Elsa Triolet

Esta no es una novela rosa

Porque el mundo donde habitan los personajes de Rosas a crédito, trae personajes con todos con sus defectillos, pero ninguno realmente negativo y sí todos muy humanos. Un mundo actual, como en el que seguimos viviendo hoy.

Ciudad de México, 22 de junio (MaremotoM).- Rosas a crédito, de Elsa Triolet, publicada por La Pereza Ediciones, 2021. Este brevísimo escrito debería comenzar con la siguiente declaración: la novela Rosas a crédito, de la escritora ruso-francesa Elsa Triolet, publicada por primera vez en 1959, no es una novela rosa. Aunque a primera vista pudiera parecerlo. Y “en esa primera vista” o mejor expresado, en esa tal vez fácil lectura que algunos han encontrado en la historia de “Martine perdida en el bosque”, es en la que radica el hecho de que tan peculiar y magistral historia, contada a manera de fábula, haya sido vendida al público como un simple melodrama francés moderno y llevado al formato de telenovela en dos ocasiones.

Este es el caso, por ejemplo, de Cuba y por eso los lectores agradecerán esta nueva edición, que es la única en español existente hasta el día de hoy.

Triolet, de quien se ha escrito poco, aunque no menos que de su importante obra, estuvo casada con el reconocido poeta francés Louis Aragón, miembro del Partido Comunista y fue cuñada de Vladimir Mayakovski. Fue la primera mujer en obtener el Premio Goncourt en Francia. Tradujo importantes autores rusos al francés, desde la obra teatral de Antón Chéjov hasta la del propio Mayakovsky.

Te puede interesar:  Centroamérica es una región que sorprendentemente respira y vive una frecuencia similar a México: Diego Olavarría
Elsa Triolet
El primer libro en español. Foto: Cortesía

La historia de amor de Martine, una joven de extracción humilde, enamorada desde su adolescencia del cultivador de rosas Daniel Donelle, quien soñaba con lograr una rosa que tuviera el perfume de la rosa antigua y el diseño y el color de la rosa moderna, puede ser sencillamente el trasfondo formal de una novela cuyo contenido (porque en efecto, esta es una novela de acusada forma al servicio del contenido) refleja los débiles cimientos de felicidad en los que se construye la sociedad de consumo.

Rosas a crédito, de hecho, forma parte de una trilogía, La era del nylon, cuya temática, solo por el título, gira en torno precisamente al mundo del consumismo y a los estragos que este trae consigo.

Quizás cuando Elsa Triolet escribió Rosas a crédito no imaginó cuánta vigencia tendría, más de 60 años después, esta sencilla pero poderosa historia, la cual se desarrolla entre rosas, lavadoras, plazos por pagar, pasión por el confort moderno, esperanzas… Y tal vez tampoco imaginó la obsesión que puede sentir alguien por la sola posesión de un simple colchón de muelles, al punto que sea tan avasalladora que no importe nada más.

Porque el mundo donde habitan los personajes de Rosas a crédito, trae personajes con todos con sus defectillos, pero ninguno realmente negativo y sí todos muy humanos. Un mundo actual, como en el que seguimos viviendo hoy.

Comments are closed.