Informar bajo fuego

Cuando se mata a un periodista, se asesina su causa

La sociedad debe tomar un rol más activo e involucrarse y defender al periodismo, piden durante la mesa “El caso mexicano: informar bajo fuego”

Guadalajara, Jalisco 4 de diciembre (MaremotoM).- Cuando se asesina a un periodista, no solo se asesina a la persona que con sus investigaciones revela la violencia y colusión entre la delincuencia organizada y el gobierno, sino que también se asesina la causa que la víctima trataba de sacar a la luz, señalaron los participantes en el foro “El caso mexicano: informar bajo fuego”, abordado este sábado dentro de la Bienal de Periodismo Mario Vargas Llosa, dentro de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Marcela Turati, fundadora de Quinto Elemento Lab, recordó que en este año México superó todos sus récords de asesinatos de periodistas, con catorce muertes, con independencia de los desaparecidos (han sido 32 en los últimos 20 años, y ya van diez años consignados en el mecanismo de protección). Ante este panorama, la periodista cuestionó el funcionamiento del “mecanismo de protección” federal pues, pese a este, México es el país sin guerra más peligroso del mundo para ejercer el oficio, y se presume que es el propio Estado el que amenaza a los periodistas.

Foto: Collage Maremoto

Adela Navarro Bello, periodista especializada en delincuencia organizada y corrupción, consideró que se utiliza mal una palabra con los periodistas que solicitan protección del mecanismo federal al llamarlos “beneficiados”, puesto que en realidad las amenazas y persecución que sufren son un perjuicio y sus casos están en la impunidad: 98 por ciento de estos asuntos no está resuelto, no hay asesinos, no hay persecutores ni autores intelectuales en prisión. En México,  señaló, “puedes matar a un periodista y no vas a tener problema”.

Ricardo Raphael de la Madrid, periodista y escritor, refirió que el Ejército habla de medio millón de personas movilizadas por la violencia en el país, aunque él cree que son más. El cálculo es que 40 por ciento del territorio ha sido tomado por fuerzas no constitucionales, referencia que se puede constatar con datos del propio Instituto Nacional Electoral sobre los territorios donde es imposible entrar, por lo que se debe hablar, sin temor, de que estamos en medio de un conflicto armado.

A su vez, los datos oficiales indican que 60 por ciento de las amenazas contra quienes ejercen el periodismo proviene de funcionarios públicos, lo que vuelve más peligroso denunciar a los criminales, debido a sus vínculos con las estructuras de gobierno.

Javier Corral Jurado, periodista y político, consideró que no se ha entrado a la protección de los periodistas a fondo, sino que las autoridades solo tratan de remediar las consecuencias, sin voluntad para una protección constitucional. Además, calificó como un error meterse ahora a la discusión de un mecanismo de protección, sin poner antes como condición que Andrés Manuel López Obrador cese la constante descalificación que hace desde la Presidencia de la República cada mañana durante sus conferencias de prensa, pues abona al terreno de la vulnerabilidad. El Presidente, profundizó, debe cesar su obsesión en señalar a quienes ejercen la crítica contra el gobierno, como la revista Proceso o la periodista Carmen Aristegui.

“Es particularmente peligrosa porque, por una parte, busca condicionar la opinión de los ciudadanos y presionar para que no sean receptivos a la información que lo cuestione; pero, por otro lado, les envía el mensaje de que los periodistas son enemigos del Estado, y da carta blanca a intereses criminales para asesinarlos porque genera un ambiente de facilidad”.

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De la Madrid descartó que el Presidente tenga un problema con los medios, pues los medios y el periodismo son dos cosas totalmente distintas, en alusión a los conglomerados con mayor audiencia. “Hay una gran alianza, se llevan particularmente bien, quien diga que los medios y el Presidente están peleados, se equivoca de cabo a rabo; existe un pleito con el periodismo, con quienes trabajamos en medios que hacemos investigación, con quienes no vivimos con la publicidad o con negocios que el gobierno ofrece.”Los periodistas reclaman justicia

“Mientras sigamos creyendo que medios y periodistas es lo mismo, estamos haciendo un mal diagnóstico, y sí hay un problema serio porque en esas empresas para las que trabajamos a lo mejor alguien tiene suerte, pero el resto trabaja por honorarios, el aguinaldo nunca se ha visto; prestaciones, ninguna, seguro médico, de vida… Las condiciones materiales para ejercer el periodismo están hechas pedazos, en una época cuando tenemos que cubrir un conflicto armado interno”, afirmó.

Navarro Bello sostuvo que mientras en este país no se sancione a quienes ordenan el asesinato de periodistas, no se avanzará. “Lo que podemos hacer como sociedad es apoyar ese periodismo de investigación, leyéndolos, siguiéndolos, para que sigamos circulando y sigamos con vida”.

Finalmente, Turati lamentó que la sociedad incluso ha normalizado los asesinatos de periodistas y, ante la falta de voluntad del gobierno, propuso la creación de una unidad de reacción rápida conformada por expertos independientes que intervenga de inmediato para investigar los crímenes, porque mientras no haya independencia judicial. no se va a poder prevenir.

 “No hemos sido capaces de lograr que la gente entienda que matar a un periodista no es que se mate a alguien más. Al matar a un periodista se está silenciando una causa: con Miroslava Breach se silencia a la Sierra Tarahumara; con Regina Martínez, la narcopolítica en Veracruz; con Javier Valdez se silencia en Sinaloa. (…) Donde no hay periodismo está ganando la muerte, está habiendo desplazamientos, está sufriendo la gente, ha habido masacres, desapariciones, y la lucha por el periodismo es una lucha por la vida”.

Marcela Turati no desaprovechó la oportunidad para señalar lo poco que se hizo para evitar el asesinato de Miroslava Breach, en marzo de 2017, y las deficiencias en la investigación del crimen, ocurrido justo cuando Corral era gobernador.

Javier Valdez
Javier Valdez. Foto: Cortesía

Ella fue con el candidato que ganó la gubernatura y le dijo que quienes la amenazaban eran de su propio partido (PAN), quienes presuntamente estaban ligados con el narco y cuando este asumió el cargo a la gubernatura y ella aún escribía columnas contra estas personas, nadie hizo nada. La investigación posterior no siguió el curso de quienes señalaba la periodista.

Al respecto, Corral le respondió que, a los minutos del asesinato de Miroslava, él fue a su casa y se reunió con su familia, afirmó que se ha mantenido en comunicación con ella y que conoce los cuestionamientos que se han hecho sobre el tema, por lo que aceptó la solicitud de Turati de ser entrevistado por ella para responder a sus dudas sobre lo que ella consideró que fueron deficiencias en el actuar del político y periodista.

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