Norma Lazo

Este libro trata la muerte del odio a la diferencia, dice Norma Lazo

“Lo terrible que es soportar esas pérdidas. Encontré en esta novela una manera de hablar de eso, sin hablar de eso”, agrega.

Ciudad de México, 10 de febrero (MaremotoM).- La escritora Norma Lazo ha extendido la mano para abrirse en el campo literario, con una convicción madura y con cierta actitud de vuelta de todo.

Por supuesto, explora la maldad, la crueldad y con ella esa banalidad con la que vemos todos los días crímenes, morir violentamente a la humanidad. El libro se llama, precisamente, La banalidad de los hombres crueles (Lumen) y hace en cierto modo un homenaje a ese carácter banal que descubrió Hannah Arendt, en su libro tan famoso.

En Tokio, 1971, el maestro Yoshikawa se desangra en el piso de su mansión. En Vladivostok, 1938, Ekaterina Nikolaeva, acusada de traición contra la patria, espera su juicio y condena. También en Vladivostok, pero en 2019, Takumi recibe una llamada de emergencia desde su país natal: su hermana fue encontrada casi muerta en una barranca del Estado de México y él decide volver a casa.

Norma Lazo
Editó Lumen. Foto: Cortesía

Son tres vidas unidas por un libro que viaja a través de los años y la desazón que cruza por cada uno de los personajes, pero que es, al fin y al cabo, varias historias de amor. La banalidad de los hombres crueles (Lumen) es una conmovedora novela sobre la inminente soledad que viven los personajes ante sus tragedias; tan vulnerables ellos como las personas que aman. Pérdida y melancolía son la bruma en la que se internan y la única posibilidad de una catarsis reveladora.

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“Crecimos con la sombra de la Guerra Fría, esta tensión siempre presente entre estas dos potencias, ahora que están prácticamente desvanecidas, porque hay otros jugadores en la cancha. Las ideologías que antes despertaban cierta ilusión humanista han caído, han terminado mal. El socialismo real de facto se ha cristalizado y  ha sido de consecuencias terribles. La novela tiene que ver con esto, de manera tangencial”, dice Norma Lazo.

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“Me llama más la experiencia humana de Arseniev y de su esposa Margarita, que es la que sufre el juicio, porque él está muerto”, agrega.

Estar solo frente a la muerte de un ser querido, marca un poco “la búsqueda de estas ausencias, que dejan los seres queridos. En mi caso mi hermano mayor, a quien está dedicada la novela y que me hizo sentir muy identificada con Akira Kurosawa y su hermano mayor”, dice.

Norma Lazo
Encontré en esta novela una manera de hablar de eso, sin hablar de eso. Foto: Cortesía

“Lo terrible que es soportar esas pérdidas. Encontré en esta novela una manera de hablar de eso, sin hablar de eso”, agrega.

La génesis de Norma Lazo está en la literatura siniestra, casi de terror, en esta novela parece ser que la autora está tú a tú con la muerte.

“Los tres tiempos de la novela cruzan el asunto de la muerte y de la crueldad. Desde que se inició la mal llamada Guerra contra el Narco hemos estado experimentando las fosas, las desapariciones, los crímenes, como simple desecho orgánico que es donde terminan las víctimas del crimen organizado”, afirma.

“Encontré una fosa soviética donde todos tienen un tiro en la nunca y pensé que esa diferencia, esa singularidad del otro, termina en un acto de odio y de exterminio. Es la muerte del odio a la diferencia”, agrega.

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