Elías Morado

“Este libro propone rutas de investigación que no estaban abiertas”: Elías Morado

Elías Morado, un profesor de música, un guitarrista, está interesado no sólo en el náhuatl sino también en ese arte que ha caracterizado a todas las culturas: la música. Autor de Toxochicaquiliz. Nuestra Escucha Florida (Fineo).

Ciudad de México, 15 de septiembre (MaremotoM).- Toxochicaquiliz. Nuestra Escucha Florida (Fineo), es el libro de Elías Morado, un joven ex becario Fulbright García Robles, que nos comparte su amor al vocabulario musical legado de la lengua náhuatl.

Este libro aspira a captar la atención de todo aquél interesado en la historia y la cultura de México. Se tratan problemáticas diversas acerca de la música de los pueblos nahuas del periodo prehispánico y colonial temprano, planteando una propuesta para su conocimiento.

El náhualt es una lengua muy popular aquí, tanto que se mezcla con el español y cuando llegamos a México nos cuesta muchísimo decir algunas palabras. Como la calle Iztaccíhuatl, en la Colonia Condesa, como la calle Tlacoquemécatl, en la Colonia del Valle. Son muchos los vocablos en náhuatl y la cultura de ese pueblo presenta cada vez más vericuetos por donde conocerla.

Elías Morado, un profesor de música, un guitarrista, está interesado no sólo en el náhuatl sino también en ese arte que ha caracterizado a todas las culturas: la música.

Como tal, el libro no es solo para especialistas, sino también para leer (a veces se hace dificultoso más allá de las palabras) por aquellos interesados en saber mucho más de ese pueblo.

Elías Morado
Un libro para descubrir la música náhuatl. Foto: Cortesía

–La cultura indígena está cada vez más fuerte

–Este libro es uno de los tantos esfuerzos que trata de posicionar estos temas en los medios, en la cultura.

–A usted le interesan la lengua náhuatl y la música, ¿es así?

–Sí, es cierto. Es un libro para el público en general y es también un libro para investigadores. En temas de lingüística y en temas de música. Hay una recopilación de vocablos que me han permitido plantear hipótesis al respecto, para ver cómo ha sido el tema de la música en los pueblos náhuatl.

–Toda su información por supuesto es oral

–Sí, lo que se recoge es toda la información oral que se tradujo en los diccionarios del siglo XVI. Es importante mencionar que estas crónicas fueron elaboradas con la ayuda de indígenas, cristianizados tempranamente en el siglo XVI y de algún modo pasó por el filtro intelectual de los indígenas. Algún grado de cercanía con la cultura originaria podemos ver por ese hecho.

–¿Cómo es la música náhuatl?

–Está vinculada a los ciclos de la tierra, de la fertilidad, una música que tiene muchas connotaciones religiosas. A la sexualidad, que es un campo que tendría que abrirse. Hay ciertos dogmas que tienen cierto cariz cristiano, sin embargo cuando nos aproximamos a la música y empezamos a explorar sobre sus elementos, hay una historia de la música que está relacionada con la sexualidad. Me parece que este libro aporta un par de hipótesis al respecto Muchos cantos eran cantos eróticas, dedicados a las diosas de la sexualidad. Vemos una ruptura que estos signos fueron reemplazados por símbolos cristianos, puritanos. La organización de los pueblos náhuatl giraba en torno a la reproducción. La idea del libro era abrir esos temas. El libro se divide en dos partes. En la primera hay una crítica acerca del estado de la investigación musical sobre México y la segunda es el vocabulario que reúne más de 3000 vocablos, organizados en cada tabla temática que tiene especie de viñetas que nos ayuda a imaginar la fabricación de ciertos instrumentos, por ejemplo.

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Elías Morado
Hay mucho elementos de conmiseración cristiana con los pueblos indígenas. Tenemos que verlos como iguales. Foto: Facebook

–¿Toxochicaquiliz significa nuestra escucha florida?

–Sí, efectivamente. Este libro propone rutas de investigación que no estaban abiertas. Todos los vocablos son pertinentes para imaginar los asuntos musicales. Lo que se hizo es equiparable a una tabla de los elementos químicos, que se pueden combinar y hacer un conocimiento mucho más rico. En este caso hablamos de lenguaje y lo que nos puede dar es un fenómeno de metáforas y de claves que pueden ser novedosas y que vale la pena poner sobre la mesa. Sobre todo por los vacíos que ha dejado la investigación musical oficial. A esta investigación no la hice como etnomusicólogo sino como músico y lo que abordamos desde el carácter artístico no podemos negarnos a fantasear.

–¿Qué instrumento toca usted?

–Yo toco guitarra. Cuando yo estudiaba en la UNAM, de los siete años que duraba la carrera, había dos semestres, con dos clases a la semana, para estudiar música mexicana. Por nuestra formación tenemos muchas lagunas.

–Cuando hablamos de la lengua náhuatl, es una cultura que está presente en lo cotidiano

–Lo que pienso es que es parte de nuestra vida cotidiana, de nuestro imaginario histórico y también merece una visión distinta. Desde la perspectiva de la academia, tendemos ver a los pueblos indígenas como algo folclórico. No se ha interesado la sociedad en entender que son sujetos de razón y que pueden aportar muchísimo a la historia intelectual de este país. La lengua náhuatl es la lengua más hablada. Se habla en varios puntos de México. La lengua náhuatl forma parte de un conjunto mucho mayor, que son las lenguas uto-aztecas. Todavía hay mucho supremacismo frente a los náhuatl. Hay mucho elementos de conmiseración cristiana con los pueblos indígenas. Tenemos que verlos como iguales.

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