El coronavirus

“Como sociedad estamos fallando en muchos aspectos en el cuidado de las personas vulnerables”: José Ramón Calvo

La gran pausa, es el nuevo libro de MalPaso y con él vemos a un grupo de intelectuales, coordinados por el español José Ramón Calvo, analizar la situación. Son 13 pensadores que ofrecen una visión global del fenómeno COVID-19.

Ciudad de México, 31 de mayo (MaremotoM).- Hoy termina la cuarentena. No sabemos qué es lo que pasará. En esta casa, habrá cuarentena para largo rato. Fuera el mundo grita y las ofertas laborales han pasado a un décimo plano. Este será uno de los momentos más complejos de las últimas décadas, aunque año tras año decimos que este es el momento más complejo.

Desde la epidemia de influenza, hasta el tsunami, los terremotos, las enfermedades, todos han sido momentos complejos. Lo que es cierto, es que estos 20 años, más allá de las predicciones de los mayas, el capitalismo ha hecho su guerra feroz. Dejando sin hospitales, sin salud, a millones de habitantes, propendiendo al calentamiento global, asesinando a quienes levantan la voz, dejando este mundo tan pequeño, un poco más chico y sólo para los ricos. Con Estados Unidos ardiendo y el patán de ese presidente llamado Donald Trump quebrando con la OMS, tenemos que cambiar pronto nuestro sistema de gobierno.

La gran pausa, es el nuevo libro de MalPaso y con él vemos a un grupo de intelectuales, coordinados por el español José Ramón Calvo, analizar la situación. Son 13 pensadores que ofrecen una visión global del fenómeno COVID-19. Entre ellos, autores mediáticos como el economista José María Gay de Liébana, receptores de un premio Nobel como Ernesto Kahan, ex jefes de Estado como Rosalía Arteaga, referentes en la epidemiología como Manuel Carballo o autoridades en el Derecho como la constitucionalista Teresa Freixes, y así hasta un total de 13 autoridades en sus respectivas disciplinas, todos ellos miembros o colaboradores de la Real Academia Europea de Doctores. Vamos a ver lo que dicen.

La gran pausa
La gran pausa, gramática de una pandemia. Foto: Malpaso

–Este libro se ha hecho rápido

–Sí, se ha hecho muy rápido. Nos lo encargaron al principio de abril, en 15 días se hizo. La editorial entendió y yo estoy de acuerdo es que el mundo se ha parado. Por eso se llama La gran pausa. Durante este tiempo, parece que nos hemos puesto en cámara lenta, una situación muy dura, porque nuestra generación nunca la ha vivido. Es la interpretación de una situación, desde una perspectiva de 13 autores distintos, cada uno de ellos ha puesto una visión que de alguna forma constituye una forma muy poliédrica de ver una realidad.

–Acá estamos en Latinoamérica, donde parece que el virus se ha trasladado

–Sí, es probable que las cosas se pongan peor, está Brasil, está Estados Unidos, hay faltas clarísimas de los presidentes de esos países. México, en estos momentos, la gente que trabaja en instituciones sanitarias está muy preocupada, porque en el fondo no hemos sufrido tanto la mortalidad (que es muy alta en este virus), pero afecta a mucha gente en el mismo tiempo.

–También es cierto que México tiene 4 millones de personas trabajando en la calle

–Esa es una disyuntiva terrorífica. Las poblaciones más afectadas son las más ancianas, las más vulnerables, ellas no van a trabajar en la calle. El gran problema que tenemos que transmitir a esa gente que trabaja en la calle es que deberían mantener siempre los diferentes sistemas que se han impuesto para la sanificación. Es la única manera de que el virus se propague. El uso de la distancia social, lo más que se pueda, el uso de los cubrebocas, el lavado frecuentísimo de las manos, todo eso ayuda a que el virus no se propague y a no contagiarse.

Los ancianos deberían tener una especialísima protección del gobierno, porque se lo merecen, son la raíz de lo que somos

–Ustedes hablan de los migrantes, de esas carpas que están en Europa, creen que ellos van a morir, ¿verdad?

–Ese es uno de los capítulos más duros del libro, que escribió Manuel Carballo, una persona muy reconocida en el tema de los migrantes. Este tipo de gente que está en campo de refugiados, son gente de alta vulnerabilidad, hay una carencia de test en esas poblaciones, es probable que se estén muriendo y nosotros no lo sepamos. Muchas de las autoridades de las naciones donde están estos campos de refugiados, se están dedicando a su propia población y el que venga el último que se espere. Como sociedad estamos fallando en muchos aspectos en el cuidado de las personas vulnerables. Hay otro capítulo que me parece dramático y es el de los ancianos. Cuando tienes que elegir entre dejar de morir a una persona u otra en cuestión de la edad, es muy dramático. Una de las cosas que nos debe enseñar esta pandemia es que tenemos que buscar la manera de cuidar de los más viejos. Los ancianos deberían tener una especialísima protección del gobierno, porque se lo merecen, son la raíz de lo que somos gracias al trabajo de esa generación que pasó miserias y sufrimientos para que nosotros estuviéramos mejor. Es un fracaso de la sociedad no cuidar a los viejos.

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El coronavirus
Esta no es la primera pandemia de la historia, el gran problema es que las generaciones no tienen memoria. Foto: Cortesía

–¿Por qué no estábamos prevenidos? Cuidamos la tierra de una manera horrible…

–Esta no es la primera pandemia de la historia, el gran problema es que las generaciones no tienen memoria. Es posible que la siguiente generación no recuerde que la población entera estuvo encerrada sin poderse mover, gracias a un virus que tiene el tamaño de un cabello humano. Una de las conclusiones que tenemos que sacar de esto es que hay algunos puntos que son innegociables, el primero es que no se pueden hacer recortes en el ámbito de la salud, el segundo es que no se pueden hacer recortes en el ámbito de la educación y el tercero es que no se pueden hacer ningún tipo de recortes en la investigación. No se puede recortar tampoco en el bienestar de las personas mayores.

–Hace 10 años tuvimos la epidemia de influenza y veo a mucha gente salir para pasear y mira sobre el hombro esto que está pasando…

–Eso también está pasando en España. Hemos tenido ayer un rebrote durante una fiesta en Ceuta, de gente que no respetó las normas básicas. Estamos teniendo comportamientos incívicos. ¿Esta generación no se da cuenta de que además de ponerse en peligro ellos están poniendo en peligro a sus familias? Un pasajero subió a un avión, se había hecho un análisis de coronavirus y no esperó el resultado, ha terminado de poner en cuarentena a todos los pasajeros del avión.

Argentina ha sido el país que mejor ha manejado esta situación.

–El caso de Donald Trump y el de Jair Bolsonaro han elegido lo que ellos dicen la economía, pero tienen más falta de trabajo y el triple de muertos

–Ha sido una barbaridad. El caso de Bolsonaro que ha hecho unas declaraciones horribles, diciendo que tendría que inmunizar al país pero mientras tanto morirán un montón de personas, pues no, la misión que uno tiene es preservar la vida suya y la de sus gobernados. No es así. Trump ha seguido haciendo la misma tontería, va a ser muy largo y muy lenta el tema del coronavirus en esas naciones. Sin tener que cerrar una economía, podamos conseguir que no muera tanta gente. Esa es la disyuntiva y nosotros como seres humanos tenemos que inventar porque estamos en un problema importante.

–En Argentina se está llevando muy bien el tema del coronavirus, pero hay grupos que hablan de la libertad…

–La situación de Argentina es una situación interesante. Fue uno de los países que de entrada tomó decisiones rápidas. En Argentina ha habido sólo 510 fallecidos. El presidente Alberto Fernández hizo mucho hincapié en que la gente mantuviera la cuarentena. El tema de las villas miseria son focos claros de este tipo de contagios. Argentina ha sido el país que mejor ha manejado esta situación.

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