Cortés no quemó sus naves ni Moctezuma creyó que el conquistador español era Quetzalcoatl

Luis Fernando Lara, Eduardo Matos Moctezuma, José Sarukhán y Juan Villoro reflexionaron sobre el aniversario 500 de la llegada de Cortés a tierras mesoamericanas en la Feria Internacional del Libro Guadalajara 2019.

Guadalajara, Jalisco, 1 de diciembre (MaremotoM).- Con la mesa 500 años de la llegada de Hernán Cortés, inició actividades El Colegio Nacional (Colnal) en la Feria Internacional del Libro (FIL) Guadalajara 2019. Luis Fernando Lara, Eduardo Matos Moctezuma, José Sarukhán y Juan Villoro fueron los integrantes del Colnal que discurrieron sobre este hecho histórico y sus consecuencias desde el ángulo de sus propias especialidades.

El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma arremetió contra algunos mitos de la Conquista de Tenochtitlan —como que Cortés no quemó sus naves ni Moctezuma creyó que el conquistador español era Quetzalcoatl— y expuso algunas de las causas determinantes para la caída de la ciudad mexica. El fundador del Proyecto Templo Mayor recordó a los asistentes que la Malinche, “una mujer muy culta que sabía hablar varias lenguas, entre ellas el maya y el náhuatl”, traducía del náhuatl al maya a Jerónimo de Aguilar —quien por un naufragio había vivido 8 años con los mayas de la península de Yucatán—, y este a su vez le traducía del maya al español a Cortés.

El autor de Muerte al filo de obsidiana hizo énfasis en la “actitud beligerante” con que los mayas de la península recibieron a Cortés y sus hombres y cómo esta actitud fue cambiando conforme avanzaba hacia la costa de Veracruz, donde se encontraba con “una serie de pueblos tributarios que ven la posibilidad de liberarse” del yugo mexica. “A partir de [la caída de Tenochtitlan] va a comenzar lo que hoy es México”, concluyó el colegiado.

Juan Villoro se interesó en la repercusión literaria de la Conquista, ya que “una vez consumada surge el gran tema de cómo narrarla. Es decir, no basta con triunfar sino hay que contarlo” y partió de la coincidencia de que en 1492 se le hayan presentado dos proyectos a la reina Isabel: el de los viajes de descubrimiento de Cristóbal Colón y la gramática de Antonio de Nebrija.

Villoro afirmó que “tenemos una lengua que llega como una lengua de dominio, hegemónica, impuesta y es una lengua que con el tiempo se va a convertir en una lengua de adopción e incluso de liberación”, urdiendo en su reflexión lecturas como la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, la Relación de Michoacán hecha para ser recitada de memoria por el pueblo Purépecha y El entenado, de Juan José Saer.

“La lengua y la historia de las palabras no es una historia inocente, pero esta historia hecha de impurezas e injusticias es también la historia de una lengua que con todos sus resabios nos permite crear oro, las palabras de sor Juana, las palabras de Borges, esa es la comunidad de la lengua”, argumentó el escritor.

Te puede interesar:  Nacho Vegas presenta "El Don de la Ternura"

El lingüista Luis Fernando Lara habló sobre la confrontación entre el náhuatl y el español en los inicios del contacto entre las dos culturas: “en contra de la idea que hay en México de que nuestros antepasados indios se quedaron pasmados frente a la llegada de los conquistadores, hay que decir que no, ellos actuaron y trataron de hablar de esa gente mediante sus propios recursos lingüísticos y después empezaron a mezclarse”.

Hernán Cortés
Los cuatro intelectuales hablando sobre Hernán Cortés. Foto: Cortesía Colegio Nacional

El director del proyecto del Diccionario del español de México, hizo hincapié en que “el estado natural de los pueblos indígenas era el multilingüismo” lo que les permitió aprender rápidamente la lengua de los conquistadores. “Los nahuas no se quedaron pasivos frente a lo españoles, se enfrentaron a los españoles desde el punto de vista de las lenguas y trataron  de entender ese mundo, con los elementos que le daba su propia lengua, generalmente metaforizando” afirmó antes de exponer algunos ejemplos de palabras nahuas que daban cuenta de nuevas realidades como los caballos, los burros, las ovejas, entre otras.

“Conforme va avanzando la conquista, los indios van aprendiendo cada vez más palabras del español y se les imponen las que se usan en la vida administrativa y religiosa, donde no había posibilidad de que ellos utilizaran sus propias fuerzas lingüísticas”, concluyó Lara.

En su turno, José Sarukhán habló sobre el proyecto de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) de reconstruir toda la vegetación en la ruta de Cortés hacia Tenochtitlan, desde su llegada a la península hasta el altiplano central.

El ex rector subrayó que el encuentro de hace 500 años supuso la “primera vez que una civilización como la europea tenía contacto con unas civilizaciones vivas, funcionales, pero en una zona de enorme diversidad biológica, quizá la más diversa del mundo, mesoamerica”. Agregó que el contacto entre españoles y los pueblos originarios de américa fue uno de los “fenómenos biológicos fundamentales”, puesto que “la diversidad cultural es una consecuencia directa de la diversidad natural en todo el mundo”.

Hacia el final de su presentación, el biólogo destacó la importancia de la agricultura no industrial: “los sistemas que producen la mayor cantidad de alimento en el mundo son los sistemas familiares, es decir, los campesinos”.

La actividad fue un eco del IV Encuentro Libertad por el Saber 1519. A quinientos años, que se llevó a cabo del 13 al 19 de octubre y que fue el homenaje que los integrantes de El Colegio Nacional dedicaron a Miguel León-Portilla, decano de esa institución fallecido el 1 de octubre de 2019.

Comments are closed.