Camerún

Cucharita

Tesis: casi no importa si el talentoso Vincent Aboubakar, vestido de Camerún y generador de un momento encandilante en el Mundial de Qatar, existe porque la que existe, como una colección de gloriosas brevedades, así en el fútbol como en la vida, es la belleza.

Ciudad de México, 29 de noviembre (MaremotoM).- La primera hipótesis es que el arranque de Vincent Aboubakar, vestido de Camerún, no existe y que sólo existe esta brevedad del dramaturgo noruego Henrik Ibsen: “La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma”.

2) La segunda hipótesis es que el freno de Vincent Aboubakar, vestido de Camerún, no destartala a su rival serbio y, sobre todo, no existe porque lo que existe es esta brevedad del poeta griego Konstantinos Kavafis: “Contemplé tanto la belleza que mi vista le pertenece”.

3) La tercera hipótesis es que la determinación imparable y audaz de hacer arte con la pelota de Vincent Aboubakar, vestido de Camerún, no existe porque lo que existe es esta brevedad del Indio Solari en “Una rata muerta en los geranios”: “La belleza es siempre temible”.

4) La cuarta hipótesis es que la cucharita barrial y genial con la que empuja esa pelota rumbo a la red Vincent Aboubakar, vestido de Camerún, no existe porque lo que existe es esta brevedad del escritor alemán Hermann Hesse: “La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla”.

5) La quinta hipótesis es que el golazo de Vincent Aboubakar, vestido de Camerún, y la perplejidad del mundo, vestido de todos los colores, no existen porque la que existe es esta brevedad de la narradora francesa Marguerite Yourcenar: “No fue culpa mía si aquella mañana me encontré con la belleza”.

6) Tesis: casi no importa si el talentoso Vincent Aboubakar, vestido de Camerún y generador de un momento encandilante en el Mundial de Qatar, existe porque la que existe, como una colección de gloriosas brevedades, así en el fútbol como en la vida, es la belleza.

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