Escuela de Verano

“El confinamiento es mucho más duro para la gente pobre y para las mujeres”: Alma Guillermoprieto

Periodismo y Coronavirus fue la conferencia que dio Alma en la Escuela de Verano de la universidad, convocada bajo el lema: ideas, artes, resistir. Celso Garza fue el entrevistador.

Ciudad de México, 13 de julio (MaremotoM).- El Secretario de Extensión y Cultura de la UANL, Doctor Celso Garza, le dio la bienvenida a la periodista mexicana Alma Guillermoprieto, quien estuvo desde Colombia, su lugar de residencia.

Distinguida con el Premio Princesa de Asturias en 2018, su primera vocación fue la danza y el destino la llevó luego a Cuba para dar clases allí y luego gastó sus zapatillas para ser cronista por todo Latinoamérica.

Periodismo y Coronavirus fue la conferencia que dio Alma en la Escuela de Verano de la universidad, convocada bajo el lema: ideas, artes, resistir. Celso Garza fue el entrevistador.

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Se va a tener que volver a pelear mucho territorio en el feminismo, fue el centro de la conferencia. Foto: Cortesía

–¿Cuál es tu reflexión, Alma, sobre esta pandemia y estos cuatro meses de confinamiento?

–Llevamos efectivamente cuatro meses encerrados. Mañana, en Bogotá, nos vamos a un confinamiento más severo, pues a partir de que se abrió comenzaron a subir los números desesperadamente. Vamos a vivir una restricción a la libertad muy extraña, porque nos la tenemos que imponer nosotras. Yo me tengo que encarcelar a mí misma, por mi bien y por el bien a los demás. Este auto-encarcelamiento va a durar meses más. No hay ninguna persona para la que esto no sea duro. Es mucho más duro para la gente pobre y es muy duro para las mujeres. Lo que se había avanzado puede quedar desbaratado. Se va a tener que volver a pelear mucho territorio en el feminismo.

–Alma, con colegas en su casa y con otros contagiados, ¿cómo nos estamos aproximando a la pandemia desde el punto de vista periodístico?

–Inevitablemente, es una cobertura mala, porque no estamos afuera, no estamos en la calle, por cuidarnos o por cuidar a los demás o porque ya nos enfermamos. Los medios han sufrido pérdidas económicas desastrosas y cuando no estamos, hacemos falta. Cuando no estamos se cometen crímenes a espaldas de la sociedad. Acá, en Colombia, cuando no estamos, el asesinato de líderes sociales no para. Eso que se puede visibilizar cuando hay medios activos, se hace a espaldas de la sociedad. La gente que quiere nuestra presencia no la encuentra. En Brasil, ese señor que se dice presidente, pudo seguir engañando a los brasileños que votaron por él porque no había suficientes reporteros en la calle. Ahora, que le ha dado coronavirus, lo sigue tratando con “orgullo bestia”. Constatamos en Brasil, en Colombia, en México, que donde no estamos, hacemos falta.

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Ayer comenzó la Escuela de Verano. Foto: Cortesía

–¿Cuál es tu valoración del manejo de prensa que se está dando a nivel de coronavirus en Latinoamérica?

–No te podría decir de México, porque no estoy viviendo allá. Sé que hay un médico que da una conferencia, acá el manejo de la información ha sido una de las mejores en el continente, tanto es así que tenemos una cantidad muy baja de contagiados. El presidente en turno da una conferencia todas las tardes, está rodeado de gente experta y tenemos una alcaldesa que realmente ha estado obsesionada por el virus.

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–Se han generado valores de la cultura digital en este confinamiento

–Les lectores han tratado, de manera muy creativa e imaginativa, de sustituir a la sociedad física con todos estos medios alternativos virtuales. Vivimos todos una vida virtual, lo que tiene grandes méritos como la solidaridad, pero al mismo tiempo veo alrededor mío que la noticia incierta o la verdad inventada circulan de manera alarmante. Cualquier historia o cuentos chinos puede distribuirse. Eso es muy peligroso. Estamos viviendo en una realidad fáctica también virtual e insostenible. Es dramático que les periodistas tengan que dedicarle su tiempo a crear muros de defensa ante tanto mito. Se pierde mucho tiempo en eso.

–Creció el número de despidos de periodistas, ¿qué reflexión te merece esta situación?

–Siempre he confiado mucho no sólo en el talento sino también en la energía y en la voluntad que tienen las personas que se han dedicado a este oficio. Quien elige este oficio no es por vivir una vida cómoda, sino ensanchando los límites de la libertad. Era evidente que como fuera, si no estuviera Internet, ahora mismo les periodistes haríamos folletines. ¿Cómo hacemos rentable estos medios? ¿Cómo monetizamos nuestra pasión, nuestro oficio, como lo hacemos un sueldo digno?

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Celso Garza fue el sagaz entrevistador, donde vimos a Alma Guillermoprieto lo preocupada que está por las mujeres. Foto: Cortesía

–El confinamiento ha modificado la noción del tiempo…

–El tema de las mujeres, quienes realmente han sufrido eso, ahora fui atravesando la ciudad para encontrarme a una amiga que está hecha un palito, de la cantidad de cosas que ha hecho durante el confinamiento. Lava, plancha, trabaja, atiende a su marido, atiende a su hijo…esa es la situación de casi todas las mujeres. El marido es chévere, simpático y seguramente se considera feminista, pero no creo que haya adelgazado ni medio kilo. En este confinamiento sobre eso tendrían que reflexionar los hombres: cómo solidarizarse con sus compañeras.

­–Háblanos de tu libro más reciente: Será que soy feminista

–Esto es una mala jugada que hizo el Diablo. En Bogotá nos encerramos el 18 de marzo, luego de las grandes marchas del 8 de marzo, donde lamentablemente parece que nos hemos contagiado. El último texto que escribí para el 8 de marzo tuvo el título de La rabia poderosa, aprendimos a reconocer nuestra propia rabia y a saber ejercerla. El patriarcado ha decidido que las mujeres somos violentas. ¿Somos violentas porque en México se rompieron algunos vidrios? El 8 de marzo se cerró una etapa, las mujeres que abanderan el feminismo están viviendo una larga pausa y están reflexionando. Para ver cuando salgamos de esto, el 2021 o el 2022, retomarlo de una manera quizás más práctica, más activa, más cotidiano. Escribí este libro porque me pareció que eran tantas las mujeres admirables que habían estado en lucha y que no se habían hablado de ellas en forma popular. En mi libro intento que nos conozcamos todas.

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