Tomás Granados

“El libro debe llegar al lector”, dice Tomás Granados, nuevo director de Siglo XXI

“En la editorial había un cambio en el tipo de libro. Se privilegiaron muchas coediciones, sin tomar en cuenta que el libro debe llegar a un lector. Hubo una cierta deriva hacia libros de poca trascendencia en el debate, en la cultura y lo que necesitamos es cambiar esa inercia y encontrar el norte”, afirma Granados.

Guadalajara, 2 de diciembre (MaremotoM).- El editor Tomás Granados, que viene de Grano de Sal, una gran editorial independiente, que ha tratado de traer los nuevos pensadores para entender o explicarnos el mundo, decimos ha traído pero la editorial continúa, ahora es el nuevo editor de Siglo XXI, una empresa que ha sorteado varios obstáculos para llegar ahora y anunciarse por la 35 Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Ahora, en una entrevista, este hombre tan ligado a los libros, recuerda su paso por Grano de Sal, “Era y es un proyecto vivo que ahora está experimentando una nueva etapa. Fue una aventura en varios sentidos. Era y es una editorial especializada, concentrada en traducciones, con aspiraciones de independiente. Y tiene algo que no ocurre mucho en México que aspira a vivir de vender libros”, dice.

“Muchas editoriales independientes son la actividad secundaria y para mí era nuestra actividad primordial. En cuatro años y medio las respuestas de las librerías fueron estupendas, sentí que pudimos transmitir ciertos mensajes de muy buena manera”, agrega.

“Yo creía que la masa crítica para llegar a un buen balance eran 50 títulos. Estamos de hecho por llegar a esos 50 títulos y compruebo que no es suficiente. Estamos mucho más lejos, necesitamos 100 títulos, para que 60 estén en librerías”, expresa.

La ausencia de debate implica la hechura de novelas con veta ensayística y Tomás Granados percibe que “en México no sabemos debatir. Ahora que tengo y he tenido muchas conversaciones con Julián Díaz (el director de Siglo XXI, Argentina), el tema del debate público allí es dinámico, algo que en México no existe. Es escasa la práctica de un debate sincero en esta idea de ir y de venir”, opina.

Tomás Granados
Soy una persona ligada a la razón. Foto: MaremotoM

“Las polémicas intelectuales en México, por ejemplo, entre Octavio Paz y Carlos Monsiváis, eran debate. Había una intención de confrontar ideas y curiosamente no sé qué nos falta para cultivar el debate, esos espacios donde la diferencia sea celebrada y donde uno vaya con la idea de ser convencido o de al menos agregarle un matiz a la propia idea”, agrega.

En este sentido, también la falta de debate hace que la Feria Internacional del Libro se encuentre en estos momentos muy aislada. “Es cierto, podía haber aquí mismo, espacios donde se discutan políticas públicas sobre la cultura. En el Gobierno Federal no hay disposición a oír. Mi padre fue periodista (Miguel Ángel Granados Chapa) y él siempre fue de la oposición. Sin embargo, solía hablar con el presidente de turno, por las cosas que no estaban de acuerdo. Se encontraban para oírse y me parece que las virtudes perversas del priísmo hay una disposición a escuchar”, dice.

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“En la Secretaría de Cultura parece ser que tienen las ideas tan claras, que no van a escuchar. Durante la Ley de Bibliotecas quisimos hablar y los editores independientes encontramos un muro, es tremendo”.

La identidad vale más que la razón es la pregunta que uno se hace en medio de este caos social, pero para Tomás Granados el raciocinio siempre está alerta y es lo que lo define. “Soy una persona ligada a la razón, incluso la espiritualidad a veces se me queda afuera. Ese es un elemento que nos distingue como especie, casi como una respuesta genética a nuestra convivencia. La identidad es discriminatoria, segrega por naturaleza. El exceso de razón, aunque engendre monstruos como decía Goya, es mejor en su extremo que en la identidad”, afirma.

Tomás Granados
Aquí, con Julián Díaz. Foto: Cortesia Fil en Guadalajara

La venta de Siglo XXI

Siglo XXI se vendió. Jaime Labastida fue comprando acciones de forma legal y hubo un momento que tenía el 60 por ciento y que se lo quería vender a alguien misterioso. Lo que causó alarma unánime entre los accionistas, quienes lograron que Jaime no lo vendiera. Luego apareció el empresario argentino Hugo Sigman, para comprarla en beneficio de Siglo XXI.

“En la editorial había un cambio en el tipo de libro. Se privilegiaron muchas coediciones, sin tomar en cuenta que el libro debe llegar a un lector. Hubo una cierta deriva hacia libros de poca trascendencia en el debate, en la cultura y lo que necesitamos es cambiar esa inercia y encontrar el norte”, afirma Granados.

El modelo que funciona es el modelo de Argentina, donde hay muchos editores que trabajan desarrollando ideas, inventando autores, un área de prensa muy fuerte, donde el almacén es un servicio tercerizado.

“Lo que necesitamos ahora es fortalecer el área de comunicación, de relaciones públicas, con mucha presencia en los medios e incorporar mucho material de edición”, dice el editor cuya cabeza es la presencia para la comunicación.

En marzo, uno de los primeros libros que saldrá en esta nueva etapa es uno de Luis Pescetti, en el área de Educación. En abril, saldrá en Argentina. “El libro lo está desarrollando Buenos Aires, pero lo sacaremos primero nosotros. Es un ejemplo claro donde sumamos fuerza. El programa mexicano tengo que crearlo, pero tengo la motivación de recuperar autores, periodistas, para hacer una obra que tenga mucha facilidad de lectura y que se venda muy bien”, concluye Tomás Granados.

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