Festival de los arroces

El arroz bomba explota en el restaurante Torre de Castilla

El arroz bomba al hacerlo al horno queda como un cuscús y en cierta medida tiene textura de risotto. Desde el Socarrat de atún confitado, pasando por el Arroz meloso de Piñón y Shiitake (es uno de los mejores arroces que he probado en mi vida) hasta el Arroz meloso con duxele de Portobello, mi pregunta fue cómo hacer para conseguir esta textura del cereal en casa. Una incógnita gastronómica.

Ciudad de México, 16 de noviembre (MaremotoM).- En el Festival de los arroces no hay ningún arroz mexicano. Obvio, porque lo organiza el Grupo Castellano para su restaurante Torre de Castilla, en Polanco.

El arroz es central en muchas gastronomías y en la nuestra ocupa un lugar privilegiado en muchos platillos y hete aquí que los chefs Mikel Alonso, Pablo San Román y Mauricio López han ideado un exquisito menú destinado a satisfacer las bocas de miles de compatriotas experimentados.

El desafío no fue fácil, a pesar de la mucha trayectoria de los cocineros involucrados y de la gastronomía evidenciada por este local que tiene más de 60 años de presencia y con un haber de más de 90 platos ofrecidos.

Festival de los arroces
Relajados, a probar la comida. Cóctel Ibiza Sunset. Foto: MaremotoM

De hecho, Grupo Castellano tiene desde el restaurante que está en Camino Real hasta ese oasis que está en la calle Uruguay, con una construcción que está inspirada en la arquitectura castellana.

Nos decía Mauricio López (uno de los chefs) que están empeñados en tener a clientes de las nuevas generaciones, en vista de que la gente mayor ya conoce el prestigio del grupo. Es importante destacar el hecho histórico para atraer a nuevos comensales, en un escenario que tiene barricas empotradas, encalados y mampostería y murales de azulejo vidriado pintado en Aranjuez.

Y por supuesto, las nuevas propuestas gastronómicas una de las cuales se realizó ayer en el Torre de Castilla, con platos que se sumaron al lechón asado al mido Segovia y el cordero lechal, ambos preparados en su propio horno de leña y otros platillos tradicionales como la paella valenciana con mariscos, la fabada asturiana y el lomo de huachinango deshuesado a las brasas, que son típicos en el restaurante.

Festival de los arroces
El gran edificio de Torre de Castilla. Foto: Cortesía

FESTIVAL DE LOS ARROCES

Comandado por Alonso, San Román y López, el festival tuvo una mesa al costado del restaurante en la que los comensales probaríamos cada uno de los platos contemplados en esta propuesta. Al principio, fue un poco aturdidor, aunque había un cóctel de ginebra con licor de violetas, lichis, frutos rojos y un toque cítrico para que emprendamos la aventura, relajados.

Primero fue el Crujiente de paella negra, con espárrago cojonudo y cecina de Astorga. Una entrada generosa que tranquilamente podría pasar como gran platillo. Sin duda, un abrir de bocas delicioso, al horno, hecho con Arroz de Calasparra, “un arroz bomba como es llamado”, según dice Mauricio López, el cocinero que estuvo atento y presentó cada uno de los platos en esta inauguración del Festival.

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“Tratamos de hacerlo respetando mucho la parte española, pero hay arroces que tienen algo de picante, el arroz Conejo en la luna tiene un poco de queso Cotija, mezclando un poco el gusto mexicano”, afirma.

Festival de arroces
Los tres chefs unidos por el arroz bomba. Foto : Cortesía

El arroz bomba al hacerlo al horno queda como un cuscús y en cierta medida tiene textura de risotto. Desde el Socarrat de atún confitado, pasando por el Arroz meloso de Piñón y Shiitake (es uno de los mejores arroces que he probado en mi vida) hasta el Arroz meloso con duxele de Portobello, mi pregunta fue cómo hacer para conseguir esta textura del cereal en casa. Una incógnita gastronómica.

Llegó la estrella: el Mar y Montaña, un arroz con langostino, camarón jumbo, jamón ibérico y lomo de bellota, seguido por el Arroz conejo en la luna y el Socarrat con hongos silvestres, que a todos nos dejó con la “boca abierta”, no sólo para consumir los platillos que se nos ofrecían, sino por la gran destreza de estos chefs convocados.

“Nunca he sido un cocinero de salir y de hablar, soy más callado, más encerrado en los fogones. Mi comida favorita es la mexicana y soy un poco obsesivo cuando intento aprender algo”, dice Mauricio López, quien cuenta que cuando decidió aprender a hacer carnitas, fue al Rincón Tarasco y hasta que no fue un verdadero conocedor no se fue.

“En mi casa tengo un cazo y tengo el equipo para prenderlo. Para la cochinita hice lo mismo, estuve en Mérida, hasta que llegué a mi propia receta”, dice.

Festival de arroces
El Festival de arroces en todo su esplendor. Foto: Cortesía

El Festival de los Arroces estuvo regado por el vino Figuero, un tempranillo de Ribera del Duero que parece más bien un vino de reserva y por el Pazo Cilleiro, un caldo albariño de Álava muy disfrutable.

La música baja, un restaurante como del medioevo, unos comensales amables y el postre: un trabajo de Mikel Alonso llamado Torrija de Brioche, hecho con crema de arroz con leche, helado de café y corteza dulce de naranja. No dejen de ir a este Festival de los arroces, donde los mejores chefs se unen al arroz de Alcaparra, para gestar un viaje delicioso.

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