Dr.Lakra

“Esta exposición es mi ojo hacia una estética: los colores, la composición o un fetiche”: Dr.Lakra

En el iago el artista presenta Diario de viaje, que es descubrir su mirada hacia lo que ha sido su educación visual. Desde el 5 de octubre hasta el 21 de noviembre en Oaxaca.

Ciudad de México, 4 de octubre (MaremotoM).- ¿Cuál es la mirada del artista Doctor Lakra? ¿Qué ve cuando no ve o ve más allá de lo que nosotros miramos? ¿Viendo a lo lejos y a lo cerca, podemos encontrarnos nosotros mismos?

La muestra Diario de viaje, de este artista oaxaqueño nacido en 1972, nos recuerda cómo ha sido la evolución de las artes gráficas y trae un montón de memoria que sacó de sus cofres y sus cajones, en una actividad que nos recuerda un poco a la poeta Kyra Galván cuando hizo Anatomía de la escritura, un libro destinado a saber el crecimiento desde las pinturas en las cuevas de Altamira hasta la escritura en nuestra computadora.

No es una obra de Doctor Lakra y probablemente quien se acerque a la muestra intentará encontrarlo en todos esos objetos, que “es una colección de imágenes, la mayoría sobre papel, hay cosas también, que he ido juntando a través de mi vida en determinados viajes”.

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La relación que tienen es que yo los escogí y que por algún u otro motivo decidí conservarlos. Foto: Cortesía

“La relación que tienen es que yo los escogí y que por algún u otro motivo decidí conservarlos, es mi ojo hacia una estética, hacia algo que me gusta, los colores, la composición o simplemente un fetiche”, dice el artista, quien mañana, 5 de octubre, inaugurará la exposición en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (iago). La muestra estará hasta el 21 de noviembre.

Pongo Instituto de Artes Gráficas con mayúsculas, pero probablemente la gráfica se haga en minúsculas, como esas cosas que nos van definiendo en fotografías, en imágenes dadas vueltas, incluso en la ausencia de una imagen. Luego de la fotografía, vinieron las películas, ahora están los hologramas, las esculturas de luz, “¿adonde irá la tecnología?”, se pregunta Doctor Lakra.

“Hay muchos posters, postales, invitaciones de conciertos, muchos discos, fotos encontradas, retratos iluminados a mano”, dice, mientras no trata de imaginarse en una cueva sin ninguna imagen, aunque la ausencia de la imagen también dice algo.

“Gracias a la litografía, la gráfica fue capaz de acompañar a la vida cotidiana, ofreciéndole ilustraciones de sí misma”, dice Walter Benjamin en la presentación escrita por Fernando Lobo, para la exposición que comienza mañana.

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En el iago, comienza mañana, 5 de octubre. Foto: Cortesía

“Hay mucha evolución en la exposición, pues puedes ver diferentes técnicas de impresión; hay cosas del siglo XIX, cosas de anteayer. Puedes ir viendo una gama de papeles de colores, de impresiones, de distintos tipos de fotografías, cómo iba evolucionando el mundo del papel impreso. También está relacionado al diseño gráfico, todos estos impresos tienen un fin, a veces educativo, a veces comercial, a veces estético. La mayoría de las cosas que están en esta colección no tiene que ver necesariamente con el arte”, afirma.

Jerónimo López Ramírez, mejor conocido como Dr. Lakra crea imágenes irreverentes y provocadoras que transgreden las normas establecidas y llevan al espectador a la frontera entre la atracción y la repulsión, dice la galería Kurimanzutto, una galería a la que está ligado sobre todo desde el inicio. Tiene además una relación de amistad con Gabriel Orozco, que en sus inicios fue su maestro.

Su obra se distingue por intervenciones con pintura y dibujo hechas directamente sobre posters, revistas eróticas y tarjetas postales, aunque también abarca el tatuaje, la pintura mural, el collage y la escultura. A través de estos medios diferentes, Lakra explora su interés por la antropología y la etnografía con las que documenta su fascinación por tabúes, fetiches, mitos y rituales de distintas culturas.

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Son muchos objetos, sobre todo en papel, que marcan el diario de viaje de Dr.Lakra. Foto: Cortesía

Ferviente coleccionista de objetos, Dr. Lakra concibe la búsqueda de materiales e imágenes como un aspecto esencial de su trabajo. Sus composiciones combinan referencias históricas e imágenes contemporáneas, intercaladas con iconografías religiosas y alusiones a la cultura popular. La manera en la que yuxtapone estos elementos revela tanto un gran conocimiento de la historia del arte como un subversivo sentido del humor. Dr. Lakra desmantela y perturba las ideologías dominantes para cuestionar lo que se considera civilizado o barbárico, correcto o incorrecto, “alta cultura” o folclore.

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Su última muestra en la capital fue en el 2011, en el Museo de la Ciudad de México

“Esta exposición no es mi obra, sino mi mirada, tratando de compartir y mostrar cómo ha sido mi recorrido en torno a mi educación visual. Cuál es la iconografía que me gusta, una estética de lo que me interesa. Tiene que ver dónde estás, qué te gusta hacer, adónde fuiste, por dónde has pasado y cuando pasas en dónde te detienes. Es como una especie de mapa”, concluye.

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Esta exposición no es mi obra, sino mi mirada. Foto: Cortesía

EL OJO DEL DOCTOR

En algún lugar de China en el siglo II, algún tipo listo talló una serie de trazos figurativos sobre la superficie plana de una pieza de madera. Estaba creando una impronta, una especie de huella que después entintaría para estampar la imagen resultante sobre una hoja de papel. En cierto momento revolucionario, la gráfica pudo reproducirse. Ya no era una imitación mediada por la destreza manual, sino una réplica exacta. Una copia.

Con la multiplicación de las imágenes impresas vino la conversión de éstas en mercancía, propaganda, publicidad, tráfico de saberes, señales. La reproducción técnica provocó el surgimiento de talleres y de mercados que, al paso del tiempo, terminaría por acercar las imágenes a un público masivo. Pero sería hasta comienzos del siglo XIX, con la llegada de la era industrial y el desarrollo de la litografía, que el grabado experimentaría otro salto crucial: la transposición del dibujo sobre una plancha de piedra permitió que las imágenes se renovaran a diario, transformándose a la velocidad de nuestras breves existencias. En palabras de W. Benjamin: “Gracias a la litografía, la gráfica fue capaz de acompañar a la vida cotidiana, ofreciéndole ilustraciones de sí misma”.

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Las imágenes se colocaron a la venta en las esquinas, dice Fernando Lobo en la presentación.

Apenas unas décadas después llegaba la fotografía, acabando de convertir el fenómeno en un tsunami de imágenes acumuladas. Las imágenes se metieron en casas y habitaciones, envolvieron las cosas, cubrieron los muros de las calles, adaptaron sus formas en el interior de comercios, escuelas, hospitales, templos, centros de espectáculos. Se ocultaron entre archivos, tugurios, bodegas, áticos. Las imágenes se colocaron a la venta en las esquinas. Decoraron nuestras vidas y se metieron en nuestras conciencias.

Hoy, el viejo mercado de las imágenes impresas es un mundo en sí mismo. Doctor Lakra es un explorador de ese mundo. Traza sus itinerarios en ese universo paralelo compuesto por bazares, ferias de papel, tiendas de baratijas, almacenes comunes, escenarios urbanos. Ha construido un mapa estético entre callejones intrincados de la modernidad, plazas abandonadas de Occidente,

paisajes alucinantes del arte, grotescos pedazos de conocimiento humano, pasadizos semiocultos de la idiosincracia mexicana, antros clandestinos de la cultura pop, sitios rarísimos de nuestras siques, todo fragmentado en papel.

Dr.Lakra
Durante la recolección se va creando un archivo iconográfico. Foto: Cortesía

En principio, el artista colecciona con propósitos prácticos. Una ilustración es también una herramienta de trabajo, funciona como modelo, un punto de arranque para la mano que dibuja. Al mismo tiempo, durante la recolección se va creando un archivo iconográfico: un conjunto de instrumentos de orientación en el mundo inconmensurable de las imágenes impresas. Cada hoja de papel tiene un origen y una historia.

Diario de viaje​ se presenta como un ​corpus​, un conjunto delimitado que muestra el acto de selección como un proceso creativo. La colección de un artista nos habla de la mirada. El ojo se desplaza observando al mundo y a sus habitantes, y encuentra reflejos de la multitud en el mar de las ilustraciones. La disposición de los objetos describe una geografía: manifestaciones de ciertas periferias de la cultura. El montaje abigarrado expresa el efecto de las imágenes en nuestras sociedades: una absoluta invasión de los sentidos y de los espacios. El Doctor sabe que las figuras en el papel están hablando de nosotros.

Fernando Lobo

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