Desenfrenadas

Desenfrenadas no es una comedia romántica, sino de la búsqueda de identidad”: Diego Martínez Ulanosky

Desenfrenadas cuenta con 10 episodios que fueron filmados tanto en la Ciudad de México como en playas de Puerto Escondido, con un elenco muy sustancioso y que hará historia en este tipo de producciones locales.

Ciudad de México, 2 de abril (MaremotoM).- En Netflix hay una producción para chicas jóvenes (¿podríamos decir así?), dirigida y escrita por el argentino Diego Martinez Ulanosky, totalmente hecha en México, con actores y actrices de acá, Desenfrenadas.

Protagonizada por Tessa Ia, Bárbara López, Lucía Uribe Bracho y Coty Camacho, esta producción le llevó a su creador unos cuatro años, “fue como una serie independiente, hasta que me contrató Netflix, que fue guiando nuestros pasos, metiéndose en el casting y mi experiencia con ellos fue muy grata. Es una serie que sigue siendo nuestra y fue muy positiva mi relación. Ahora mucha gente de todo el mundo me escribe mensajes, despertó mucha identificación en ciertas personas, recibir ese tipo de feedback es muy grato”, dice Diego.

El gran tema es saber de qué hablan y qué piensan las mujeres, sumado al abuso que sufren las mujeres y que sólo ocupa lugar en los noticieros, cuando de una circunstancia macabra acontece.

Desenfrenadas cuenta con 10 episodios que fueron filmados tanto en la Ciudad de México como en playas de Puerto Escondido, con un elenco muy sustancioso y que hará historia en este tipo de producciones locales.

“El casting duró tres años, me costó mucho levantarla, recibí muchos no, pero era una historia que quería realmente contar y el casting de Carlota fue de las primeras que encontramos, hasta llegar a Marcela, que no la encontraba. Necesitaba a una mujer indígena con una fuerza increíble, que fuera de Oaxaca, y una noche fuimos a un restaurante, con Raúl, el productor y la vimos y dijimos: ¡Es Marcela! (Coty Camacho). Ella no nos creía al principio y al final logramos que se presentara al casting”, cuenta Martínez Ulanosky.

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Las mujeres se identificaron con los personajes y en general lo que he visto, en términos de cómo la recibió la gente, ha sido muy bueno. Foto: Facebook

“Las cuatro mujeres son todas diferentes, de alguna manera Marcela es la mujer salvaje que las viene a despertar a las otras. Hay un viaje interno de liberación por parte de estas mujeres. A primera vista puede ser que las chicas blancas de la ciudad van a enseñar a vivir a la de Oaxaca, pero en realidad es todo lo contrario, esta chica les abre una grieta en su realidad y hace que crezcan”, agrega.

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Todas las mujeres tienen, como dice el director, características diferentes, está Vera, la que no entiende nada, la “Superman”, está la rubia, con unas piernas increíbles, con una estampa muy adecuada a lo que se pide de una chica de su edad, pero “tiene una historia redensa, con muchos abusos en la familia” y está la estudiosa, próxima a hacerse cirujana, que se libera de las presiones de la familia.

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Cuatro chicas que buscan su identidad. Foto: Cortesía

Es raro y complicado presentar una historia de mujeres, raro aquí y en casi todo el mundo. “Fue un desafío para mí, que las mujeres no estén hablando de hombres. No es una comedia romántica, es una historia de amistad sobre el descubrimiento de la identidad de cada una de ellas. Resaltan muchos micromachismos, situaciones de abusos que hay en toda la sociedad y de lo que trata la serie es de la relación entre mujeres, que es muy compleja. Para mí fue todo un viaje descubrir esas relaciones y estuve todo el tiempo rodeado de mujeres increíbles. Para mí, un hombre de otra edad, de otro país, de otro género, era complicado descubrir cómo era cada una de ellas”, afirma Diego.

La serie que quiso contar el director y el escritor es muy realista, el lenguaje real, cómo hablan las chicas y “lo más importante es que a mucha gente las haya tocado. Las mujeres se identificaron con los personajes y en general lo que he visto, en términos de cómo la recibió la gente, ha sido muy bueno”, agrega.

¿Cómo es hacer cine en México? Diego Martínez Ulanosky contesta que “siempre trato de levantar proyectos enteros, México es un gran lugar para desarrollarse. En Argentina, todo el mundo te dice que no. Acá todo el mundo te dice que sí. Claro, ninguna de las dos cosas son reales, pero cuando te dicen que sí, para mi autoestima, siempre fue una puerta a descubrir. En México, por lo menos para mí, se puede hacer lo que uno quiera”, concluye.

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