Ligia Urroz

“Con este libro doy un grito con esperanza”: Ligia Urroz

La escritora lanza un ensayo literario donde compara a El color púrpura (Alice Walker), Persépolis (Marjane Satrapi) y Le blue est une couleur chaude (Julie Maroh), para marcar la falta de equidad en la mujer.

Ciudad de México, 2 de octubre (MaremotoM).- La literatura comparada da algunas sorpresas como la que acaba de dar la escritora Ligia Urroz (Managua, 1968), donde analiza El color púrpura (Alice Walker), Persépolis (Marjane Satrapi) y Le blue est une couleur chaude (Julie Maroh), que son tres obras que ofrecen una visión del lugar que ocupa la mujer en la cultura americana, europea y el mundo islámico.

Radicada en México, Urroz tiene una novela sobre la migración llamada La muralla y ahora prepara para la editorial Planeta una novela titulada Somoza, sobre la guerra en Nicaragua, que la hizo venir hace muchos años a México.

En este ensayo, hecho para recibirse en la Universidad de Barcelona, editado por Narratio Apesctabilis, Ligia muestra lo que falta todavía lograr en los derechos de la mujer. Ella habla de una equidad, más que una igualdad y como tal cita, entre otros libros, al Segundo Sexo, de Simone de Beauvoir.

“Un elemento fundamental en la mujer es su carga histórica de culpabilidad. Tanto Alice Walker (El color púrpura) como Marjane Satrapi (Persépolis) y Julie Maroh (El azul es un color cálido) tratan este tema primordial en las mujeres tanto en la relación con ellas mismas como en su entorno social”, dice la autora.

Ligia Urroz
Ligia Urroz, un libro de ensayo literario. Foto: Cortesía

–¿Cómo empezó esto de la literatura comparada?

–Soy una fanática de todas las artes. Este ensayo es la columna vertebral de mi trabajo que usé para graduarme de Master en la Universidad de Barcelona, en Literatura. Es un trabajo de literatura comparada en donde se ve todo el terreno de la literatura con la pintura, con la música, con el cine. Metí todos los temas que me interesan de las artes.

Ligia Urroz
Uno pensaría que se han dado avances, aunque sí se han dado avances, pero la mujer sigue estando un paso atrás del hombre. Foto: MaremotoM

–Una de las cosas que me llamó la atención es que El color púrpura es muy anterior a Persépolis. Parece ser que el tema para la mujer no ha variado mucho

–Uno pensaría que se han dado avances, aunque sí se han dado avances, pero la mujer sigue estando un paso atrás del hombre. Desde las artes busco enseñar y mostrar esta falta de equidad. Muestro a América, Asia y Europa. Dar un grito con esperanza, tendiendo puentes desde la literatura para poder entendernos.

–Citas al Segundo Sexo, de Simone de Beauvoir, pero hay otras pensadoras más actuales…

–Yo tomé a Simone de Beauvoir porque ella detona a la academia. Tomé al Segundo Sexo como el hilo conductor que me agarrara a estas tres mujeres, de estas tres diferentes obras literarias. Fue una cuestión académica. Pero claro que hay mucha riqueza entre las pensadoras actuales.

–¿Qué dirías de estas tres mujeres?

–Soy fanática de estas tres mujeres. Elegí a estas tres mujeres porque los personajes se convierten en álter egos de las autoras. Alice Walker, con El color púrpura, nace en los Estados Unidos, en la época de la esclavitud (en el cine el personaje es de Whoopi Goldberg), es una mujer que viene de un extracto social bajo, es negra y como le dice su padre: –Eres una mujer negra y fea, ¿cómo vas a querer salir adelante? La madre de Alice Walker le hizo tres regalos maravillosos, que fueron una máquina de coser, una maleta para que viajara y una máquina de escribir.

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–¿Y Persépolis?

–En Persépolis hay una mujer que está en Irán. La autora Marjane Satrapi hizo la novela gráfica. Ella pinta y es bastante autobiográfica. Ella vive en Irán, está en la sociedad donde las mujeres se visten normal, cuando viene el nuevo régimen le quitan todos los derechos. Todo es pecado lo que muestre o haga una mujer. Entonces se vuelve loca esta mujer, educada por padres progresistas, que luego la mandan fuera. Al final termina en Europa y no regresa más a Irán.

–La libertad está antes que la nacionalidad

–Totalmente. Esta pobre mujer quiere estudiar y no puede. Quise dar el punto de vista de la mujer en Europa, donde hay más avances. En Francia tomé la novela grafica de Julie Maroh, El azul es un color cálido, porque es el resurgimiento sexual de dos mujeres. Es también el estigma, a pesar de estar ya en una sociedad avanzada, la familia conservadora le dice cómo tiene que estar con otra mujer. Este libro es ese grito, siempre estamos un pasito atrás. Me encanta por medio de la literatura, decir que no queremos nada mejor que el hombre, sino la equidad.

–Perteneces a la literatura

–Pertenezco a la literatura y a la música

–¿Eres melómana?

–Sí. Toco la guitarra en un grupo que se llama Octubre 20. Trabajé antes en el sistema financiero porque soy economista, a los 25 años de trabajar allí, decidí dedicarme a la literatura y a la música.

Ligia Urroz
Soy fanática de estas tres mujeres. Elegí a estas tres mujeres porque los personajes se convierten en álter egos de las autoras. Foto: MaremotoM

–¿Cómo está la mujer hoy?

–Nos falta demasiado. Quiero que mi hija Ligia vaya a la calle y no la vayan a violar. Que cada mujer camine sin miedo. Que pueda entrar a un sistema de transporte y no venga la manoseada. Hay cosas que vemos “normales”, pero no es cierto. Si me pongo una minifalda, no quiere decir que quiero que venga un hombre y me viole.

–¿Este es el primer libro que sacas?

–No. Primero escribí la novela La muralla, que tuvo bastante éxito. Esta muralla es una novela de migración. Yo salí de Nicaragua por la guerra. A mí me sacaron a fuerza, como una exiliada. ¿Qué pasa con la gente que en realidad se quiere ir? Ahora está en inglés y en español. Es una frontera, cruzar de una ciudad a la otra, de un idioma al otro. Luego estuve en una antología de cuento erótico y luego en otro de cuentos de terror. Para el año que entra sale mi siguiente novela, que se llamara Somoza.

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