FIL EN GUADALAJARA

Con una ceremonia opositora y un rescate a los libros y la cultura, se inauguró la FIL 2020

Fue un gusto raro. Por un lado, felices porque la feria al menos cobraba un ambiente digital, pero por el otro el gran tinte político que tuvo la ceremonia causó un poco de resquemor. ¿Estaremos en el medio de la gran batalla que libra Enrique Alfaro contra Andrés Manuel López Obrador?

Ciudad de México, 28 de noviembre (MaremotoM).- Con una ceremonia opositora, teniendo en cuenta que el Presidente Andrés Manuel López Obrador había dicho hace dos semanas que la FIL estaba en contra de él, se inauguró hoy la Feria Internacional del Libro 2020, en forma digital.

El presidente había dicho que se había enterado que en España “le entregan el premio Princesa de Asturias a la Feria del Libro y el que lo recibe es ni más ni menos que Padilla; es el que da el discurso y me llamó muchísimo la atención un renglón: debemos de defender al libro del populismo”.

“Es la decadencia, pero no sólo de México, de las universidades, de la intelectualidad, de los que otorgan estos premios. Les dejo de tarea que hagan una investigación desde cuando manda este señor en la Universidad de Guadalajara y cuando tengan la investigación nos ayudan aquí para informar”, dijo AMLO a la prensa en Palacio Nacional.

Hoy, todos los discursos estuvieron enmarcados en hacer una diferencia con las aseveraciones hechas por el Presidente de la Nación y fue más bien una postura opositora y tal vez la certificación de que en Guadalajara se armará una gran fuerza para propiciar las elecciones federales de 2021.

Fue un gusto raro. Por un lado, felices porque la feria al menos cobraba un ambiente digital, pero por el otro el gran tinte político que tuvo la ceremonia causó un poco de resquemor. ¿Estaremos en el medio de la gran batalla que libra Enrique Alfaro contra Andrés Manuel López Obrador?

FIL EN GUADALAJARA
El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, dio por iniciada la FIL 2020. Foto: Cortesía FIL

“Los libros hacen que las mentiras tengan fecha de caducidad. Dentro de ellos yacen las ideas que pueden derrumbar el engaño. Y eso, precisamente eso, enfurece a los totalitarios, a los identitarios, a los fundamentalistas, a los que quieren abrir las heridas de un pasado que nos duele para convertir el odio de las personas en capital político”, dijo el gobernador de Jalisco al inaugurar la feria.

“Por eso cuando los liberales que pretenden reconstruir la nación con guías morales, le dicen a la FIL conservadora, lo único que hay que hacer es sonreír ante lo ridículo”, agregó Alfaro, en términos también –históricamente hablando- que la FIL nunca se ha llevado bien con los últimos mandatarios nacionales.

Entre Enrique Peña Nieto, pasando vergüenza al no decir los libros que leía (porque no leía nada de nada), hasta esta diferencia insalvable entre el gobierno federal y la ciudad que ha sido nombrada por la UNESCO la Capital Mundial del Libro en 2022, hay un gran agujero por donde pasan los libros, la cultura, las ganas de que este país sea unido para absorber los muchos problemas que tiene.

COMIENZA LA CEREMONIA

Con Marisol Schulz como la única mujer y gran directora de la FIL, comenzó la ceremonia, en el que Ricardo Villanueva Lomelí, rector general de la Universidad de Guadalajara, dio un discurso en el que destacó el cierre de la Universidad desde el 13 de marzo, cuando dio inicio la pandemia, que esta Feria no tuviera país invitado de honor y la dedicatoria a todo el personal de salud “que sin tregua han atendido a millones de víctimas de COVID-19 durante esta pandemia que azota a todo el mundo”.

“En la feria pasada vinieron 830 mil asistentes, este año la FIL puede ir de manera virtual a esos 830 mil asistentes. El reto es que para el próximo año puedan venir y podamos ir. Y entonces duplicamos, para que tengamos una feria de 1 millón 600 mil asistentes, porque la FIL no tiene que volver a ser igual; si recuperamos la presencialidad y mantenemos la virtualidad la FIL será más amplia, más asombrosa, más profunda, más sorprendente y más conectada”, se refirió a los efectos post-pandémicos.

 FIL EN GUADALAJARA
Ricardo Villanueva Lomeli, rector de la Universidad de Guadalajara. Foto: Cortesía FIL

Luego, fue el discurso del Presidente de la FIL, Raúl Padilla López, que alabó la realización de la 34 Feria Internacional del Libro de Guadalajara, aunque “con sentimientos encontrados. Tenemos la misma alegría e ilusión de cada año por su inicio, pero también tristeza, por todo lo que ha venido ocurriendo durante este fatídico año”.

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FIL EN GUADALAJARA
Dedicamos esta FIL a la memoria de todos los fallecidos, dijo Raúl Padilla López. Foto: Cortesía FIL

“Miles de hogares han sido tocados por la pandemia y las víctimas mortales han superado todas las proyecciones. Muchos hemos perdido a familiares, amigos, vecinos, personas significativas en nuestras vidas. Lo lamentamos profundamente y expresamos nuestras condolencias. Dedicamos esta FIL a la memoria de todos los fallecidos. El puente que nos une a ellos, como sugirió Thornton Wilder en su famosa novela El puente de San Luis Rey, es indestructible porque está hecho de amor, un material más durable que la memoria”, agregó.

“Aunque mantuvimos hasta el final la esperanza de realizar un evento presencial, desde principios de marzo intuíamos que habría pocas posibilidades. La comprensión temprana del alcance de la crisis sanitaria por parte de la Universidad de Guadalajara y la preocupación del Gobierno de Jalisco por actuar en consecuencia, nos dio claridad y tiempo para migrar nuestra feria a plataformas digitales”, expresó.

“Queremos que la FIL siga siendo el “fenómeno literario universal” y el “gran foco de proyección de la lengua española” que la Fundación del Premio Princesa de Asturias consideró como méritos para otorgarle su galardón en Comunicación y Humanidades de este año”, concluyó.

LA PREMIO EN LENGUAS ROMANCES: LIDIA JORGE

La traducción del portugués de Dulce Ma. Zúñiga nos permitió seguir el gran discurso que dio la escritora Lidia Jorge, desde Lisboa, en la Casa de América Latina.

Vestida de blanco, casi de gala, la flamante Premio FIL en Lenguas Romances, se mostró emocionada y honrada de participar en dicha ceremonia, la escritora se refirió a como conoció a Homero, hace muchos años.

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Lidia Jorge habló de Homero y de los libros. Foto: Cortesía FIL

“Homero, en la tierra donde nací, era mujer y se llamaba María Encarnación. Era una anciana, muy pequeña, vestía ropa oscura, tenía su escaso cabello de color plateado. Sus párpados estaban enrojecidos y uno de sus ojos vacío, sin globo ocular. Estaba siempre sentada, inmóvil, sólo sus manos se movían para tejer cordelitos de palma. A primera vista, parecía un despojo de persona. Pero los niños sabían que no era así y se sentaban en el suelo para oír lo que aquella mujer analfabeta tenía para contar. Sólo que ella contaba cantando.

Cantaba con una voz débil, con un vibrato muy fino y prolongado. A pesar de nunca haber tenido un libro, ella cantaba romances antiquísimos aprendidos de memoria en su infancia. Tiempo después logré identificar en su narrativa, sin intervalos ni pausas, algunos romances tradicionales como el de La Nau Catrineta, la Bella Infanta o la Visita de la Novia Difunta. Y nosotros, los niños, quedábamos cautivados por aquellas historias cantadas que hablaban de amor, de combates armados, de aventuras prodigiosas acerca de marineros sobre las olas. Cuando nos cansábamos de su canción interminable, íbamos a correr por el campo, volando unos centímetros por encima del suelo. Sin saber por qué, luego de esos encuentros, nos sentíamos más ligeros. Aquella mujer nos salvaba de la soledad de los campos. Cuando falleció, vi su cabeza pequeñita desaparecer bajo las tablas. Pero a la luz de las candelas de aceite, creo haber tenido por primera vez la idea de que algo del ser humano podía triunfar sobre la muerte.

Después de tanto tiempo, hoy sé que ella fue el último eslabón de una cadena que perduró por siglos y que ahora está fracturada para siempre; y tengo la certeza de que esa experiencia me enseñó lo esencial sobre la capacidad de transfiguración que rige a la especie humana. Y pienso en ella, y en el misterio del tiempo que determina la vida de cada uno, y en la manera en que nos sujeta a las circunstancias del transcurso de las fechas y de la Historia.

María Encarnación fue un ser atravesado por el fulgor poético, aunque no tuvo la felicidad de conocer la maravilla que son los libros”, dijo la creadora, tras lo cual comenzó a hablar de algunos de sus libros favoritos.

“¿Y no es acaso la Literatura la prueba de que uno mismo se puede convertir en otros a través del lenguaje? ¿Y esa fuerza de alteridad no es acaso tanto el motor de la belleza como la base de la compasión?”, fueron las preguntas del final que nos dejaron pensando.

¡Viva la FIL! Ahora inicia.

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