“El activismo gay en México a veces parece concurso de belleza”: Wenceslao Bruciaga

El viernes 21 de junio, en la librería El Sótano Insurgentes, a las 19 horas, Bruciaga estará hablando con Rubén Gallo, autor de Teoría y práctica de La Habana (JUS), un libro que muestra a la única ciudad en el mundo con bares gays administrados por el Estado y atendido por funcionarios públicos.

Ciudad de México, 19 de junio (MaremotoM).- El escritor y periodista Wenceslao Bruciaga tiene mil cosas en las que hablar, pero por lo pronto “se le ha metido la Guzmán”, quien más allá de los obstáculos puestos por la manager de la artista, ha escrito un bello perfil para el libro Extremas, editado en Chile, por la Universidad Diego Portales, a cargo de Leila Guerriero.

La editora ha sido dura con el cronista, incluso la Meryl Streep de El diablo viste a la moda es Disney al lado de la argentina, dice un poco en broma, un poco seriamente, para hablar de “que es cierto que he aprendido mucho”, mientras también habla, con mucho enojo, de todo lo que está pasando en el mundo gay.

Por lo pronto lo enoja el tema de la salud en la 4T. Al menos hay mensajes contradictorios. Por lo pronto, tantas banderas de todos colores, incluida la que le comento estaba en el Teatro de la Ciudad, pone un poco “molesto” a quien se cree un “gay distinto”, que para difundir su mensaje iría a los estadios, saldría de su zona de confort y haría cosas muy diferentes a las que practica el grupo queer.

Rubén Gallo
Conversación el 21 de junio a las 19:00 hrs. en El Sótano Insurgentes. Foto: JUS

El tema del grupo llama un poco la atención. Mientras nos pongan en grupo, por etiquetas, siempre nos separarán y lo cierto es que después de conversar con Wenceslao no sabemos si la 4T está bien con su discurso hacia la LGTB o si su discurso crea más homofobia.

El viernes 21 de junio, en la librería El Sótano Insurgentes, a las 19 horas, Bruciaga estará hablando con Rubén Gallo, autor de Teoría y práctica de La Habana (JUS), un libro que muestra a la única ciudad en el mundo con bares gays administrados por el Estado y atendido por funcionarios públicos, un lugar que hasta hace poco había librerías clandestinas, un espacio donde la santería, con sus rituales africanos y sus ingredientes locales, marca la vida cotidiana, una metrópolis donde la gente viaja “en botella” convirtiendo así cada automóvil en un transporte colectivo y en una plataforma para encuentros inesperados y aventuras singulares.

Además, el martes presentará el libro Un amigo para la orgía del fin del mundo, en el que recopila todas sus columnas en Milenio. Será en el Sodome Bathhouse, con el patrocinio de la editora Discos Cuchillos.

Wenceslao Bruciaga
Presentación del libro de Wenceslao Bruciaga. Foto: Cortesía

–¿Cómo es el libro de Leila Guerriero?

–Es un libro dedicado a las Mujeres Extremas. Son perfiles de mujeres que han llevado su vida al límite y a mí me pidieron un perfil de Alejandra Guzmán. Estoy emocionado porque hay plumas interesantes. Está por ejemplo Alan Pauls, que no sé si me gusta tanto como escribe o me gusta más físicamente (risas). Vi el anuncio en la Universidad Diego Portales y estoy muy contento. No sé si vendrá a México, aunque suelen ser caros los libros, porque son importados.

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–¿Qué vas a hacer el viernes en la charla Teoría y práctica de La Habana?

–Voy a estar platicando sobre el libro de Rubén Gallo, que está insertado en el mes del orgullo gay, en el Sótano de Insurgentes. Las crónicas de él vienen de estar seis meses en La Habana. Es un poquitín gonzo y hablaremos a partir del libro meter un poco el tema hacia dónde vamos a ir los gays en esas tendencias medio socialistoides. Este año reprimieron la marcha gay en La Habana. Por otro lado, estoy confundido y preocupado por los mensajes contradictorios de la 4T en torno a la comunidad. Por un lado está la bandera de todos colores, por el otro faltan los antirretrovirales para el VH1.

Wenceslao Bruciaga
Los mensajes con López Obrador agarrando la bandera está chido, pero sí también es cierto que en el tema de la salud los más afectados por el VH1 son hombres que tienen sexo con otros hombres. Foto: Facebook

–Ahora bien, ¿el tema no corresponde a la salud para todos? Pareciera ser que hay mensajes contradictorios en todo el tema salud

–No lo sé. Las medidas están muy confusas. La gente reconocida ha renunciado. Es como contradictorio. Tengo mis dudas. Los mensajes con López Obrador agarrando la bandera está chido, pero sí también es cierto que en el tema de la salud los más afectados por el VH1 son hombres que tienen sexo con otros hombres. El activismo gay se ha muerto en este tema. Lo que me mueve mucho y me molesta, por un lado la ciudad del arcoíris está bien, pero cuando se abren esas ventanas como pasó con La Luz del Mundo y estos debates para dar concesiones a canales evangélicos, de ahí vienen las políticas homofóbicas.

Wenceslao Bruciaga
Soy como un gay muy marginal, lo que me ha servido para desterrarme un poco y tener una posición más crítica. Foto: Facebook

–Este sábado fui a ver a Dorian Wood y éramos con mi amigo los únicos heterosexuales en el público. No sé si eso está bien eso. La etiqueta para todo.

–Está muy cañón eso. Soy muy crítico con eso. Siempre es todo a partir del flagelo. ¿Cuántos años llevamos y la homofobia no se ha acabado? El activismo se hace desde dentro del gueto. Se habla de inclusión pero al mismo tiempo no están dispuestos a incluirse. ¿Cómo vas a establecer diálogos si quieres hacerlo bajo tus propios términos?

–Yo sueño con un mundo en el que todos seamos uranitas (como dice Paul Preciado) y no haya etiqueta para nadie

–La diversión la quieren hacer desde el aislamiento. Cuando se armó este relajo del puto en los estadios de futbol (gritar “puto”). ¿Qué se espantan si ustedes lo dicen con orgullo que no les gusta el futbol? ¿Qué les quita si no van a los estadios? Hacer activismos es ir a los estadios. Pongan la bandera multicolor allí, explíquenle a la gente saliendo de la zona de confort.

–Hay una cosa que nunca seré, miembro de ningún grupo

–Exactamente. Soy como un gay muy marginal, lo que me ha servido para desterrarme un poco y tener una posición más crítica. El rollo del activismo gay en México a veces parecen concursos de belleza. Los activistas buscan el reconocimiento.

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