Mónica Braun

Es una sensación de felicidad cuando te encuentras con tu libro: Mónica Braun, directora de Nieve de Chamoy

 “En este primer tomo reunimos los cuentos de Juan Manuel Torres, pero también hay varios inéditos, tenemos tres reseñas de cuando se publicó el libro y cuatro ensayos originales que se hacen con la perspectiva del tiempo, un breve testimonio de Claudia, que es polaca. Una entrevista a su hermana. Es una edición crítica, donde se comparan versiones de los cuentos”, dice con respecto a uno de sus libros.

Ciudad de México, 19 de febrero (MaremotoM).- Tomar Nieve de Chamoy es algo gastronómico, pero también tiene su referencia en el mundo editorial. Es una empresa, “chiquita”, como le gusta decir a ella, que hace libros, que vela por sus libros.

Ella es Mónica Braun, una editora que la dirige desde 2014.

“Comenzamos dando servicios editoriales, sobre todo para el desarrollo de ebooks y apps, y pronto decidimos lanzar nuestros propios títulos, hechos solo en formato digital. En 2017 convertimos nuestros e-books en libros impresos y hoy trabajamos simultáneamente con ambos formatos”, dice.

“Somos tan chiquitos que no sentimos la influencia de la pandemia. Nunca hemos sido una empresa con muchos recursos. Cuando estás así a 10 centímetros del piso no hay mucha altura de dónde caerse”, agrega.

Uno tiene que recurrir en estos tiempos a la máxima austeridad. “Nosotros hemos sido más que austeros, pobres. Nos fuimos al home office mucho antes de la pandemia. Siempre hemos trabajado a distancia. Es distinta la situación de empresas grandes, es más fuerte el golpe”, afirma.

“Yo estaba enterada de que iba a haber una pandemia. La OMS alertaba de una pandemia desde hace 20 años, yo lo tenía claro. Cuando fue la crisis de influenza, yo me súper apaniqué porque pensé que esa era la pandemia. No fue para tanto. Ahora sí. Lo he tomado con racionalidad, hay que adaptarse a las circunstancias”, expresa.

Sigue Mónica Braun las opiniones científicas y trata de no politizar sus declaraciones.

“Nuestro gobierno ha hecho lo que ha podido, no hay una mente maligna deseando matar a más mexicanos. Es ridículo pedirle a México que contenga la pandemia como Australia, que está en una isla. Esta es otra sociedad. Culpamos a las autoridades de todo, aunque está muy mal que nuestro presidente no se quiera poner una mascarilla, un acto machista, pero nosotros como población debemos utilizar el sentido común”, afirma.

Mario González Suárez
El códice en todo su esplendor. Foto: Mónica Braun/Facebook

Este es el gran país de las fiestas clandestinas. “Somos una sociedad terca, irresponsable, desinformada, muy machina”, dice.

Nieve de Chamoy no obstante ha seguido haciendo libros, se ha adaptado, ha seguido trabajando. “Nuestro catálogo son 20 títulos, buscando el apoyo de instituciones y las que nos han ayudado son las universidades, seguimos trabajando. El cierre de librerías nos ha afectado un poco, pero igual volvemos. Por otra parte, me ha permitido a animarme a hacer ventas directas. Me he dedicado yo a las ventas y los resultados han sido buenos”, dice.

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“La gente es reticente al comercio electrónico, es muy desconfiada y las ventas a distancia han crecido, pero no como podrían haber crecido. La experiencia de entrar a una librería, de ver las novedades, es muy importante. Es una sensación de felicidad cuando te encuentras con tu libro”, agrega.

Mónica Braun
Conocí a José Luis Nogales Baena, el experto en Torres, quien me convenció de dedicarle primero un libro y luego vimos que daba para cuatro. Foto: Cortesía

El libro de Juan Manuel Torres: Tomo 1 Cuentos y relatos, tiene una historia maravillosa atrás.

“Es un hombre que murió muy joven, muy desconocido. Lo conocí por medio de Mario González Suárez. Él hizo una antología Paisajes del limbo, donde reúne cuentos de autores desconocidos. Muchos de ellos hoy son populares, como Daniel Sada, por ejemplo y otros como Torres seguía siendo desconocido”, expresa.

“Por una serie de casualidades conocí a José Luis Nogales Baena, el experto en Torres, quien me convenció de dedicarle primero un libro y luego vimos que daba para cuatro. Hay documentos, correspondencia, Torres fue quien introdujo en la cultura polaca a Sergio Pitol, me cautivó la personalidad de este hombre, que murió trágicamente. Es de una inteligencia prodigiosa. Su obra no fue muy comprendida, no es divertida, no es popular”, afirma.

Mónica Braun
Es una poesía muy intelectual, con mucho cuidado en el lenguaje. Foto: Cortesía

“En este primer tomo reunimos los cuentos de Torres, pero también hay varios inéditos, tenemos tres reseñas de cuando se publicó el libro y cuatro ensayos originales que se hacen con la perspectiva del tiempo, un breve testimonio de Claudia, que es polaca. Una entrevista a su hermana. Es una edición crítica, donde se comparan versiones de los cuentos”, agrega.

Héctor Rojo, un descubrimiento de Mónica Braun, es un poeta joven que publica Anfibio Odisea en Nieve de Chamoy. “Me gusta poca poesía, es difícil que algo me guste. Es una poesía muy intelectual, con mucho cuidado en el lenguaje, con un gran oído y que va contando como una especie de historia en una propuesta muy original”, explica.

Mónica Braun
Santorini, de Vivian Sánchez Barajas. Foto: Cortesía

“Es un relato muy desde el cuerpo, donde relata un encuentro en Santorini, tiene esa frescura que te va llevando como si leyeras una novela”, dice Braun con respecto a Santorini, de Vivian Sánchez Barajas.

“Cómo la poesía que se expresa con grandes palabras, pero no tiene nada atrás, es la poesía que yo llama apantallapendejos, que suena como ¡uy!, y cuando la poesía que es aparentemente simple sí es poesía. En Vivian hay poesía”, afirma.

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