Oaxaca y que siempre, comandada por Guillermo Quijas, buscó ser un sello distintivo incluso desde el diseño de sus portadas, cuidado de ediciones y el contenido de sus libros. El diseño, a qué no decirlo, es de nuestro admirado Alejandro Magallanes.

Con cinco colecciones dedicadas a la poesía, el ensayo, las cartografías, la crónica y la narrativa, Almadía ha sido acreedora de varias distinciones como el Premio CANIEM al Arte Editorial 2014 por Rius en pedacitos de Rius y el Premio al diseño editorial en la Feria Internacional del Libro FIL Argentina 2014 por su colección de poesía.

Estos dos libros, sacados cuando empezamos las vacaciones, nos obligan a pensar en estos dos autores estadounidenses muy clásicos y muy talentosos. Por un lado, Lydia Davis, nacida el 15 de julio de 1947, en Northampton, Massachusetts y que al principio la hemos visto como la primera esposa de Paul Auster, con quien tiene un hijo, Daniel. Sin embargo, tiene muchos logros para ser considerada una escritora por sí misma desde hace mucho tiempo y hoy es una de las autoras, conocida por sus cuentos breves, quien obtuvo el Man Booker International Prize, en 2013. Este libro de Almadía es una antología elegida por la propia escritora, con una nueva traducción a cargo del escritor mexicano Mauricio Montiel Figueiras, conocedor tanto de la obra de Davis como de la narrativa estadounidense contemporánea.

Almadía
Lydia Davis, por Almadía. Foto: Cortesía

El volumen cuenta con una extensión de 264 páginas con un 20% de material inédito en español. Los cuentos de esta antología oscilan entre una y tres páginas de extensión para integrar un muestrario ceñido de la brevedad narrativa que Lydia Davis ha patentado en el panorama de la literatura actual.

Barry Gifford es un autor mucho más conocido por nosotros. Nació en Chicago hace 73 años y fue uno de los fundadores de la Black Lizzard Press, que rescató del olvido a los más grandes escritores de novela negra estadounidenses de los ‘40 y ’50. La novela que le lanzó a la fama fue La historia de Sallor y Lula (Corazón salvaje), que fue llevada al cine por David Lynch.

Corazonada es una de sus obras recientes y está poblada por un variopinto grupo de personajes que la dotan de dinamismo y emoción constantes. Dupuy, un exranger de Texas que pretende entrar en el negocio esclavista. Sonny, un joven de la tribu semínola que desea reencontrarse con los suyos. Teresa, una joven indómita que peleará al lado de Sonny las batallas por su pueblo. Coyote, un negociador que busca la libertad de su tribu a toda costa. Una alianza de insurreccionistas mexicanos y estadounidenses (políticos, terratenientes, bandidos) que acaricia el sueño de instaurar la República del Río Grande. El gobierno mexicano, que pide ayuda a los semínolas para pacificar la frontera norte, asolada por bandas de comanches, y que les promete un territorio en Coahuila, aunque los mandatarios parecieran poco dispuestos a respetar su propia palabra. La corazonada posee el encanto y la fluidez de las novelas más aclamadas del autor y suma a su obra el territorio de la ficción histórica.

Almadía
Hernán Ronsino y su Cameron. Foto: Cortesía

Son dos libros formidables para terminar un año que estuvo muy movido para la editorial y para nuestra literatura. En marzo de este año, fue publicada Cameron, del escritor argentino Hernán Ronsino, a quien le preguntábamos “–¿Sin justicia hay venganza?: –Esta novela está atravesada por el tema de la justicia, por esa tensión. Cameron está en una especie de prisión domiciliaria, que saca ventaja de eso. Una de las cosas que dispararon la novela fue la prisión domiciliaria de Miguel Etchecolatz, en Mar del Plata, para mí era algo intolerable. Uno de los referentes más monstruosos de la dictadura y la represión, en prisión domiciliaria. La dictadura no está explicita en la novela”, decía uno de los autores más interesantes de la mucha literatura argentina que está llegando a México.

25 libros para el verano
Jaulas vacías, de Bibiana Camacho (Almadía)

Uno de los libros de cuentos que más nos ha gustado es Jaulas vacías, de Bibiana Camacho, un contexto donde suceden catástrofes sutiles: “Creo que a todos nos suceden catástrofes en la vida, pero también la vida está conformada de catástrofes pequeñas, que uno no toma como tal, porque si haces eso te vas a derrumbar. A veces esas cosas pueden enloquecer a la gente. Atrás de eso hay una catástrofe más grande”, ha dicho la autora.

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Con Una ballena es un país, la editorial terminó de consagrar a la escritora Isabel Zapata, que además de ser una de las dueñas de Antílope Ediciones, forma parte de esas nuevas creadoras a las que le importa el mundo, sobre todo “el fin del mundo”.

Isabel Zapata
Portada del poemario Una ballena es un país. Foto: Cortesía

En Una ballena es un país Isabel se cuestiona y denuncia los desastres del medioambiente y defiende a los animales. “Decidí incluir un epígrafe de David Foster Wallace que dice que hacernos preguntas sobre los animales es hacernos preguntas sobre nosotros mismos. No quería hacer el viejo truco del bestiario de hablar de los animales para hablar de ti mismo, yo quería hablar de los animales, pero es ineludible. En un nivel muy individual, la manera en que la gente trata a los animales es una ventana al alma. Las grandes preguntas sobre los animales, qué tipo de vida merecen, son preguntas para la especie humana”.

Con una propuesta editorial osada, Almadía sacó a la luz la nueva colección de los libros viejos, es decir, con el #Hashtag y el slogan “De Nuevo Almadía”, la editorial lanza libros como El animal sobre la piedra, de Daniela Tarazona; El rastro, de Margo Glantz; Llamadas de Ámsterdam, Los culpables y ¿Hay vida en la Tierra?, de Juan Villoro; Distancia de rescate, de Samanta Schweblin; Poesía eras tú, de Francisco Hinojosa; ¿Te veré en el desayuno?, de Guillermo Fadanelli; Los hijos de paja, de Bernardo Esquinca.

La nueva Almadía
La familia reunida en la fiesta por los libros. Foto: Cortesía

Estos libros, ha dicho la editorial, tienen “un eco permanente en el gusto del público, así como títulos fuera de circulación que hemos recuperado” y son los que han presentado en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, donde estuvo Margo Glantz, defendiendo precisamente El rastro, una novela que salió por Anagrama y donde hoy la famosa autora ya comenzaba a delinear la literatura fragmentaria, esos textos poemáticos que la han consagrado.

Almadía también llevó a cabo su Feria Internacional del Libro de Oaxaca, esta vez con una renovación que a muchos les resultó buena y original, como es la creación de un comité editorial, formado íntegramente por mujeres.

“Hace un año decidimos que es hora de que las mujeres fueran protagonistas de la 39 FILO, es una especie de deuda que teníamos como organización. Es así como nos acercamos con escritoras para que nos asesoraran”, dijo Vania Reséndiz, presidenta de Fondo Ventura.

Relanzamiento de Almadía. Foto: Cortesía

Para armar el programa literario se integró un comité formado por las autoras Yásnaya Aguilar, Jazmina Barrera, Verónica Gerber Bicecci, Tanya Huntington, Yolanda Segura e Isabel Zapata. Asimismo, se contó con Guadalupe Ángela, Karina Sosa y Abril Castillo como consejeras.

Almadía también ha publicado a Verónica Gerberg Bicceci con La compañía y Otro Día, un trabajo que una a la minería con las preguntas que se hace en torno al medioambiente, a Juan José Tablada con las fotografías tomadas en San Felipe.

Gerber siempre impresiona y su trabajo al principio deja una emoción sin palabras. Poco a poco, la artista comienza a mostrarse y su obra a dejar huellas profundas en el lector. ¿Qué es la obra literaria? ¿Qué es la rescritura? ¿Puede un artista de este tiempo dialogar en forma imaginaria con otro de un tiempo pasado?

“–Son dos libros en lugar de uno. ¿En qué consisten estos dos libros? Hablas de La Compañía y pienso un poco en Margaret Atwood, en un mundo distópico…

–Supongo que hay algo de eso, hay que reconocer todas mis lecturas de ciencia ficción. También me gusta mucho Ted Chiang, un escritor estadounidense.

Almadía
Barry Gifford, por Almadía. Foto: Cortesía

–Las experiencias con el mundo distópico no es totalmente ciencia ficción. Ese mundo ya está pasando

–Sí, es verdad. Soy la peor para el tema de los géneros, de entrada nunca sé muy bien lo que estoy escribiendo, así que decir esto o aquello me resulta muy complicado, pero coincido contigo que la distopía ya no está en el futuro.”, fue una parte de la entrevista con la autora.

Ha sido un año de intenso trabajo para Almadía y todo su equipo y empiezan el año más que bien: ¡Con Lydia Davis y Barry Gifford!

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