Enrique Escalona

En México parece que todos los escriben son ricos: Enrique Escalona

1666 es una novela prehispánica, que se sitúa en la Nueva España, el México hoy. Se inspiró en una pintura hermosa de Sor Juana Inés de la Cruz, para conmemorar que esta señorita se enfrentó a doctores muy famosos y superó esa prueba.

Ciudad de México, 21 de diciembre (MaremotoM).- Enrique Escalona, un autor que reside en Lyon, Francia y que tiene una amplia tarea en lo que se conoce de Literatura para niños, donde ha ganado algunos premios y menciones, hace un homenaje a los pueblos chichimecas con la aventura de dos adolescentes en la época de la Colonia. Un mestizo pobre y una muchacha huichol en la novela premiada 1666.

Una historia de resistencia del pasado y de conocimiento en el presente: los pueblos originarios son el futuro de nuestra mirada y así lo hace ver Enrique Escalona en el reciente concurso organizado por el Sistema Educativo de Valladolid, en Mazatlán.

Una de las cosas que me llamaron más la atención cuando lo conocí fue precisamente que me dijera que los autores de literatura infantil no fueran considerados escritores. Es cierto eso, sobre todo por lo difícil que es ese mundo que desconocemos y que forma a nuevos lectores. Si no existiera la literatura infantil, no habría lectores en el mundo.

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“El año pasado lo ganó el escritor Andrés Acosta, un gran autor que se ha dedicado a la literatura infantil y juvenil. Ahora me planteo hacer un poco de cosas más ambiciosas y posiblemente habrá algo de adultos, pero seguiré haciendo cosas de literatura infantil”, dice Enrique Escalona.

“Para mí fue un aprendizaje, yo escribí durante mucho tiempo de notas para viajes, antes estuve en suplementos de cultura, para mí entrar a la literatura infantil fue increíble. Primero porque me gusta, hay maneras de escribir en donde ni siquiera la literatura adulta no puede abordar de esa manera, tiene una sutileza, el humor es muy inteligente, puede ser mordaz y no puede ser vulgar”, afirma.

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“La literatura infantil requiere de una buena manera de escribir, así que me reconecté a través del género con la narrativa”.

Enrique Escalona
1666, la novela premiada. Foto: Cortesía

1666 es una novela prehispánica, que se sitúa en la Nueva España, el México hoy. Se inspiró en una pintura hermosa de Sor Juana Inés de la Cruz, para conmemorar que esta señorita se enfrentó a doctores muy famosos y superó esa prueba.

“1666, un año emblemático. Quise hacer una novela en donde un par de jóvenes tuvieran una aventura, inspirado también en la novela gráfica de Neil Gaiman llamada 1602. Obviamente está la portentosa novela de Roberto Bolaño, 2666, pero no tiene nada que ver, excepto por el número”, agrega.

Las colecciones de literatura infantil retoman muchas veces los autores clásicos. “Quienes están leyendo a Maupassant, a Moby Dick, son los jóvenes. A la hora de leer esta novela de aventuras que en la literatura adulta se considera rebasado, fue muy importante para escribir 1666”, dice Escalona.

Residente en Francia, viene seguido a México y tiene una visión un tanto crítica de lo que es la literatura en nuestro país.

“Hace falta más diversidad, bueno, en principio nos hace falta más lectores. Yo vivo en Francia y cada programa tiene una cápsula dedicada a los libros. Acá no tenemos una agenda en los grandes medios. Yo no digo que la literatura mexicana sea mala, pero pareciera que a la literatura lo hacen los ricos”, dice.

“Es una literatura burguesa, como se dice en Francia. La gente de clase acomodada que tiene problemas porque se enamoró de alguien más, el tema de la autoficción, no se ve mucha variedad en un país tan grande que tenemos”, afirma.

“Me encantan los cuentos. Liliana López Camberos, Gerardo Lima, Lola Ancira, Isaí Moreno, son las personas que tienen muy alto el cuento en México”, concluye.

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