Charles LeClerc

Charles LeClerc, el príncipe chocador de Mónaco, le convendría mudarse del Principado

“Perdí los frenos”, contó el monegasco en una breve charla con el histórico Jacky Ickx en plena recta principal del circuito, tras el accidente. “Llegué normalmente a esa curva, frené, el pedal estaba duro y se fue para el fondo. Tuve suerte de que me haya ocurrido en ese momento, porquie si hubiese sido en otro lugar, no habría sido bueno. El problema es que me asusté”.

Ciudad de México, 16 de mayo (MaremotoM).- La historia del Mundial de Fórmula 1 está plagada de ejemplos de grandes pilotos que jamás pudieron conquistar el Grand Prix de su propio país, delante de sus fanáticos. Durante los ’50 Juan Manuel Fangio se cansó de ganar el GP de la República Argentina (en el circuito que los italianos acabaron bautizando Il Fangiódromo), pero los entusiastas de nuestra generación a Fangio casi ni lo vimos correr; en cambio, Carlos Alberto Reutemann, a quien alentamos durante casi una década, no pudo darnos el gusto aquí en la Argentina…

Algo parecido le sucedió a Graham Hill, dos veces campeón mundial, y cinco veces triunfador del Grand Prix de Mónaco que, sin embargo, jamás pudo imponerse en el GP de Inglaterra. Solo Damon, su hijo, consiguió “vengarlo” con un triunfo en 1994.

A la inversa, Gilles Villeneuve consiguió su primer triunfo en Fórmula 1 precisamente en el Grand Prix de Canadá de 1978, aunque luego no se haya consagrado campeón mundial; su hijo Jacques, que sí lo consiguió, en cambio jamás pudo vencer en el circuito de Montreal, ya justicieramente bautizado como “Gilles Villeneuve”.

Keke Rosberg, campeón mundial en 1982, jamás ganó un GP de Finlandia, que nunca existió; pero su hijo Nico es alemán. Fue campeón en 2016 pero dos años antes ya había vencido en el Grand Prix de Alemania.

Con 103 triunfos en toda su campaña, era imposible que estadísticamente Sir Lewis Hamilton no conquistara un GP de Inglaterra. ¡Fueron ocho oportunidades ante la multitud de Silverstone!

Lo mismo podría decirse de Michael Schumacher y sus 91 triunfos: siete fueron en suelo germano (cuatro en Hockenheim, tres en Nurburgring).

Por otro lado, Rubens Barrichello, acaso el compañero de equipo más competitivo que tuvo Schumacher antes de su primer retiro, jamás consiguió imponerse en el Grand Prix de su país, Brasil, pese a que lo corrió ¡en 19 ocasiones! Solo una vez logró subir al podio, con un tercer puesto, en 2004.

Ahí está Max Verstappen, que en el primer Grand Prix de Holanda que pudo disputar, en 2021, cuando la carrera volvió al calendario tras una ausencia de 36 años, se subió a lo más alto del podio para delirio de la masa naranja.

La otra cara de la moneda es Charles Leclerc. El Príncipe del Automovilismo de Mónaco no pega una en el intrincado circuito callejero de Montecarlo y, peor aún, se está acostumbrando a chocar allí…

Lo que pasó este domingo en el Grand Prix Historique 2022 de Mónaco se suma a su lista de incidentes en el trazado urbano. Conducía una Ferrari 312B3 que oportunamente corriera Niki Lauda en 1974 cuando hizo un trompo en la curva de La Rascasse y dañó la máquina:

La racha de Leclerc en Mónaco es por demás salada.

En 2017 compitió en ambas carreras del fin de semana de la Fórmula 2. En la primera ganaba por escándalo tras partir desde la pole-position hasta que un error en la parada -no le aseguraron bien una rueda- lo obligó a abandonar. Al día siguiente, un problema eléctrico lo hizo desertar otra vez.

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En 2018, el año de su debut en Fórmula 1, chocó con su Sauber-Ferrari con el Toro Rosso de Brendon Hartley, cuando faltaban pocas vueltas para el final del Grand Prix. Se quedó sin ver la bandera a cuadros.

En 2019, ya en Ferrari, un error de la escuadra en la tanda de clasificación, al no mandarlo a pista con un segundo set de neumáticos en la Q1, lo dejó eliminado en esa tanda. Al partir desde el puesto 15° en un circuito reputado por la dificultad para superar rivales en carrera, el monegasco sobremanejó y acabó protagonizando el único incidente de la carrera: un toque con Nico Hulkenberg a la salida de la curva de la Rascasse…

En 2020 no hubo Grand Prix de Mónaco a causa de la pandemia, pero en 2021, con la Ferrari SF21 que solo funcionaba en curvas lentas, Leclerc se quedó con la pole-position justo antes de saltarse la segunda chicana de la Piscina y pegarse contra el guard-rail. Fueron 23 horas frenéticas de reparaciones (y parque cerrado) en el box de la escuadra italiana, solo para que Leclerc se diera cuenta, yendo a la grilla, que un semieje no funcionaba.

En 2022, dos semanas antes del Grand Prix válido para el Mundial, este incidente.

“Perdí los frenos”, contó el monegasco en una breve charla con el histórico Jacky Ickx en plena recta principal del circuito, tras el accidente. “Llegué normalmente a esa curva, frené, el pedal estaba duro y se fue para el fondo. Tuve suerte de que me haya ocurrido en ese momento, porquie si hubiese sido en otro lugar, no habría sido bueno. El problema es que me asusté”.

“Cuando pensás que ya tuviste toda la mala suerte del mundo en Mónaco y (entonces) perdés los frenos en la Rascasse con una de las Ferrari de Fórmula 1 más icónica”.

Charles LeClerc
En dos semanas, Leclerc volverá a correr en Mónaco, dónde nunca vio la bandera a cuadros. Foto: Cortesía Facebook

En dos semanas, Leclerc volverá a correr en Mónaco, dónde nunca vio la bandera a cuadros. Es una presión insoslayable. Antes afrontará el compromiso del Grand Prix de España, el domingo próximo en Barcelona, de manera que es posible, de acuerdo a cómo se den los resultados en la pista española, que ni siquiera llegue a su carrera local como líder del Mundial. Podría ser una presión adicional para Leclerc, que viene de ser derrotado en dos ocasiones consecutivas, en Imola y en Miami, por el campeón del mundo. Su vecino Max.

Precisamente Verstappen estuvo el sábado en el mismo acontecimiento. Pero no condujo. Acompañado por su manager Raymond Vermeulen fue a saludar al supermercadista veloz, el holandés Frits Van Eerd, dueño de una cadena de supermercados que fue uno de los primeros sponsors de Verstappen y que competía en la cita histórica. Van Eerd corrió hasta 2021 en el Mundial de Endurance (WEC). La de Verstappen fue una visita de cortesía. Ya ganó Mónaco en 2021…

La de Leclerc, en cambio, fue a fondo. El año pasado, Jean Alesi dañó otra Ferrari 312B3 en un toque con el alemán Marco Werner (que este domingo ganó con un Lotus una de las carreras del acontecimiento). En Maranello los reparan utilizando planos originales para fabricar los repuestos.

Algo en favor de Leclerc: de todos los autos que condujo desde que compite en las calles del Principado, esta F1-75 parece el mejor…

 

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