Daniela Rivera Zacarías

Daniela Rivera Zacarías explica por qué regular las emociones es útil

Con el desarrollo de esta habilidad, los jóvenes pueden adaptarse mejor a su entorno y construir mejores relaciones.

Ciudad de México, 7 de junio (MaremotoM).- Las organizaciones llevan tiempo justificando el valor de las habilidades sociales. En España, este año, se creó el Proyecto para el Desarrollo Emocional de los Adolescentes, desde 1996 el informe Delors de la UNESCO resaltó la importancia de la auto regulación de los sentimientos como un complemento que brinda a las personas herramientas para afrontar mejor los cambios sociales que se producen en el mundo y no son pocas las corporaciones que, hoy por hoy, confirman que el coeficiente emocional influye de manera significativa el rendimiento laboral. “Actualmente, en muchos lugares se está considerando la inteligencia emocional a la par del Cociente intelectual. Una persona con un alto nivel de inteligencia emocionales más flexible, versátil, decidida y productiva. Por esa razón regular las emociones es igual de importante a un título universitario o a las habilidades de carácter técnico”, señala Daniela Rivera Zacarías, autora del proyecto Hablando sola, que desde 2008 ofrece a sus lectores elementos para manejar las emociones de forma apropiada.

En ¡Qué emoción! Dale la vuelta a lo que sientes (B de Blok, 2022), el último libro publicado por Daniela, se plantea la importancia de identificar las emociones por su nombre y ofrece una guía para aprender a navegarlas. La novedad de este libro es que se presenta como una especie de manual en el que Zacarías dejó a la vista todos algunos de los mecanismos emocionales que nos constituyen. “Esta vez trató de convocar una cantidad de emociones que todos vivimos en nuestro día a día y que no todos sabemos reconocer o no alcanzamos a nombrar o ubicar”, señala la autora.

A la cabeza de todo está la pregunta: ¿cómo te sientes? Con la colección de impresiones que Daniela presenta en ¡Qué emoción! —Debajo del agua, Por encima de las nubes, Agotada de lo mismo, Preparando un nuevo sueño, Muy, pero muy, confundida, Segura de lo que quiero, Eliminando capas, buscando el principio— las lectoras y los lectores podrán identificar su lugar en el mundo y averiguar hacia a donde van. “Pensé en un libro didáctico que permitiera ver y leer acerca de lo que podamos estar sintiendo en determinado momento. Presento las emociones en pares y las describo de una manera cotidiana pensando en cómo lo diría alguien de once o doce años”, cuenta la autora y continua, “pero hay algo más, aparecen en parejas —una opuesta de la otra— porque el final de una emoción nos lleva al principio de otra, utilizo frases que describen como podemos llegar a sentirnos para que la lectora o el lector se puedan identificar cómo se sienten”. Daniela lleva años trabajando, observando, investigando y planteándose múltiples preguntas que después pasan a formar parte de sus libros y es muy enfática cuando dice: “tenemos un vocabulario muy limitado en lo que se refiere al tema de los sentimientos”, ella misma reconoce que para efectos prácticos, no fue posible incluir todas las emociones que existen en su libro, “hay más de doscientas emociones y muchas de ellas no las conocemos”.

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Daniela Rivera Zacarías
A la cabeza de todo está la pregunta: ¿cómo te sientes? Foto: Cortesía

Acciones que benefician la inteligencia emocional

Hace algunos años la revista Time señaló que la inteligencia emocional puede ser el mejor predictor de éxito en la vida, redefiniendo lo que significa ser listo. Unos años más tarde, en el cine, una niña audaz, ingeniosa e inteligente descubrió la vida y sus emociones, en Intensamente, la narración se desarrolla dentro de la psique de la protagonista y los personajes son sus sentimientos. Son los tiempos en los que los productos culturales que ayudan a gestionar los sentimientos reivindican su valía para formar jóvenes más protegidos frente a problemáticas como el acoso, la ansiedad u otros peligros. “¡Qué emoción! es para cualquiera que se esté cuestionando. Me gusta que ahora más que nunca se tenga en cuenta a las emociones”, afirma Daniela, “pienso en este libro como una herramienta que abre la puerta a los lectores a temas muy interesantes para conversar y para sacar cosas que uno tiene adentro. Venimos de una cultura que aportó, por muchos años, embotellar las emociones como si sacarlas te fuera a hacer daño, sino que es todo lo contrario”.

Daniela Rivera Zacarías
Para Daniela un elemento imprescindible para formar una sociedad emocionalmente sana radica en romper con los esquemas que aprendimos desde niños. Foto: Cortesía

Un proyecto que piensa en desaprender

Para Daniela un elemento imprescindible para formar una sociedad emocionalmente sana radica en romper con los esquemas que aprendimos desde niños: “la palabra educar me saca un poco de lo emocional. Cuando pienso en educar de inmediato pienso en reglas y cuando se trata de las emociones, cada uno las siente de una manera única. Siento que crecemos con una educación sobre las emociones que gira alrededor del control, a ser amables, no hacer drama, no enojarse, no alterarse y lo cierto es que eso es realmente restrictivo, lo que necesitamos es aprender a identificarlas y expresarlas”.

Para la autora, al fomentar el conocimiento acerca de lo que sentimos ayudamos a fortalecer el desarrollo personal, facilitando la evolución positiva y afirma que cuando más sabemos de nuestras emociones menor violencia se usará para solucionar nuestras dificultades. 

En el origen de ¡Qué emoción! Dale la vuelta a lo que sientes se encuentra la experiencia de la propia autora. Zacarías tiene hijos de entre once y doce años que durante el confinamiento comenzaron a presentar una “montaña rusa” de estados de ánimo. El aprendizaje de aquellos meses y el que le aportó los catorce años que lleva con este proyecto se reflejan en un libro manual que convoca a describir todas las emociones, incluyendo la tristeza y el enojo, que son necesarias para afrontar los cambios que se producen en los distintos entornos y aprender a regularlas de manera adecuada nos llevará a capturar y aprehender la realidad y, incluso, a colocarnos por encima de las nubes.

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