David Olguín

David Olguín, entre Baudelaire, Cavafis y el novelista Ernesto Sábato

David Olguín ha señalado en alguna ocasión la necesidad de recuperar para la dramaturgia la dignidad de la escritura, es decir, la posibilidad de que la pieza teatral pueda ser leída por sí misma como una obra literaria integral, la cual durante mucho tiempo estuvo supeditada al trabajo del director de teatro.

Ciudad de México, 26 de marzo (MaremotoM).- Ayer sonó mucho el nombre de David Olguín, pues ha ganado merecidamente el Premio Jorge Ibargüengoitia que otorga la Universidad de Guanajuato. A pesar de su juventud (nació en 1963), el autor es sin duda el más importante dramaturgo que tenga hoy México y como tal ha recibido muchos elogios.

Encontramos esta nota realizada en el 2011 por parte de la Secretaría de Cultura y nos pareció buena publicarla, pues el dramaturgo y escritor hace un recuento por las literaturas de influencia y de gusto.

Para el dramaturgo, director de teatro y narrador, David Olguín, toda obra literaria se construye a partir de otra y considera que su propia obra surge a partir de autores que le abrieron las ventanas del universo literario.

Los poetas Charles Baudelaire, Constantino Cavafis, el novelista Ernesto Sabato y el dramaturgo Harold Pinter, son algunas esas “campanas” que han marcado el camino creativo de David Olguín. “Al citar a algunos de estos autores, quisiera ante todo, transmitir, la pasión por la lectura, la pasión por la escritura”, apuntó en entrevista.

David Olguín ha señalado en alguna ocasión la necesidad de recuperar para la dramaturgia la dignidad de la escritura, es decir, la posibilidad de que la pieza teatral pueda ser leída por sí misma como una obra literaria integral, la cual durante mucho tiempo estuvo supeditada al trabajo del director de teatro.

Actualmente, afirmó, en otros países y en menor medida en México, la literatura dramática recupera parte de su legitimidad. Así, en los últimos años y gracias a grandes figuras como Harold Pinter y Darío Fo, sendos ganadores del Premio Nobel o Arthur Miller quien obtuvo el premio Príncipe de Asturias, la dramaturgia, consideró David Olguín, “empieza su resurgir con esas grandes figuras, grandes modelos de la dignidad que tiene la palabra teatral”.

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David Olguín
David Olguín

En México, continuó el autor de Belice, existe un cúmulo de escritores de dramaturgia que merecen ser leídos. En ese entonces, Vicente Leñero era decano de la Academia Mexicana de la Lengua.

Vicente Leñero, detalló David Olguín, es “un dramaturgo con una obra sumamente importante, con un entendimiento del sentido moderno del teatro, y su discurso, creo yo, apela mucho a una visión de alguna manera tradicional de la relación del dramaturgo con la escena, pero no está mal recordarlo, recordar esa dignidad”.

Este resurgimiento de la palabra teatral, ha ido ganando espacios y reconocimientos en la estructura del sistema cultural, de tal suerte, que la dramaturgia se coloca al mismo nivel que la poesía, por ejemplo al momento de otorgar becas o en los suplementos culturales, “donde era rarísimo ver que de pronto se hiciera una reseña del libro teatral, o no se diga de pronto un ensayo literario sobre una obra dramática”, detalló David Olguín.

Desde su perspectiva, la posibilidad de que el resurgimiento de la dramaturgia nacional se consolide, dependerá de la aparición de nuevos valores que vengan a sumarse a una tradición rica en nombres y obras, en la cual destacan Elena Garro, Óscar Liera y, recientemente, Hugo Hiriart, Juan Tovar, Sabina Berman, Flavio González Mello y Ximena Escalante.

David Olguín es egresado de la Facultad de Filosofía y letras de la Universidad Nacional Autónoma de México -UNAM-, donde estudió Lengua y Literatura Hispánicas, así como Letras Inglesas en el Sistema de Universidad Abierta -SUA-.  Fue en el Centro Universitario de Teatro -CUT- donde adquirió su formación teatral al cursar la carrera de Actuación y diversos talleres de dirección escénica con Ludwik Margules. Después viajó a Inglaterra para obtener el grado de Maestría en Estudios Teatrales, con especialidad en Dirección Escénica en la universidad de Londres. Forma parte de la Academia de Artes.

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