Puente de las Damas

El puente de las damas, construcción virreinal enterrada en Guadalajara

Existen muchas leyendas alrededor de la ciudad de Guadalajara, envueltas en historias y misticismo, pero la del Puente de Damas trascendió la fantasía y se ha convertido en historia viva.

Ciudad de México, 16 de abril (MaremotoM).- Este vestigio histórico atraviesa la ciudad de Guadalajara y su construcción inició en 1791 por iniciativa de Fray Antonio Alcalde, para vincular la ciudad española con el barrio indígena de Mexicaltzingo.

Aunque giran muchas historias en torno a esta construcción, la más aceptada señala que un grupo de mujeres católicas fueron las que auspiciaron el proyecto ante la necesidad de cruzar al entonces poblado indígena de Mexicaltzingo para venerar al Cristo de la Penitencia. A este hecho es que el puente debe su nombre.

Tras su finalización en 1798, el puente, que medía 12 metros de ancho y 50 de largo, fue cobrando relevancia hasta convertirse en el más importante de Guadalajara a fines del periodo virreinal, gracias a su magnitud, desplegada sobre cinco arcos. Además de entrelazar al barrio de Mexicaltzingo, era también paso obligado del Camino Real de Colima. Durante el siglo XIX tuvo su mayor periodo de esplendor, pues formaba parte de las rutas de acceso a la ciudad.

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Con el crecimiento de la capital jalisciense y su urbanización, esta obra de infraestructura cayó en desuso y fue cubierta poco a poco, con la ampliación de calles, hasta que, en la primera mitad del siglo XX, se encontraba totalmente sepultada y el puente se convirtió en una leyenda urbana.Puente de las Damas

En 2016, un desarrollo en la calle Colón dejó al descubierto una parte de este puente, ahora subterráneo. Desde entonces, se realizaron trabajos por parte de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública del Estado y el Instituto Nacional de Antropología para recuperar la construcción.

La Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara te invita a conocer esta parte de la historia de Guadalajara, que, aunque permaneció enterrada y en el olvido, actualmente, se encuentra abierta al público sobre la calle Colón, casi al cruce con avenida La Paz, en el barrio de Mexicaltzingo.

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