¿Cómo vamos a hacer para parecernos a la BBC? Entrevista a Sergio Muñoz, director y productor

Cuando asumió Andrés Manuel López Obrador dijo: –No quiero hacer una televisión pública para jodidos. ¿Cuánto falta para que la televisión pública se parezca a la BBC si lo que más se ve –en todo Latinoamérica- es La rosa de Guadalupe?

Ciudad de México, 30 de abril (MaremotoM).- Director y productor de cine, documental, publicidad y televisión. Graduado con Cum Laude en el Centro de Capacitación Cinematográfica. Premiado nacional e internacionalmente, Sergio Muñoz sabe muchísimo de la televisión pública.

¿Qué va a pasar con la televisión estatal? La otra vez alguien me comentaba que La Rosa de Guadalupe, un programa con unos guiones absurdos, es la gran materia con la que se informa y educa muchísimos pueblos no tan sólo mexicanos, sino también latinoamericanos.

Cuando este gobierno comenzó hablaron incluso de hacer de la televisión una especie de BBC; claro, la televisión pública inglesa tiene 96 años y una calidad impresionante a la hora de ser comparada con otras.

Sergio hace un análisis de todo eso, dicen que las productoras no están reunidas y que ni siquiera ha hablado con Jenaro Villamil, uno de los mandamases de la televisión en este sexenio. Mientras tanto, Muñoz está feliz, porque Gravedad Cero Films (la productora que él dirige), participará en el Festival INPUT, entre el 6 al 10 de mayo en Bangkok, Tailandia.

Es el encuentro de televisoras públicas del mundo más importante, donde confluyen la BBC, la Deutsche Welle, la RAI, La PBS, la NHK de Japon, la TVE por ejemplo.

“En 2018 tuvimos la suerte de ser seleccionados con nuestra serie Noctámbulos: historia de una noche, con el capítulo “Fragil, manéjese con cuidado”, cuenta el director y productor.

“Este 2019 nos seleccionaron con dos piezas de la cuarta temporada de la serie Maestros olvidados. Tuvieron que ajustar el reglamento que impone una sola pieza por producción. Este es un hecho inusitado en la historia de INPUT y es también un hecho único para México”, remarca.

–El tema es que siempre los documentales de Gravedad son elegidos…

–Input es la máxima institución que agrupa a las televisoras públicas de todo el mundo. En lugar de organizar un concurso, premiar a alguien, lo que hacen es una conferencia que es una especie de simposio del trabajo. Ahí se analizan las producciones que consideran más relevantes y por la importancia de los personajes que acuden ahí, hacen una preselección anual, con un equipo de curadores de todo el mundo. Input se convirtió en el encuentro de televisoras públicas muy importante y cuando la producción es buena es un lugar al que todos queremos llegar. Siempre hay algo de eurocentrismo, porque las grandes televisoras del mundo son la BBC, la Deutsche Welle, de Alemania, que es potentísima, la RAI, la TVE, ahora en los últimos 10 o 15 años, las nórdicas. Están haciendo producciones alucinantes. Los maestros del thriller y del cine de suspenso son los nórdicos.

–Para nosotros es muy bueno que hayan elegido a tres programas, ¿verdad?

–Sí. En 2018 nos escogieron a nosotros con un capítulo de una serie que teníamos entonces que se llamó Noctámbulos: historias de una noche. Ahora, en 2019, nos escogieron con dos capítulos de la serie Maestros olvidados. En este caso como los curadores no sabían elegir una de las dos piezas que les gustaron, eligieron a los dos.

–¿Se pueden vender esos capítulos a otra televisión?

–Normalmente hay intercambio entre las televisoras, pero hay una laguna en la producción mexicana y que implica que la televisión pública se pueda vender. De hecho se busca eso, porque la televisión pública en México no puede vivir sólo del erario.

–¿Qué importancia le da a estas selecciones en el Input de Bangkok?

–Salvando la debida proporción de todo lo que hay, es satisfactorio y es un orgullo. No es por una cuestión nacionalista sino por ver que una buena televisión pública se puede hacer con pocos recursos. Cuando uno invierte de manera correcta en el aspecto técnico de las películas, se le suma a ello una buena idea, para atrae al público.

–¿Cuáles serían las características de estos videos?

–La característica principal de todas las series que hacemos en Gravedad Cero es que las series son películas. Son cortometrajes, aunque en Maestros olvidados no alargamos a una hora y 10 minutos porque el material lo permitía. Nuestro material está ideado para ser proyectado en una sala de cine. Maestros olvidados tiene 55 documentales, en sus cuatro temporadas. Filmamos por ejemplo a Ultiminio Ramos (1941-2017), un boxeador cubano que hizo toda su carrera en México. Él murió dos meses después de que lo filmamos, fue una leyenda. Su vida es impresionante y fue muy interesante la narrativa que le dimos a ese documental.

Te puede interesar:  "El Fondo de Cultura Económica ahora es una editorial popular": Paco Ignacio Taibo

–¿El otro documental que eligieron cuál fue?

Nunca nos volveremos a ver, la historia de un baterista de jazz mexicano, que ahora tiene 92 años y fue una leyenda de la música. Se llama Salvador Agüero. Un mes después de que filmamos con él, se bajó de un pesero regresando a su casa, lo asaltaron y le quebraron una mano con un balazo. Ahora no puede tocar la batería. Todas estas producciones son la muestra de que podemos hacer una televisión muy buena, a nivel mundial, con pocos recursos. Cuando asumió Andrés Manuel López Obrador dijo: –No quiero hacer una televisión pública para jodidos. Concuerdo con eso.

–La televisión requiere una intervención política y de recursos

–Uno puede ver en horario familiar cómo descuartizar a un sujeto, cómo disolver en ácido a otro individuo, cómo violentar a otra mujer, luego explotar un auto, esos son los contenidos de la televisión en general en nuestro país. Es producto de una mente un poco enferma. Lo que veo con estas series que hemos estado haciendo es que es una mirada diferente sobre temas diferentes. Tienen propuestas narrativas únicas y son bien recibidas por la gente.

–Hay que decir que también es mejor, que uno puede educar y entretener al espectador con estos productos

–Lo que estamos haciendo con estos productos tiene que ver con la poesía, es la búsqueda de la belleza. Eso modifica mucho el punto de vista con el que hacemos las cosas. Cuando el punto de vista es morboso, empezamos a fallar. El morbo vende, pero cuando se hacen productos con una intención indiferente, el espectador empieza a pedir más.

–¿Hay en México alguna institución que reúna a las televisoras públicas para debatir, crecer e incluso ir a hablar con Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano?

–No. No conozco a ninguna. Con el nuevo gobierno no he podido tener ninguna reunión con ninguno de los funcionarios de las televisoras. Llevamos cuatro meses pidiendo citas que no logramos concretar. Conozco a tres colegas más en una situación como la mía y hay que decir que el primer semestre prácticamente se fue.

–No sé si estaré un poco ansiosa, pero veo Canal 22 y no hay nada nuevo, TV UNAM igual…

–Estoy totalmente de acuerdo con usted. Cuando escucho a la nueva generación de directivos opinar sobre las nuevas producciones, de lo único que hablan es de los noticieros. El país está saturado de noticieros. Los programas de opinión son muy pobres, entre otras cosas por los opinantes que escogen. La barra programática de 24 horas no se compone estrictamente de noticias. La gente quiere ver cultura, entretenimiento, buenas películas, documentales, lo veo incluso en la respuesta de la gente. Creo que hay mucha gente con mucho talento, en este medio podría tener la oportunidad de hacer este tipo de proyectos. Es la gloria. Se pueden hacer grandes series de televisión con calidad de películas.

–Cuando el gobierno comenzó hablaban de tener a la BBC, ¿lo ve como una expresión de deseos o de algo que va a hacerse en el futuro?

–Lo primero que tendrían que hacer ellos es ver lo que se está produciendo, a ver televisión de los medios públicos y de los medios privados. ¿Qué se está haciendo bien? Lo que tiene calidad de exportación es donde se tiene que invertir. Tener una barra Premium o prime donde haya producciones de primer nivel hechas en México. La BBC no tiene producciones importantes en los noticieros, sus producciones son las ficciones, los documentales…Tendrían que además ver en donde se fue el dinero de las inversiones anteriores, porque muchos de los productores probablemente con el contubernio con los funcionarios se dedicaron a estafar. Le dieron al público gato por liebre. Una señorita en minifalda parada enfrente de la cámara y atrás su monitor de televisión, con fotografías de indígenas (que ni siquiera han pagado los derechos de las fotos), son programas deleznables. No puede ser que los productores de televisión sigan estafando al Estado.

Comments are closed.