Amores Adúlteros

“Esta novela ha colaborado para hablar de las cosas que no se hablan”: Beatriz Rivas

En México, donde celebrar el día de San Valentín es llevar un regalo a la novia y otro al amante, la doble moral ocupa un lugar preponderante. No se dicen los sentimientos cara a cara y hay una hipocresía que detalla todas las relaciones.

Ciudad de México, 12 de febrero (MaremotoM).- De la autora de Dios se fue de viaje y Lo que no mata, enamora, Beatriz Rivas y de Federico Traeger , el escritor de Haz el amor y no la cama, llega el capítulo final de Amores adúlteros, un libro escrito a cuatro manos y que ya ha cumplido 10 años.

En México, donde celebrar el día de San Valentín es llevar un regalo a la novia y otro al amante, la doble moral ocupa un lugar preponderante. No se dicen los sentimientos cara a cara y hay una hipocresía que detalla todas las relaciones.

Federico Traeger y Beatriz Rivas, dos autores consumados, han presentado el libro enfundados en sábanas, como lo hicieron Yoko Ono y John Lennon, en el medio de un hotel lujoso, para demostrar que los amantes “habitan siempre un mundo frágil, que con frecuencia se resquebraja. Disfrutan, sueñan, temen, ríen y se reinventan”.

“Los amores prohibidos son tan dolorosos, tan difíciles, si hacen tanto daño, si no son aprobados por las reglas sociales, si atentan contra cualquier razonamiento y mil etcéteras, ¿por qué, entonces, son tan comunes, tan deseables, tan de todos los días? Algo, quizás el instinto, nos empuja a buscar emociones continuas, huyendo del paso lento de la vida cotidiana”, dice la sinopsis, en un país que se empeña en el adulterio: Las infidelidades son algo muy común en México, pero sólo 20 de cada 100 mexicanos se atreve a confesar que “ha puesto el cuerno” a sus parejas.

Este libro no sólo publica el libro 1 y 2, sino que marca el reencuentro entre los dos amantes: “En casi diez años no volvimos a vernos. Nunca. Era una prohibición tácita pero tangible. Necesaria. Después de acabar la ronda de presentaciones y entrevistas, tuvimos que dejar de existir. Me obligué a no pensarte, a no atormentarme.”

Amores Adúlteros
El reencuentro y la historia final en Amores Adúlteros. Foto: Cortesía

–Son 10 años de los Amores adúlteros ¿Qué significa Federico Traeger, es una persona con la que te llevas bien, literariamente hablando?

–Sí. Ayer decíamos que llevamos 10 años desde que publicamos el libro y jamás hemos tenido un sí y un no. No sé si me gustaría escribir otro libro a cuatro manos, pero sí podría escribir otros libros con él, si a nuestra relación te refieres.

–Es increíble el tema del adulterio. México es uno de los primeros países en donde se comete…aunque jamás se habla

–El problema de los mexicanos es que somos profundamente hipócritas. Somos muy buenos para ver los errores en los demás y somos muy malos para vernos en el espejo. Creo que por eso hay tanto adulterio. El clasismo, el racismo, el feminicidio que está sobrepasando todos los límites, nunca se habla en serio. Esta novela creo que ha colaborado un poquito en ese sentido.

Te puede interesar:  Stephen King y George R. R. Martin: Las ratas han sido muy buenas con nosotros
Amores Adúlteros
Sí es cierto que en la vida cotidiana que a veces se convierte en gris y aburrida, las relaciones cotidianas inyectan vida, energía, ilusiones, dice Beatriz Rivas. Foto: Cortesía

–Una de las cosas que dicen ustedes es que dos personas se aman “como niños libres”

–Yo creo que en todas las relaciones de amor se dan relaciones especiales. Sobre todo al principio. Luego no tenemos la paciencia y uno piensa que el amor durará igual para siempre. No considera que se va a transformar y uno no se queda para luchar por ese amor. Sí es cierto que en la vida cotidiana que a veces se convierte en gris y aburrida, las relaciones cotidianas inyectan vida, energía, ilusiones. Sientes más ganas de vivir, más libre, más guapo.

–Haces importante las cosas cotidianas que realizas en el día

–El amor te da un filtro distinto, empiezas a ver la vida de otra manera y empiezas a verte a ti misma con un brillo especial.

–¿Van a llevar la obra al teatro?

–Queremos. Es un proyecto de una productora, estamos trabajando en el guión con una dramaturga, esperemos que para el próximo año pueda estar en el teatro.

–¿Qué es lo que pasa en estos primeros 10 años del libro?

–Hay muchos lectores que ahora tienen 18 años y que son lectores nuevos. El amor es el tema universal más apasionante y atractivo que hay, sea o no prohibido. Pero además, aquí todo está escondido. Esto lo pone en la luz y hay gente que ha vivido estos amores y no lo puede decir y encuentra en el libro esa relación clandestina.

–¿Qué pasa en ese reencuentro?

–Lo que quisimos es jugar en ese reencuentro con los autores en sí. Quisimos jugar con Federico y conmigo como personajes de ficción. Cuando escribes un libro sobre adulterio, qué pasa con los autores durante 10 años. ¿Qué podemos dar extra? Damos esta historia de cómo enfrentaron los propios autores del libro este tema.

–Por otro lado jamás se van de la literatura, incluso Federico Reyes Heroles hace el prólogo

–Exacto. Creo que la literatura no tiene a fuerza que ser ceremoniosa y seria. Hay buena literatura que puede ser divertida y ligera. Sí pienso que es un libro bien escritor y bien narrador, independientemente que parezca juguetón y atrevido. Ha cambiado la vida a muchas personas.

–En otro orden, acabas de perder la novela

–Ay, ni me digas. No la perdí toda, gracias a Dios. Es lo que trabajé en cuatro días y trato de rescatar de mi memoria todo lo escrito. Si hubiera perdido todo, estaría metida en mi cama, con las cortinas cerradas, sin saber qué hacer.

–Federico habla de Ramón Córdoba…

–Sí. Cuando empezamos a hacer Amores adúlteros, se las mandé a Ramón y le encantó. Cuando le dije que era a cuatro manos me puso una cara extraña. Los dos escribimos lo de los dos y ahora no sé quién escribió cada cosa. Se hizo una fusión entre ambos.

Comments are closed.