Yael Weiss

“Con Hematoma, estoy sintiendo una gran liberación”: Yael Weiss

Ahí están las relaciones entre el hombre y la mujer haciéndote colgar de un hilo, como si vivir con otro fuera imposible. La historia de una médico forense que coleccionaba hematomas “porque le gustaban”, hasta ese cuchillo que parte de una mujer y ¿quién sabe?, llegará.

Ciudad de México, 9 de octubre (MaremotoM).- Yael Weiss es una editora dura y confiable. Es alguien totalmente entregado a la literatura, a las palabras y a lo que de las palabras se dicen. Por eso, que haya decidido publicar su primer libro Hematoma (Elefanta Editorial) despierta sospechas buenas, seguro que algo importante habrá allí.

Lo cierto es que este libro de cuentos, a veces frágiles, a veces absolutamente crueles o difíciles, habla de su personalidad y su talento.

Ahí están las relaciones entre el hombre y la mujer haciéndote colgar de un hilo, como si vivir con otro fuera imposible. La historia de una médico forense que coleccionaba hematomas “porque le gustaban”, hasta ese cuchillo que parte de una mujer y ¿quién sabe?, llegará.

Hematoma es un gran libro de cuentos. No sólo porque está bien escrito, sino porque está vivido, hecho carne en una autora que pensará muy bien antes de publicar cualquier cosa. Pareciera ser que esto es una virtud necesaria, en un mundo donde lo editado pasa a ser más que lo leído y donde lo leído a veces no alcanza un fondo, una sustancia.

Yael Weiss
Hematoma es un gran libro de cuentos. Foto: Cortesía

Yael Weiss (Ciudad de México, 1977) es Licenciada y Maestra en Letras Modernas por la Universidad Paris-IV-Sorbonne. Ha publicado Cahier de violence (París: Édition Et what, 2009) y Constelación de poetas francófonas de cinco continentes, Diez siglos, selección, traducción y notas de Verónica Martínez Lira y Y. W. (Espejo de viento-UNAM, 2010). En 2014 realizó Archivo Abierto, la App histórica del Fondo de Cultura Económica (FCE). Es editora digital de la Revista de la Universidad de México y conductora en TV UNAM.

Yael Weiss
El hecho de haber sido editora, te deja con un sabor un poco amargo, por las cosas que se publican y no tiene el nivel. Foto: Facebook

–¿Esperaste un poco en sacar Hematoma?

–Sí. Yo llevaba mucho tiempo sin publicar un libro. Había publicado en Francia. Luego escribí una novela que no publiqué. Sentía que no estaba lista. Empecé a escribir cuentos y comencé a editarlos en un blog. Empecé a trabajarlos, para mostrar a la gente que esos eran mis cuentos. Obviamente si publicando libros es difícil que a uno lo lean, en un blog menos. Un amigo tuvo la gentileza de imprimir mis cuentos en su impresora y de entregármelos leídos y corregidos. Eran públicos pero no tenían promoción. Después de un tiempo conocí a Elvira Liceaga y ella tenía ganas de hacer un libro, me dijo: Ey, ¿por qué no haces también tú un libro? Claro que yo tenía ganas, pero el hecho de haber sido editora, te deja con un sabor un poco amargo, por las cosas que se publican y no tiene el nivel. Siempre tenía demasiados reparos. Junté los cuentos que tendían tentáculos entre sí, todos están agarrados a dos o tres cuentos, en una especie de red de sentidos. Escogí esos y empecé a formar el libro.

–A veces hace uno el propio taller literario…

–Todos los escritores tenemos a nuestros lectores de confianza, pero también se van creando. Creía que al principio uno estaba totalmente solo y descubrí que hay una amistad en las letras muy efectiva. También Guadalupe Nettel me ayudó mucho y ahora la leo a ella. Estuve 10 años en Francia, había una vida más activa en las revistas literarias, aquí en México nunca lo sentí, ahora descubro más espacios. El tener un blog y decirle a tus amigos que te lean. Creas un primer círculo de gente cercana. Ese círculo se va expandiendo poco a poco. Mis primeros lectores ideales son la gente más cercana.

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Yael Weiss
Creía que al principio uno estaba totalmente solo y descubrí que hay una amistad en las letras muy efectiva. Foto: Cortesía

–A veces tienes una personalidad muy dura con respecto a la literatura. ¿Este libro marcó un poco la libertad y dejarte llevar para publicar los cuentos?

–Totalmente. Estoy sintiendo una gran liberación al punto de que estoy por acabar mi segundo libro. Quizás había un gran temor, que no es para uno, que está reservado a otras personas. Es una desnudez, de ofrecerse también a la crítica. Hay mucha gente que no le va a gustar, de mostrar los puntos débiles. De los programas de televisión que hago es que no hay corrección. A la literatura la tomaba y la tomo como un acto indeleble y eso asusta mucho.

–El lector siempre completa el tema de los cuentos. Son buenos los cuentos que terminan con finales abiertos

–El tema de los finales en los cuentos es muy complicada. Estoy tratando de dejar abierto, siempre hago que haya una lectura al menos sugerida, pero en realidad que puedan haber algunas otras opciones. Que el lector pueda hacer otra hipótesis.

Yael Weiss
Una vez fui golpeada y me tuvo que ver una médico forense, para ver quién tenía la culpa y me encontré con una médico que le encantaban los hematomas. Foto: Facebook

–¿“Hematoma”, que le da título al libro, es muy fuerte?

–Bueno, tiene que ver con la realidad. Una vez fui golpeada y me tuvo que ver una médico forense, para ver quién tenía la culpa y me encontré con una médico que le encantaban los hematomas. Hasta ahí la realidad. Lo primero que me interesó fue qué pasa en la cabeza de una médico forense, pero después me interesaron los hematomas. Empecé a ver muchos hematomas en mi cuerpo, porque siempre me pego con cosas y de hecho me gusta. Son una marca cuyas formas no controlas. La piel es lo que divide a tu cuerpo y el mundo. Alguien que tiene hematomas es alguien que ha tenido encuentros fuera de lo normal con los objetos del exterior. Una mujer con hematomas es porque la golpearon y esos hematomas no son muy aceptados. Tienen una propia, pero el mundo exterior va dejando huellas en nuestra propia piel.

–Las relaciones entre la mujer y el hombre muestra el odio que hay entre ellos…

–Uno de los retos más difíciles para mí ha sido la vida en pareja. Soy una mujer que no se ha casado, pero he tenido parejas y por ahorrarse muchas cosas uno decide vivir juntos. Es muy difícil compartir un espacio. Hay pequeñas violencias que se van acumulando, a veces son violencias placenteras. Una de las cosas que están en mis personajes es que son solos, están alejados de la realidad y otros, a quienes le gusta la violencia, es sentir el contacto, que la realidad sí te pega, sí te está haciendo heridas, que no estás aislado, encima de tu piel no tienes un aislante. Pueden lastimar y puedes lastimar.

–Los cuentos son un poco pesimistas en torno a la vida de pareja

–Sí, creo que sí. La verdad es que tengo una pareja y mi vida está bien. Al menos por el momento. Creo que soy bastante pesimista con la vida en pareja, no pueden funcionar dos personas en la soledad. Meterse en la vida de otro en forma permanente me da la sensación de que nunca puedes compartir.

–Hay una gran energía sexual en los cuentos

–La verdad es que estamos habitados y atravesados todo el tiempo por pensamientos sexuales. Simplemente, así es.

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