Miguel Ángel Gallo

En mi generación hay mucho de fracaso, pero también hay mucho de esperanza: Miguel Ángel Gallo

Esta novela es un poco mi experiencia personal y la de mis amigos, retratar el momento histórico de una generación que para entonces era ya de mediana edad, ese fue el propósito. Es un sector de mi generación, urbana y chilanga, no pretendo pintar a todos los mexicanos ni mucho menos”, dice el autor de Manuscrito encontrado en una bomba molotov.

Ciudad de México, 22 de febrero (MaremotoM).- Miguel Ángel Gallo ha escrito muchos libros. Es Licenciado en Ciencias Políticas por la UNAM y ha sido profesor del CCH y b@Unam. Autor de más de 90 libros de historia universal, de México y de ciencias sociales para el nivel básico (secundaria) y Medio Superior, con cerca de 20 libros en cómics, está muy entusiasmado por Manuscrito encontrado en una bomba molotov es su primera novela.

Es la historia de una generación que luchó por sus ideales, vio cómo el mundo intentó acabar con ellos y no se dejó, fruto además de una vocación docente muy cercana al autor, que trató de intentar otros negocios, pero la vida lo volvió a los libros y a sus alumnos.

¿Es la historia de un fracaso? Como probablemente sea Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño, Manuscrito… narre esa efervescencia apagada en miles de actos de represión y de indiferencia social, en donde a veces parece que la población universitaria sea lo que gravita en una ciudad, aunque su número sea poco y el grado de lo que viven no tenga gran resonancia en la vida de los transeúntes.

Sin embargo, la población universitaria marca el ir y venir social. Son sus voces las que siempre claman por mejoras y aunque reprimidas se equivoquen es la muestra rotunda de que la ciudad avanza, no se quiebra tan fácilmente.

“Allá por los ’80 nos fuimos a vivir a Querétaro. Renuncié a mi trabajo en la UNAM porque me angustié. Quise comprarme unos libros y no me alcanzaba el dinero. Siendo docente no me alcanzaba el salario. Me lancé a Querétaro, como comerciante y me fue muy mal. Extrañaba mucho a mis amigos del CCH Oriente, empecé a escribir sobre esto y poco a poco se fue convirtiendo en una novela”, dice Miguel Ángel Gallo.

“Obviamente creo que uno va obteniendo a los personajes de su propia realidad y de la ficción. Cada personaje que está en la novela, son de ficción y otros son lo más parecido posible a la realidad. Todo lo demás es una mezcla de caracteres”, agrega.

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Miguel Ángel Gallo
Una novela de un hacedor de libros. Foto: Cortesía

Hacer una novela para Gallo no es hacer algo que recién empieza. Tiene una perspectiva literaria totalizadora, en el sentido de que trabaja con las palabras. “Yo traté de retratar a mi generación, traté de retratar de vivir una serie de experiencias de la generación del 68, viví una buena parte del movimiento y tanto más me toca el 2 de octubre, lo bueno fue que me dejaron plantado y no fueron por mí”, cuenta.

“Años después de ese fracaso, de esas matanzas, la historia tiene diferentes tiempos. Hace unos años se va dando cuenta de que hay cambios que el 68 generó algunos cambios. A veces no podíamos percibir más allá de nuestras narices, de esa rotunda matanza. Apostarle a la educación es apostarle al futuro. Algunos que venimos del ’68 decidimos dar clases y entramos al Colegio de Ciencias y Humanidades. Ahí todo era nuevo, nos dábamos el lujo de cambiar los programas, de usar los libros que quisiéramos”, dice Gallo.

Miguel Ángel Gallo
Yo traté de retratar a mi generación, traté de retratar de vivir una serie de experiencias de la generación del 68. Foto: Cortesía Facebook

“Esta novela es un poco mi experiencia personal y la de mis amigos, retratar el momento histórico de una generación que para entonces era ya de mediana edad, ese fue el propósito. Es un sector de mi generación, urbana y chilanga, no pretendo pintar a todos los mexicanos ni mucho menos”, agrega.

Toda la generación de Latinoamérica nacida en esos años es la generación del fracaso. “Hay mucho de fracaso, pero también hay mucho de esperanza. En nuestras clases cotidianas vertíamos esos dos grandes aspectos, el fracaso, la rabia, la frustración, pero también la esperanza. La utopía es lo que nos hace caminar, como decía Galeano”, afirma.

“Algunos de mis alumnos ahora son gente cincuentona y estoy muy orgulloso de cada uno de ellos. Estos cincuentones son esa generación intermedia que son personas muy valiosas, con muchas esperanzas, que están dando clases, por lo menos si no está aquella utopía que tuvimos, son otras que siguen apuntando hacia una vida mejor, hacia una vida con mayor igualdad, que no estén el militarismo ni la corrupción”, afirma.

Miguel Ángel Gallo
Que los alumnos tengan valores democráticos, honrados, solidarios, ahí radica la esperanza. Foto: Cortesía Facebook

“Que los alumnos tengan valores democráticos, honrados, solidarios, ahí radica la esperanza”, agrega.

“Creo que la lucha por las mujeres es el movimiento más revolucionario e importante de varios siglos. Esa lucha de la mujer por la igualdad, por tener una serie de reivindicaciones, están cambiando. Mi personaje Elizabeth es una mujer moderna y alegre”, dice.

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