Cecilia Eudave

Cuando escribo busco que la realidad roce lo insólito: Cecilia Eudave

En este mundo loco, donde la literatura acontece de manera mercadística, Eudave recuerda a Francisco Tario, anotando siempre novelas y cuentos relacionados con la realidad, para poner un punto en la arena. Sólo hay que encontrar ese punto.

Ciudad de México, 14 de febrero (MaremotoM).- Cecilia Eudave es hoy una de nuestras mejores escritoras. Lo ha conseguido a fuerza por supuesto de talentos y libros, pero también de mucha paciencia.

En este mundo loco, donde la literatura acontece de manera mercadística, Eudave recuerda a Francisco Tario, anotando siempre novelas y cuentos relacionados con la realidad, para poner un punto en la arena. Sólo hay que encontrar ese punto.

“No sé qué hicimos para merecernos una fantasma. Cada uno de nosotros ha reflexionado, no pocas veces, cómo la adquirimos, por qué se pegó a esta familia y nos siguió a todas partes. Fue agotador. Al principio no entendíamos muy bien su naturaleza, porque no siempre estuvo con nosotros y porque no somos expertos en fantasmas”, dice Cecilia en El verano de la serpiente (Alfaguara), una novela en tres partes, que precisamente a través del final se une en este pegamento donde se puede leer cada capítulo como un cuento independiente.

Cecilia Eudave
“No es que las mujeres no se atrevieran a escribir sobre temas como la pornografía, sobre el sexo, sobre la ciencia ficción, sino que esos temas estaban ligados a la masculinidad”, afirma. Foto: Cortesía

El verano de la serpiente es una historia magistralmente narrada desde perspectivas distintas que van confeccionando y perfilando a cada uno de los personajes. En sus páginas, asistimos al momento decisivo en la vida de una familia, durante el verano de 1977, que se desliza inquietante, develando los secretos que cada uno de ellos guarda. En una feria ambulante, Maricarmen, la hermana mayor, pedirá conocer su futuro a una muchacha serpiente: la respuesta de esta será críptica y, por lo mismo, aterradora. A partir de ahí, sus vidas, y de quienes los rodean, irán zigzagueando entre una boa real que acecha el vecindario y una mujer fantasmal.

ENTREVISTA EN VIDEO A CECILIA EUDAVE

“Estoy muy contenta, porque mis libros empiezan a cosechar algunos lectores y ciertos reconocimientos. Siempre he pensado que la literatura, más allá de los autores, va haciendo su recorrido. Es cierto lo que dices, no llevo prisa, hasta que el libro está listo. Llega un momento en que uno tiene que soltar al libro”, dice Cecilia Eudave en entrevista.

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“Es un libro que me tardé casi unos 10 años. Empecé su redacción en el 2013 y fue mutando, fue dejando la piel, hasta que sentí la novela fortalecida”, agrega.

Escribe una historia fragmentaria, que se cuenta con tres perspectivas distintas del narrador, dio voz a distintas perspectivas de los personajes acerca de lo que está pasando, en un verano “escamoso, en 1977”, afirma.

Hay como una especie de desviación de género y Eudave piensa que sí. Que uno de “los puntos medulares en el siglo XXI es la hibridez. Yo nunca me cuestiono cuando empiezo a escribir un libro el tema del género. En El verano de la serpiente se puede leer la historia en forma separada, aunque todo el libro se va tejiendo en el mismo zigzag del animal”, expresa.

La novela tiene un final de cierre, que no se puede decir, pero es bastante significativo y juega con el tiempo y espacio de la historia. Juega con la serpiente y con el fantasma, para crear “ciertas alegorías. El motivo principal de la novela es la crueldad. Todos los personajes son crueles y cómo la crueldad genera cierto tipo de violencia que se va deslizando a lo largo de la historia”.

Cecilia Eudave
Editó Alfaguara. Foto: Cortesía

“Esta crueldad que nos es tan propia de los seres humanos. Una crueldad propia de México, en América Latina y en el mundo entero”, agrega.

La brevedad de la novela contiene un dejo de desasosiego y de desazón. “Cuando escribo busco que la realidad roce lo insólito”, afirma.

Todo transcurre en 1977, el año de la serpiente en el Calendario Chino. “La serpiente ha sido muy maltratada por la historia. Esta serpiente para mí en el verano es despertar, tiene la parte luminosa”, dice.

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