Yuri Herrera

“El tema central en nuestras sociedades es la persistencia de la impunidad”, dice Yuri Herrera

En el Hay Festival, el afamado escritor presentó El incendio de la mina El Bordo, un hecho que aconteció en Pachuca en 1920 y por el que todavía se busca justicia. Murieron 87 mineros ahí. Nadie es culpable.

Querétaro, 17 de septiembre (MaremotoM).- Yuri Herrera no acostumbra a mostrarse mucho con la prensa. Dice que es solitario, que es más bien un antisocial, pero como escritor, este hombre nacido en Actopan, en 1970, siempre llama la atención, como pasó en el reciente Hay Festival, en Querétaro 2009, adonde fue a presentar El incendio de la mina El Bordo.

Se trata de un libro esencial, que rescata la masacre de muchos trabajadores de la mina, con un nivel de impunidad que si alguien estuviera leyendo esta nota, diría: ¿Pero de qué delito habla?

“A las siete de la mañana del 10 de marzo de 1920 se declaró un incendio en la mina El Bordo, en el estado mexicano de Hidalgo. Unas horas más tarde se dio por terminada la evacuación y se cerró el tiro de la mina para favorecer la extinción del incendio, previa declaración por parte de autoridades, médicos y representantes de la compañía minera. Seis días después se accedió de nuevo al interior para retirar los cadáveres: se calculaba que habían muerto unos diez mineros; sin embargo, una vez dentro, no sólo descubrieron que había ochenta y siete cuerpos, sino que todavía quedaban siete trabajadores vivos. Yuri Herrera realiza una minuciosa reconstrucción histórica (sin ficción alguna) sobre lo sucedido en esas primeras horas y durante los días siguientes, y nos muestra la complicidad entre las autoridades y la prensa servil mientras bajo tierra “unos hombres se descomponían y otros luchaban por su vida”. Mentiras y más mentiras recorren este texto apabullante. Sobre ellas se alza la voz de lo que realmente ocurrió. Desde el principio, el autor deja clara la voluntad de la obra: “El silencio no es la ausencia de historia, es una historia oculta bajo una forma que es necesario descifrar”. No se trata de una tragedia local: lo acontecido en El Bordo ha sucedido, y sigue sucediendo, en muchos lugares del mundo”, dice la sinopsis, en un trabajo que ha hecho escribir a Arturo García Ramos, de ABC, que “Herrera sabe urdir una trama intensa y manejar un lenguaje original, tan capaz de revelar una realidad social miserable y angustiosa como de elevar poéticamente lo humilde y cotidiano hasta alcanzar proporciones simbólicas”.

Yuri Herrera
A las siete de la mañana del 10 de marzo de 1920 se declaró un incendio en la mina El Bordo, en el estado mexicano de Hidalgo. Foto: Hay Festival Prensa

Yuri Herrera, que ha escrito para la editorial Periférica los siguientes libros: Trabajos del reino, Señales que precederán al fin del mundo, La transmigración de los cuerpos, Señales que precederán al fin del mundo y Trabajos del reino, ha lamentado públicamente el reciente deceso de Julián Hernández, al tiempo que ha confirmado que seguirá de todos modos en dicha firma.

“Este texto, el del El incendio de la mina El Bordo es un texto muy distinto a los que venía haciendo. Es una narrativa histórica, nunca sé muy bien en qué género ponerlo. Es una tragedia que sucedió en Pachuca, en 1920”, dice Yuri Herrera en conferencia de prensa del Hay Festival.

“El tema central en nuestras sociedades es la persistencia de la impunidad y este hecho lo comprueba”, agregó el escritor.

–Mencionas que “El silencio no es la ausencia de una historia, sino lo que está oculto”, ¿el silencio es una oportunidad para la literatura?

–Hablamos del silencio como si fuera una sola cosa. El silencio de esta historia es que está producido institucionalmente. A lo largo de la investigación hay muchos tipos de omisiones. Por un lado están las cosas que no se le preguntan a los sobrevivientes o que se les preguntan pero no se los toma enserio. Otra de las omisiones es que nunca se interroga a los dueños de la mina, nunca se considera que puedan ser sospechosos en tener alguna responsabilidad. Y está luego el silencio de los medios que siempre consideran un accidente o responsabilidad de algún minero. A lo que me enfrenté cuando estaba considerando estos tipos de silencio, es que el silencio es una parte sustancial de esta tragedia. El silencio es tan importante como el fuego. Lo que uno tiene que hacer es considerar esos silencios como parte de esta cadena de circunstancias que la convierten en una historia trágica. Me preguntas también sobre los “malos lectores” y lo que tenemos es una serie de lectores sobre los hechos y que de algún modo nos presentan una manera de digerirlos o de procesarlos. Lo que creo es que los jueces no son torpes, ni son malos lectores, sino que tienen claro es su papel dentro de cómo estas instituciones han funcionado. Hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda y lo que hay es una serie de formalidades que ocultan esta distinción.

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Yuri Herrera
A lo que me enfrenté cuando estaba considerando estos tipos de silencio, es que el silencio es una parte sustancial de esta tragedia. Foto: Hay Festival Prensa

–¿Qué piensas de los crímenes de lesa humanidad? ¿Tiene que haber jurisdicción universal?

–Este es un crimen de lesa humanidad y forma parte de una larga cadena de crímenes de lesa humanidad en México. A veces se enfrenta a una montaña de crímenes que no sabemos por dónde empezar porque los hemos normalizado o porque las instituciones lo han normalizado. Uno de los problemas es que no le prestamos suficiente atención a la gente que no lo ha normalizado y que sigue haciendo cosas para mostrar que puede haber otra manera de reaccionar frente a la tragedia. Estoy pensando en todas las madres de desaparecidos que han encontrado restos y fosas comunes y que para mí son actores políticos que han aparecido en décadas en México. Una de las salidas podría ser como tú dices la jurisdicción universal.

–¿Cómo descubres esta información?

–Esta es una historia que ha sobrevivido a pesar del silencio oficial. Yo había escuchado de distintas formas esto, mi hermano que es economista había hecho investigaciones preliminares y ya tenía ubicado el expediente. Las historias orales fueron mi punto de partida. No diría que hay una reacción notable por parte de la clase política en Hidalgo. Me parece que eso forma parte de la cultura de la impunidad, el creer que todo se olvida y que no es necesario responder ante estos hechos. Me interesa cómo ha respondido la gente de la Comunidad El Bordo, que el año que viene se va a poner una placa, cuando se cumplen 100 años del accidente. Lo que quise hacer con este libro no fue clausurar la historia, sino abrir la puerta para mantenerla viva.

Yuri Herrera
Yuri Herrera. Foto: Hay Festival Prensa

–¿Cómo está tu literatura? Hace mucho que no vienes a México

–Vengo a México todo el tiempo, lo que pasa es que me escondo de la prensa. Vengo a ver a mi familia, a los amigos, vengo a comer tacos y hago muy poca vida social porque soy una persona profundamente antisocial. Sigo escribiendo, no publico tanto, mi manera de publicar tiene que ver con no mostrarme tanto. Mi última conversación con Julián Rodríguez es que estábamos preparando una colección de cuentos de ciencia ficción. Me siento totalmente inseguro. He seguido trabajando esto con Paca Flores y el libro aparecerá en diciembre en España y luego aquí en México.

–¿Estás dispuesto a mostrar todo el sufrimiento de México en tu literatura?

–De pronto lo que me dices me sentí como Pedro Infante, dispuesto a mostrar todo el sufrimiento de México. No creo que sea ese mi objetivo. Uno tiene una serie de insumos con los que escribe, uno de esos tiene que ver con la manera con la que digerimos la información del país y algo de eso tiene que ver con el sufrimiento, pero también tiene que ver con el humor, con el hacernos preguntas. La ciencia ficción no plantea un escape de todo eso, lo que hace es codificar de manera simbólica ciertos problemas muy concretos. La literatura hace eso, siempre hablamos de seres humanos y del contexto cercano.

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