El método Kominsky

El Método Kominsky o cómo irse de la trama de Chuck Lorre, el “viejo” de la TV

Netflix ha lanzado la segunda temporada de El Método Kominsky, con dos protagonistas espectaculares: Alan Arkin y Michael Douglas.

Ciudad de México, 6 de noviembre (MaremotoM).- La segunda temporada del Método Kominsky es mejor que la primera. Por supuesto, esto es por los dos personajes, más algunos que son invitados especiales y que hacen a esta comedia tan rápida de verse, tan de reírse a cada instante y, ¿por qué no?, de reflexionar acerca de nuestra propia vejez.

Chuck Lorre es la persona que echó a Charlie Sheen del programa Dos hombres y medio. Es ese hombre de 66 años, con una barba a medio terminar, llamado –según cita el The New York Times– “el hombre más enojado en la televisión” debido a sus batallas con ejecutivos de la red, actores y críticos.

Cuenta precisamente a este periódico que a él últimamente lo llaman “viejo” y que “internamente no pienso en mí de esa manera, pero chico, lo soy. Así que estoy lidiando con eso. Es un sentimiento universal como, espera, ¿qué me está pasando?”.

Chuck Lorre
Chuck Lorre, con sus actores favoritos. Foto: Netflix

Sandy, el profesor de actuación encarnado por Michael Douglas (el que se saca la edad cuando le está dando sus documentos de identidad al agente de policía), por su representante Alan Arkin, quien recientemente viudo no sabe cómo emparentarse con su mujer y hace planes como si fuera un adolescente.

En esta temporada tiene más presencia la hija de Sandy, Mindy (Sarah Paker), quien comienza a mandar un poco en la academia de su padre, invitando a actores de Hollywood a dar charlas para los alumnos (es desopilante la discusión que tiene Sandy con Allison Janney durante una clase) y quien además tiene una pareja en un hombre mucho mayor que ella.

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El método Kominsky
Son muy distintos, pero amigos para siempre. Foto: Netflix

Aquí encontramos a Paul Reiser, el de Mad Abot You, con una “cola de caballo” y con dolencias propias de la edad, que deviene incluso a veces con una depresión en la que uno dice qué es lo que ha hecho con su vida.

Situaciones hilarantes como cuando le duele la espalda a Nancy Travis (una pretendiente de Sandy Kominski) y cuenta la razón en una escena donde “por limpiarse el trasero” ahora tiene esa molestia.

Tragedias, como cuando le dicen al profesor que tiene cáncer de pulmón y la vida que trae y lleva como una red donde a veces pescamos una criatura dorada y algo como un sentimiento se parece a la felicidad.

“No creo que la trama sea un factor determinante en nada de lo que hago. Creo que el personaje es el activo principal. No recuerdas tus comedias favoritas de media hora debido a la trama. Los recuerdas porque amas a esos personajes. Amas a Norm, Cliff, Sam, Woody y Kramer. Creo que es porque un personaje es una combinación de escritura y gran actuación. Y si tienes la suerte, encuentras al actor adecuado para el papel”, ha dicho Chuck Lorre.

“Lidiamos con problemas de salud y lidiamos con la pérdida de seres queridos y lidiamos con la sensación de ser irrelevantes y privados de derechos y, en cierta medida, de no comprender las cosas a medida que cambia la cultura”, ha agregado el creador de una serie maravillosa, que ojalá haya firmado por una tercera temporada.

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