“En México somos varios los autores de literatura juvenil, pero estamos aplastados por el mundo anglosajón”: Mariana Palova

La nación de las bestias, una novela juvenil de fantasía, escrita por la mexicana Mariana Palova, editada por Océano, promete convertirse en la próxima saga de moda.

Ciudad de México, 29 de marzo (MaremotoM).- ¿Empezar a pensar en una gran literatura juvenil de fantasía hecha por mexicanos? Ya lo demostró Antonio Malpica, de la mano de su editorial Océano, con esa saga de cinco libros, El libro de los héroes, una historia que ha pegado mucho entre los lectores.

Es cierto que el mundo de los Estados Unidos y de Europa tienen copado el género y desde George R. R. Martin (con su fantástico Juego de tronos) hasta Suzanne Collins (con Los juegos del hambre), pareciera que no hay sitio para uno más.

Pero aquí está Marina Palova, con La nación de las bestias. El señor del Sabbath (Gran Travesía/Océano), que ha roto todos los prejuicios y aparece ahora como la reemplazante de Malpica, en el sentido de condensar la mirada de los lectores ávidos por una saga y por meterse –como dice ella- “en el complejo universo de La nación de las bestias).

Marina primero se publicó el libro y ahora sale la edición definitiva, alargada y corregida por la editorial.

Elisse es un personaje atormentado por el abandono de su padre cuando era un bebé. No sabe cómo es que vivió en los campos de refugiados de la mística India y

mucho menos entiende que no pueda soñar, pero sí sufrir “pesadillas” donde se manifiesta una especie de dimensión alterna. Un mundo oscuro, abismal y con monstruos deformes, en el que Elisse no sabe si lo que ve es real o cada día vive una locura mortal.

La nación de las bestias, una novela juvenil de Océano. Foto: Cortesía

Con la esperanza de encontrar a su padre emprende un viaje hasta la Gran Hechicera Nueva Orleans. Ahí en el Barrio Francés en la Noche de Brujas, afuera de una tienda vudú, las “pesadillas” se intensifican después de que Elisse ve un cráneo de lobo al que confunde con una decoración. Un nuevo monstruo le ataca con más intensidad y esto será el detonante para que tenga otras visiones y conozca a un misterioso ser que le ofrecerá darle respuesta sobre sus “pesadillas”.

Marina Palova ha leído a muchos autores que hoy son famosos en su género, pero los que más la han inspirado han sido Jack London y Toni Morrison. Nació en 1990, en Jalisco, dice ser una alquimista entusiasta a quien, de vez en cuando, le gusta hacer algo de magia. Ha dedicado su vida a una constante y desastrosa búsqueda de su personalidad, lo que la ha llevado a convertirse en escritora, artista y criatura del bosque. Con una especial debilidad por la naturaleza, los lobos, el ocultismo y la música folk, su trabajo visual ha sido mostrado en más de 70 exposiciones

alrededor del mundo. Hoy en día sueña con conseguir una pequeña cabaña en Alaska y vivir feliz por siempre rodeada de sus libros y obras.

–¿En la adolescencia, en la juventud, uno vive con miedo?

–Hay un personaje en el libro que dice una frase muy cierta, que nosotros tenemos miedo porque no comprendemos lo que tenemos enfrente. Creo que durante el crecimiento de la adolescencia, tenemos mucho miedo constantemente, porque desconocemos el mundo que nos rodea, nuestros propios cuerpos, nuestras capacidades. Elisse, el protagonista de La nación de las bestias, hace un viaje de autodescubrimiento en un mundo fantástico. El miedo nos acompaña durante toda una vida, pero se intensifica durante la adolescencia.

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–Ahora, por otro lado, hablar sobre el miedo y contar estas historias morigeran el miedo, ¿verdad?

–Sí, es cierto, la lectura es una forma no riesgosa de enfrentarte a este tipo de cosas. También los jóvenes pueden encontrarse mediante sus vivencias, aunque sea de fantasía, siempre hay una relación entre su vida y la nuestra. Es muy importante para desarrollar nuestras emociones, alguna toma de decisiones que queramos hacer.

–El señor del Sabbath dices tú en La nación de las bestias, ¿imaginaste mucho o también te documentaste?

La nación de las bestias es el resultado de diez años de investigación. Antes de escribir me he dedicado a las artes y mis trabajos han estado relacionados con la magia, el ocultismo, la diversidad, digamos que todo el conocimiento adquirido durante 10 años lo empecé a volcarlo en la saga. Voy explorando poco a poco todo lo que he aprendido. Además, investigar, he ido por ejemplo a Nueva Orleans, conociendo mucho del entorno.

–Nueva Orleans es el nuevo escenario para la literatura juvenil

–La fantasía juvenil ha tenido fuerza en los últimos ocho años. Katrina fue en el 2005 y eso influye. Se explora mucho la belleza de Nueva Orleans, pero también tiene otras facetas más oscuras, sus reservas naturales, su pobreza, es uno de los lugares más peligrosos del mundo. Es un lugar diverso y multicultural, que ha inspirado la historia.

–Ahora cuando uno empieza a escribir tiene modelos, ¿quiénes son los tuyos?

La nación de las bestias se inspiró en Jack London, sus historias son mis favoritas, su lenguaje hacia la naturaleza inspiraron mucho esta historia también. Toni Morrison tiene una forma de escribir con mucha sangre y muy materna y muy profunda. Ellos dos fueron los pilares para que yo comenzara a formarme como escritora.

–Confiaste siempre en el libro al punto de que lo autoeditaste…

–Nunca creí que el libro iba a llegar tan lejos. La nación de las bestias es mi primer libro, pero nació en un arranque de pasión, tratando de hacer algo diferente, nunca pensé que iba a tener una recepción tan amplia. La nación de las bestias son varios libros y vamos a ver qué pasa.

­–Estás en editorial Océano donde ha hecho la carrera Antonio Malpica…

–Sí, es cierto. El hecho de que una editorial tan grande como es Océano tenga confianza en mí y en mi libro es algo estimulante. En México somos varios los autores de literatura juvenil pero estamos aplastadas por el mundo anglosajón. Me siento muy contenta y muy apoyada por la editorial.

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