Alejandro González Félix

El amor es un estado inspirador, dice Alejandro González Félix, autor de Él

Hace tiempo que no leíamos obras entregadas a un Él, como una lealtad y amor a eso que nos hace profundamente humanos. Estamos todos contrarios al otro, entregándonos a peleas y luchas constantes, sin atisbar un solo “gesto de entregar la entrada” como testimonio de que somos hombres y mujeres.

Ciudad de México, 12 de mayo (MaremotoM).- La Casa Universitaria del Libro y Trilce Ediciones, te invitan a la Presentación del Libro de Alejandro González Félix: ÉL. Asiste el día jueves 12 de mayo a las 19:00 horas, con la participación de Angélica Sieiro, Fernando Ruíz Díaz, Sebastián de Oteyza y el autor.

Hoy, precisamente, se realiza la entrada en sociedad de este poemario delicioso, que recrea la idea del amor y que me hace acordar a uno de mis poetas favoritos Juan Rodolfo Wilcock, cuando decía “transformas en grandes duquesas a las acomodadoras del cine / con una sonrisa o el gesto de entregar la entrada”.

Alejandro González Félix
Hoy se presenta el libro en la CASUL. Foto: Cortesía

Hace tiempo que no leíamos obras entregadas a un Él, como una lealtad y amor a eso que nos hace profundamente humanos. Estamos todos contrarios al otro, entregándonos a peleas y luchas constantes, sin atisbar un solo “gesto de entregar la entrada” como testimonio de que somos hombres y mujeres.

Alejandro González Félix, dice la editorial, que hace una “trilogía que clama la dignidad del erotismo gay”, pero creo que en estos 100 haikus, Velero y Me miró por mi nombre, el autor abarca varios deseos y varios amores, como un regalo de alguien enamorado finalmente de la palabra y de sus formas estéticas y éticas.

Desde el haiku, “difícil de elaborar”, según dice el autor, hasta el hermoso poema al padre, “Terruño”, donde dice: “Te he visto defender tu tesis en Cd.Universitaria / ir de portería en portería, por las gradas del Azteca; / en la Siberia de Coyoacán comprar helados, / venir a leerme tus escritos en la plaza Santa Catarina de San Ángel…, toda la antología, editada por Trilce, tiene una virtud inevitable: estamos frente a un poeta honesto y cuyo canto se despliega por el silencio y por el ruido seco.

ENTREVISTA EN VIDEO A ALEJANDRO GONZÁLEZ FÉLIX

“Este libro tiene tres poemarios. Los tres tienen como fuente de inspiración el mismo nombre, en diferentes épocas de la vida. A él lo conocí cuando yo tenía 34 años, fue un amor platónico que hasta la fecha perdura”, dice Alejandro.

Te puede interesar:  La caverna, de José Saramago, en nueva edición

“Parece una antología porque no tengo un solo tema. Cada poema tiene su propia atmósfera, su propio recurso, no escribo siempre del mismo tipo. Hay ciertos poemas épicos muy largos, prosa poética, un poema donde a mi madre le cuento mi vida, un poema donde mi padre está visto como la Ciudad de México”, agrega.

Cuando estamos enamorados todo pasa por ese filtro, parece ser un estado de gracia.

“Es un estado inspirador”, dice el autor, enamorado de la literatura hispanoamericana y anglosajona.

“Mi amor ya de por sí es un estado creativo. Yo soy matemático de carrera y tengo un haiku que dice: para inspirarme en algo matemático, pienso en ti. En pensar en el amor ya me da unas energías de hacer las cosas”, afirma.

Entre ser y no estar, y hablar de ti,

De ojeras que al partir llovió en San Blas;

Montera, mi puntilla en tu nariz,

¿o es el lunar bajo tu ceja izquierda?

A acirueladas frondas me sonríes,

Y veo Madrid ya oscureciendo azul,

Brillar tus ojos.

Con la piel del agua,

La piel que en ellos espejea El Retiro,

Cuando, a punto de fuga hacia el ensueño,

Tu sonrisa acaricia lo entrañable,

Pro fugando, en el agua, a dos farolas.

Alejandro González Félix
Él, editado por Trilce. Foto: Cortesía

“Ese poema está escrito para un torero, yo soy enorme admirador de la Fiesta Brava. Hay un torero Julián López Escobar, que es llamado El Juli, que siempre ha sido gallardo, tiene una sencillez hermosa y me inspiró ese poema”, afirma.

¿El amor es la belleza?

“Yo me he enamorado de muchachos feos. El amor es la belleza estética, pero después se necesita otro elemento que es la admiración. Si se dan esas dos cuestiones, ya estás frito”, dice.

Alejandro González Félix
El amor es la belleza estética, pero después se necesita otro elemento que es la admiración. Foto: Cortesía

Estos poemarios fueron escritos en orden inverso. “El primero que escribí fue “Carta al viento”, luego el “Requiem inconcluso de un Pegaso” y conforme iba pasando el tiempo me resultaron muy difíciles los haikus. Yo tendía a hacer poemas de largo aliento, pero quise escribir haikus, en el Sanborn’s de los Azulejos, que es un lugar que me parece bellísimo”, cuenta González Félix.

Desde Octavio Paz a Xavier Villaurrutia, Alejandro ha encontrado modelos, hasta encontrar la voz propia. Desde la claridad al hermetismo, su poesía es conmovedora.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*