Los románticos pendejos

“Cuando nos enamoramos perdemos la capacidad de lógica de muchas cosas”: Roberto Iván González

Todos hemos caído en la trampa del enamoramiento, trampa que, como en la rueda de la vida, nos lleva a elevarnos y hundirnos para poder reencarnar conociéndonos mejor. Este libro nos habla de esta rueda, de lo sublime, lo ridículo y, por supuesto, de la reencarnación a través del amor.

Ciudad de México, 4 de octubre (MaremotoM).- Este libro comenzó como el enamoramiento, de forma casual y sorpresiva. Los románticos pendejos (Lumen) es algo que se le ocurrió a Roberto Iván González cuando no le leían mucho sus poemas en Facebook. Dijo: ¿Si les hago un dibujo? El resultado es un delicioso análisis con situaciones que a veces preferimos olvidar, que marcan exactamente cómo es el enamoramiento.

Para algunos es recordar y para otros es mirar lo que está pasando ahora. El libro es para todos, en escenas cotidianas reinterpretadas con humor y poesía por este ilustrador y antropólogo social. “Si recuerdas es porque hubo algo bueno”, dice el entrevistado. “Todo inició en Facebook, en el 2016. Subí cinco imágenes, pero no me dedicaba a dibujar. Pero nadie quería leer mis poemas. Empecé entonces a subir dibujos y pronto tuve muchos seguidores”, dice Roberto, que ya tiene más de 150 mil fans.

Los románticos pendejos
Los románticos pendejos, de Roberto Iván González. Foto: Cortesía

No tenía conocimiento de cómo hacer viñetas. Fue un lenguaje que desconocía. Con el tiempo fue descubriendo la armonía que tiene que haber entre la ilustración y las palabras. Le nació entonces una nueva profesión.

“Estoy en proceso de perfeccionar lo que hago, adquirir más conocimientos, ver otros temas”, dice el ahora feliz dibujante, porque su libro ha funcionado muy bien.

Te puede interesar:  Benjamín, un cuento de Bruno Martínez: Un niño escribe para niños

Para él el dibujo ha sido descubierto por el poema, por el cuento, ha venido a llenar a la literatura.

“Yo estudié Antropología Social, en la BUAP y eso me permitió tener una mirada para ver lo que pasa en las relaciones sociales. Mucho de lo que se me ocurre y lo dibujo, es porque lo veo y lo sintetizo como algo que tiene que ver con mi estudio”, dice Roberto Iván González.

Los románticos pendejos
Uno de los dibujos de Roberto Iván González. Foto: Cortesía

“Cuando nos enamoramos perdemos la capacidad de lógica de muchas cosas. Perdemos raciocinio, creemos que podemos bailar o que somos más fuertes, o que la persona de la que estamos enamorados es más atractiva y no huele mal. Nos encontramos con un inconsciente más primitivo, un inconsciente que está más inmediato”, analiza.

Los románticos pendejos
“El enamoramiento puede ser de uno y no tener ninguna respuesta”. Foto: Facebook

Una cosa es el enamoramiento y otra es el amor, que no tiene nada que ver. “El enamoramiento puede ser de uno y no tener ninguna respuesta”, dice el estudioso, quien para escribir poesía dice que la persona tiene que haber estado enamorada.

Sigue escribiendo los poemas, aunque nadie los lea. Lee mucho a Emile Cioran, le gusta mucho Fernando Pessoa, y Roberto Bolaño.

Los románticos pendejos (Lumen) es su primer libro, se ha manejado casi sólo en el mercado y la carrera de Roberto Iván González aparece con mucho futuro en el horizonte.

Changos perros, un dibujante de Tabasco y los esenciales Quino, Trino, Rius, son sus inspiraciones para el dibujo.

“Soy antropólogo y también puedo considerarme dibujante”, concluye.

Comments are closed.