Adolfo Córdova

Dónde empiezo y dónde termino, se pregunta el niño en Infinitos

El texto breve y poético de Adolfo, lleva por un recorrido del cuerpo humano y a entender la naturaleza como algo alegre y positivo que nos acompañará toda la vida. Ilustraciones de Cristina Sitja.

Ciudad de México, 4 de mayo (MaremotoM).- Adolfo Córdova es un escritor que ha decidido poner su talento para los niños y eso es un hecho maravilloso, toda vez que su gran investigación y su gran empeño hace ver a la infancia como un universo infinito.

Precisamente, Infinitos, editado por el FCE, es el nombre su nuevo libro, cuando los pequeños empiezan a descubrir desde edades muy tempranas su entorno y su individualidad.

Adolfo Córdova
Es un Estado conocido Veracruz, sí ha habido un interés por ver lo que pasa ahí, pero ha tenido que luchar en el margen. Foto: MaremotoM

El texto breve y poético de Adolfo, lleva por un recorrido del cuerpo humano y a entender la naturaleza como algo alegre y positivo que nos acompañará toda la vida.

Las ilustraciones de Cristina Sitja nos transportan a un mundo de imaginación a través de imágenes coloridas y lúdicas y a lo largo del libro, veremos esta secuencia en donde una niña y un niño, al jugar y observarse a sí mismos -acompañados de peculiares personajes que cobran vida-, revelarán al lector en cada página sus mundos infinitos.

¿Los niños podrán captar esta idea de infinito a través de un poema, de un dibujo? Este libro es un poco misterioso y habla de que “infinitos trata de celebrar de qué manera llegamos al mundo”, dice Adolfo Córdova, quien ha tratado de hacer el libro “para los niños niños, incluso a los bebés, enseñando que el cuerpo es nuestra primera casa y que muchos mundos son posibles a partir de nuestro propio cuerpo”.

“La sensibilidad poética es una manera de mirar el mundo. No necesita explicarse, es como cuando escuchas la música clásica, nadie tiene que estar diciéndote lo que escucha”, agrega.

No hay un principio ni un fin claro. El misterio es la propuesta y fue Cristina Sitja la que le dio unidad a esta idea. “Para que el niño pudiera tener otra lectura lo convertí en un recorrido y en un juego. El niño va creando sus propios mundos cuando está adentro del libro”, dice la ilustradora.

“Creo que también parte de la manera que nos explicamos el mundo, que una puerta siempre conduce a otra, la primera pregunta que se hace el niño es dónde empiezo yo y dónde termino”, dice Adolfo Córdova.

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Adolfo Córdova
Un poema dibujado. Foto: Cortesía

“Esa pregunta no tiene una respuesta, en el libro tratamos de explorar distintas respuestas y la respuesta del niño es sin palabras, llevando esta reflexión de la finitud a la primera infancia. El libro termina y vuelve a empezar”, agrega.

Hay un poema de Raúl Zurita que dice: “ve a las montañas, al desierto” y hay otro poema de Wisława Szymborska que dice que “todo principio no es más que una continuación”. Esas son las posibilidades de este libro.

Adolfo Córdova y Cristina Sitja se han conectado por Internet. Ella es venezolana y vive en Berlín. “Yo era fan de Cristina, sobre todo de un libro Que hacer un domingo, su imaginario puede ser muy tierno, muy dulce y al mismo tiempo ambiguo, extraño. Es que así es la infancia. Mucha naturaleza, animales, algo salvaje y cuando empecé a escribir el libro lo imaginaba con dibujos de ella”, dice Córdova.

Los colores de Sitja pareciera ser que borran la cosa sombría que hay en el mundo. Empiezas a mirar los dibujos y va más allá de los colores, encontrando otros dibujos. “Lo dibujé durante la cuarentena, hay mucha naturaleza, esa nostalgia de la naturaleza faltante. Era bonito no escuchar los carros y había más silencio, más tranquilidad”, afirma.

“Creo que si cada persona pone su granito de arena, no será difícil cuidar este mundo. Me sorprende la naturaleza que hay en la ciudad o en las autopistas cuando crece un árbol desde un desagüe”, afirma.

Adolfo Córdova
Lo dibujé durante la cuarentena, hay mucha naturaleza, esa nostalgia de la naturaleza faltante. Foto: Cortesía

Periodista, escritor, investigador y mediador de lectura, Adolfo Córdova es máster en Libros y Literatura Infantil y Juvenil por la Universidad Autónoma de Barcelona. Premio Nacional Bellas Artes de Cuento Infantil Juan de la Cabada 2015 y The White Ravens 2017 por El dragón blanco y otros personajes olvidados (FCE, 2016). Ha publicado cinco libros para niños, niñas y jóvenes y tiene un blog de periodismo especializado en literatura infantil y juvenil: linternasybosques.com.

Cristina Sitja, en tanto, creció en el verde de Caracas, Venezuela y actualmente vive entre Berlín y Barcelona, con otras sigilosas paradas por el mundo. Estudió en la Universidad de Concordia, en Montreal e hizo su maestría en el Instituto de Arte de San Francisco, California. Además, de ilustrar, se dedica a la cerámica y el grabado.

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