Gare du Sud

En Niza, un viaje de sabores en la Gare du Sud

La Gare du Sud, antigua estación de ferrocarril reconvertida en mercado, en Niza.

Por Anne-Claire Delorme 

Ciudad de México, 3 de diciembre (MaremotoM).-En el barrio de la Libération, en pleno centro de Niza, la antigua estación de ferrocarril en metal, con un estilo inspirado en Gustave Eiffel, vuelve a estar en funcionamiento. Este edificio declarado Monumento Histórico ha sido transformado en mercado gastronómico y cultural, recuperando parte de su vocación inicial: en la Gare du Sud se mezclan los sabores, los colores y los aromas de las tierras del interior de la región y más allá…

Hasta 1991, cuando uno entraba en la Gare du Sud de Niza era para subirse a un tren hacia el interior, hacia Digne-les-Bains. Pero desde primavera, uno puede realizar un viaje por el sur de Francia y el mundo sin moverse de los antiguos andenes.

Comer, rebuscar objetos o ver una exposición

La nave central de la estación, a la que se le ha añadido una entreplanta de 1.000 m², que se suma a los 1.500 m² de la planta baja, se ha convertido en un lugar de encuentro donde los habitantes de Niza y los turistas se reúnen para comer los platos preparados por los restauradores locales, pero también para comprar objetos, beber una copa, ver una exposición o escuchar música.

Y de paso se puede contemplar un recinto histórico: creada siguiendo el estilo de Gustave Eiffel para los pabellones de Rusia y Austria-Hungría, la nave metálica data de la Exposición Universal de 1889.

Un amplio bar central, mesas para compartir y una treintena de pequeñas tiendas, a lo que se añade una vegetación exótica al estilo de jardín de invierno y una decoración de amarillo vivo que recuerda los colores cálidos del viejo Niza.

Una decoración de amarillo vivo que recuerda los colores cálidos del viejo Niza. Foto: Cortesía

Un viaje culinario alrededor de los sabores de aquí y de allá

Bajo la gran bóveda (18 metros de altura) que ha sido completamente renovada y rejuvenecida, al igual que la fachada ahora cubierta con una tapicería aérea, la Gare du Sud reinventa seis días a la semana la efervescencia del viaje culinario.

Gare du Sud
la Gare du Sud reinventa seis días a la semana la efervescencia del viaje culinario. Foto: Cortesía

De un puesto a otro se puede explorar el mundo durante un curioso periplo que mezcla los sabores de la región y de otros lugares. Al lado de las bandejas de sushi japonés, los tazones de curry indio o las hamburguesas americanas, todos los sabores del sur de Francia desfilan en los puestos dedicados a los productos de la tierra.

Te puede interesar:  El primer día de la Feria, una infausta noticia: Muere Almudena Grandes

El bar de aceitunas de Nicolas Alzieri, productor, molinero y confitero, permite viajar a las tierras del interior para saborear la aceituna bajo todas sus variantes, del aceite a la tapenade. En la Maison du citron (Casa del Limón), son estas frutas de los jardines de Menton las que se pueden saborear en su vertiente dulce o salada. Chez Mad en Niza, el pan bagnat, la socca y la daube parecen salir directamente de las callejuelas llenas de colorido del viejo Niza, mientras que en la Table Epicerie-Provençale d’Aix & Terra, raviolis a la tapenade, tostas de pissaladière y otras recetas revisitadas evocan el arte de vivir elegante y lleno de encanto de Aix en Provenza.

¿Y por qué no seguir hasta las llanuras fértiles del Condado Venesino? En el taller Maison de la Truffe (Casa de la Trufa) toda la sutileza del preciado tubérculo que ha dado fama a Carpentras encantará a los paladares más exigentes.

En Niza, la Gare du Sud y sus mesas a compartir

Y quienes quieran viajar a una “terra incognita” deben acudir a la Vie en Rose, cuyo nombre hace referencia a la célebre canción de Edith Piaf. Se trata del bar central que mezcla con alegría las influencias, entre vinos, cócteles y zumos bio, que se pueden acompañar con tapas, charcuterías y conservas de la región a compartir.

Disfrutar del sol de la Costa Azul en la terraza

¿Te apetece tomar el sol? Todo está previsto: instalados detrás de las cristaleras, los bares ofrecen sus terrazas a todos aquellos que desean disfrutar de los agradables rayos de sol de la Costa Azul.

Para tomar altura, hay que dirigirse a la entreplanta, un lugar de observación ideal para admirar los pequeños detalles de la arquitectura que evocan la Belle Époque o el estilo Art Déco, visitar las tiendas de artículos reciclados, de colecciones de objetos efímeros o de series limitadas y disfrutar de las exposiciones temporales. Hasta finales de noviembre, “La cuisine niçoise aux rayons X par Valérie Marco et Franck Viano” revela flores de calabacín, alcachofas, berenjenas y otros productos de recetas tradicionales bajo un ángulo inesperado, a través de rayos X.

Y los fines de semana, se acabó el viaje inmóvil: durante un aperitivo o una velada, unos DJ y grupos en directo hacen moverse a los viajeros hasta el fin del mundo… musical.

Fuente: France Fr. Original aquí.

Comments are closed.