Bird Box: A ciegas

Bird Box: A ciegas, ¿sólo una película más de Netflix?

Por Paulina Michelle Romero Tenorio

Puebla, 17 de mayo (MaremotoM).- Desde hace algunos años la plataforma de entretenimiento Netflix ha llevado a la comodidad de nuestras casas varias películas con un éxito tremendo. En la mayoría de los casos los filmes exitosos –realizados con un gran presupuesto– no son excepcionalmente innovadores u obras de arte que vayan a trascender en el tiempo. El público se encarga de montar estos productos en un pedestal y las cifras de espectadores son apabullantes a pesar de que las críticas serias no valoran, en la misma medida, lo que percibe la gente. Por otro lado, hay algunas películas con un presupuesto menor al promedio que valen mucho la pena, ya sea por la historia, dirección, guión o actuaciones; pero no reciben tanta atención. Sorprendentemente, Bird box: A ciegas es una de aquellas películas que contiene ambos elementos: un bajo presupuesto y un impacto grande en la audiencia.

La película tiene una buena historia, el trabajo del guionista ha dejado satisfecha a la crítica y, además, tiene unas excelentes solventes; sin embargo, a mi parecer, el desarrollo de los personajes es demasiado plano. Este detalle, entre otros, me hace cuestionarme qué tan buena es Bird Box: A ciegas. ¿Es tan solo un filme más de Netflix con la misma fórmula o merece tanto reconocimiento como el que le ha dado la gente?

Bird Box: A ciegas (según su traducción en español o “Bird box” en su idioma original) es la adaptación cinematográfica de la novela con el mismo nombre escrita en 2014 por Josh Malerman. La dirección estuvo a cargo de Susanne Bier, quien ha realizado cintas románticas como En un mundo mejor, Después de la boda o Serena, hace algunos años. La película dura 2 horas 4 minutos y se estrenó el 12 de noviembre a través de la plataforma de entretenimiento Netflix.

El contexto de la historia es un mundo apocalíptico en el que las personas se suicidan si miran una especie de fuerza o criaturas inexplicables que están en todos lados. Por esta razón la población debe vivir a ciegas, con los ojos vendados fuera de casa y, dentro de ella, con puertas y ventanas cubiertas.

La película gira en torno a Malorie Hayes (Sandra Bullock), una pintora soltera y embarazada, que al empezar el ataque de las fuerzas misteriosas pierde a su hermana Jessica (Sarah Paulson) después de que esta se detiene frente a un camión en movimiento. En medio del caos encuentra refugio en la casa de Douglas (John Malkovich), un completo extraño que había ayudado a más personas. De esta forma inicia un viaje en el que Malorie deberá convivir y confiar en un grupo de desconocidos que, al igual que ella, intentan sobrevivir.

La trama de la película me parece que ya se ha visto antes. Quizás, lo novedoso, es el asunto de las criaturas que inducen a las personas al suicidio. Un mundo apocalíptico es un escenario bastante recurrente en filmes de horror o suspenso. Películas como Un lugar en silencio, The Mist o Entre dos mundos, han abordado ese tema. Por supuesto, en este tipo de historias siempre hay varias teorías que intentan explicar el origen del mal que acecha a los humanos.

Creo que, más allá de que Bird Box se catalogue como thriller/terror psicológico, etiqueta que es bastante discutible, conviene resaltar el significado metafórico de los “monstruos”, el amorío entre Tom y Malorie y el desarrollo del personaje principal. Este último me parece un poco predecible. Pongámoslo de esta manera: una mujer embarazada que quiere abortar o dar a su hijo en adopción, soltera, alejada del mundo real al igual que de su familia y con severos problemas para encajar o socializar, termina en una casa rodeada de personas que no conoce, entre ellos un hombre que parece perfecto y una mujer embarazada que es todo lo contrario a Malorie. Creo que es evidente que al final el personaje principal terminará superando su desapego emocional con la gente que la rodea y desarrollando un instinto materno por su hijo y el de la otra mujer embarazada en la casa, Olympia.

Un punto interesante o rescatable es que la película se narra en dos líneas de tiempo (como en The Haunting of Hill House), uno es el pasado, cuando empieza el apocalipsis el cual muestra cómo Malorie conoce al grupo de personas y cómo se comportan las criaturas que inducen al suicidio. La segunda línea es el presente, cinco años después de esos acontecimientos. En esa línea vemos que, del grupo original, sólo quedan Malorie, un niño y una niña, haciendo un viaje en un bote. A pesar de que gracias al presente sabemos cómo van a terminar los sobrevivientes, esto no quita la curiosidad (o el morbo) de saber el destino exacto de cada personaje, obligándonos a ver toda la película sólo para descubrir cómo es que muere cada habitante de la casa.

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Otro punto a favor de Bird Box es que su presupuesto de 19 millones de dólares (algo bajo comparado con el de otras películas de Netflix) no evitó que fuera una película con un cast y unos efectos visuales interesantes. Incluso, aunque hay algunas escenas donde se percibe la falta de una inversión más grande, esto se compensan con otros pasajes que son resueltos con efectos creíbles y bien hechos.

A pesar de los pros de la película, algo a destacar y que impide que Bird Box llegue a otro nivel, son los personajes tan clichés que conforman el “grupo de extraños”. A decir verdad, son tan poco trascendentes que ya olvidé el nombre de la mayoría de ellos. Digamos que es el hombre de color, valiente, ese del que todo el público se enamora y que forma una relación sentimental totalmente innecesaria con la protagonista. El viejito amargado que al principio parece odiar a todos los demás, pero que al final se sacrifica por sus amigos. La típica pareja de adolescentes inmaduros que terminan arruinando algún plan de sus mayores. La abuelita tierna que aconseja a la heroína de la historia. El hombre que a nadie le da buena espina, pero aún así está ahí y que, a la postre, termina causando un caos en la casa, como si no hubiera sido obvio. También tenemos el personaje asiático que muere casi al principio y el gordito “friki” gracioso. Debo hacer un énfasis en estos últimos dos integrantes del grupo porque me parece que su propósito es tan solo llenar un vacío argumental que la película no podría explicar por sí misma.

El trabajo de Greg (el asiático) fue dar a entender que, a pesar de mirar a las criaturas a través de una cámara, también te volverán loco, conduciéndote a la muerte. Por el otro lado, está Charlie (el gordito buena onda) quien sirve para explicar un poco el origen de las criaturas, su mitología y esos detalles. Además de Gary (aquel que no da buena espina), que funge para demostrar que los monstruos no afectan a los psicópatas y quien, convenientemente, se deshace de todos los habitantes restantes de la casa, dejando solos a Tom, Malorie y los dos recién nacidos.

Una vez hecho este recuento quedo claro que los personajes de este filme son el típico grupo de supervivientes de otras películas como Scream, La cabaña del terror e, incluso, series como Diario del futuro.

Por último rescato los escenarios usados en el filme que, aunque son pocos, son los necesarios (excepto el repetir las imágenes del bosque o el río tantas veces) para contextualizar la historia. Disfruté los colores, la poca música que hay, las actuaciones y las tomas (son simples pero no son malas).

Como conclusión Bird Box es una película entretenida, disfrutable en una tarde en la que no tengas nada que hacer; te deja con la curiosidad de qué son las criaturas o qué quieren representar. El desarrollo de Malorie es predecible pero entendible para este tipo de películas.

Una vez que llegas al final te queda claro que Bird Box no es una película que someta al espectador a una tensión demasiado intensa, logra atraparte pero no te mantiene con los nervios de punta como lo harían filmes como The Purge o Hush. Como ya dije, considero que Bird Box es una buena película que cumple la función de hacerte pasar un rato agradable, pero no va más allá: es otro producto de Netflix demasiado alabado por una audiencia en su mayoría joven. Si tuviera que darle una valoración le daría un 6.5, máximo 7, en una escala del 0 al 10, ya que desde mi perspectiva –además de la producción y algunos elementos interesantes– no hay algo realmente nuevo en el filme.

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