El cine y las palomitas

Esto es todo lo que tengo que decir sobre el cine

¿Podrá  la familia mexicana promedio trasladarse más lejos para ver una película, podrá pagar si la zona así lo amerita un costo más elevado por el boleto de entrada e incluso un costo más alto de traslado o estacionamiento? Por cómo está actualmente la economía del mexicano puede ser que la respuesta sea no y que asistir al cine se volverá como fue hace algunos años, un lujo (Agnés Varda quiera que no sea así)

Ciudad de México, 24 de febrero (MaremotoM).- Como seguramente les ha sucedido a muchos debido al encierro y a lo difícil que resulta concentrarse y trabajar en casa, los momentos de ocio abundan a lo largo del día y hace poco en uno de esos momentos y por razones que aún no logro comprender llegó a mi mente Ratatouille, la película animada de Disney Pixar donde una pequeña rata llamada Remy quiere convertirse en Chef, específicamente dos escenas: la primera donde Anton Ego le pide a Remy que lo sorprenda y la otra donde Ego prueba el ratatouille que Remy preparó e inmediatamente los sabores del platillo le disparan recuerdos infantiles.

Aunque son muchas las cosas que extraño y que quisiera recordar a través de sabores, misteriosamente lo primero que llegó a mi mente y que me hizo salivar, fue el sabor a mantequilla y sal tan característico de las palomitas del cine y que para mí mala suerte ninguna de las marcas que se venden en supermercados para preparan en microondas puede igualar.

Desde el día de mi revelación y hasta hoy he intentado recrear en casa ese sabor, me he sentido una especie de Remy (una gran chef con muchas estrellas Michelín) mezclando diferentes marcas de mantequilla y tipos de sal, a veces agregando aceite de soya, otras de oliva para que no se queme la mantequilla.

Las primeras pruebas las realicé con lo que tenía en casa, sal de mesa y la mantequilla que seguramente ustedes tienen en su refrigerador

Las primeras pruebas las realicé con lo que tenía en casa, sal de mesa y la mantequilla que seguramente ustedes tienen en su refrigerador, esa que usan las mamás desde hace siglos, mantequilla Iberia, pero los resultados no fueron lo que yo esperaba, después ingenuamente lo intenté con la sal de grano, gran error, era obvio que la sal no impregnaría las palomitas con su sabor, para mi tercer intento decidí elevar el presupuesto y probé con la sal de moda, la famosa sal rosa de Himalaya y puede ser que esta sea la sal más sana del mundo, pero definitivamente no sirve para hacer palomitas.

La misión aún continúa y mientras los cines no se reabran seguiré en plan Remy combinado con Anton Ego esperando que los sabores me sorprendan y me hagan revivir la experiencia de estar en una sala de cine.

Crímenes de familia
ONU Mujeres tiene como objetivo potenciar la igualdad de género. Foto: Cortesía

LAS SALAS QUEDAN LEJOS

Y es que, aunque el proceso de vacunación en México se inició desde el mes pasado, la cosa va paso a paso y el retorno a las salas de cine queda aún muy lejos, quizá incluso el regreso no se viva de la misma manera.

Puede ser que la sala más cercana a tu domicilio sea uno de los 145 complejos que Cinemex (una de las dos grandes cadenas de exhibición en México) se vio obligado a cerrar debido a la falta de ingresos, si este es el caso, una vez pasada la contingencia

¿Podrá  la familia mexicana promedio trasladarse más lejos para ver una película, podrá pagar si la zona así lo amerita un costo más elevado por el boleto de entrada e incluso un costo más alto de traslado o estacionamiento? Por cómo está actualmente la economía del mexicano puede ser que la respuesta sea no y que asistir al cine se volverá como fue hace algunos años, un lujo (Agnés Varda quiera que no sea así)

Pero, en este guion del cine y su exhibición enfrentándose a la pandemia, tenemos que agregar a otros personajes, las plataformas de streaming, estos gigantes que se están levantando en medio de la situación y quienes semana tras semana agregan a su catálogo contenido nuevo para atraer consumidores, tal es el caso de Netflix quien hace poco nos dio algunos adelantos de las películas que piensa estrenar este 2021 y su estrategia a seguir (estrenará una película por semana) o el caso de Disney Plus que cada viernes invade las redes sociales con su fenómeno WandaVison y quienes pretenden antes de estrenar en cines pre-estrenar sus nuevos proyectos cinematográficos en su plataforma, claro, estos estrenos tendrán un costo extra, independiente al pago mensual de suscripción.

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Otras plataformas que vienen sonando fuerte y pisándole los talones a Netflix son: por un lado HBO Max que en junio de este año ofrecerán a sus suscriptores de Latinoamérica temporadas completas de series como Friends, la saga completa de Harry Potter y por supuesto su contenido original como Game of Thrones, la otra plataforma con la que Disney pretende competir es Star, servicio en el que se alojará todo aquel contenido no familiar y  que Mickey no considera apto para su plataforma titular.

Un método peligroso. Foto: Cortesía

Con la llegada de estos nuevos personajes es casi seguro que quienes consumen cine a manera de entretenimiento o como un escape de la rutina preferirán pagar uno o varios servicios de streaming y así tener a la mano más de las 10 o 12 opciones que un complejo de cine te puede ofrecer, todo en los horarios que ellos elijan, rodeados de la comodidad que su casa les ofrece y sin complicaciones.

Da la impresión que con la presencia de las plataformas de streaming el destino del cine está escrito ¿verdad?

¿Será qué solo aquellos románticos y apasionados del séptimo arte son quienes continuarán asistiendo a las salas a maravillarse como Hugo el protagonista de La invención de Hugo Cabret  y a vivir la experiencia de ver cine en una sala de cine?

Experiencia que por cierto le debemos a los creadores del primer cinematógrafo: los hermanos Lumiere y que los parisinos vivieron por primera vez un 28 de diciembre de 1895, ese día Louis y Auguste Lumiere cambiaron la historia con sus imágenes en movimiento, ese día el cine llegó al mundo y llegó para quedarse, para contar historias y contar la historia atrapando a cientos de generaciones y dejando huella en ellos.

Así que, nada está escrito,  el cine es un peleador al estilo de “Rocky” y desde su nacimiento ha tenido que reinventarse miles de veces, se ha ido adaptando al público y al contexto de este a nivel mundial y local. Pasó de los cortos de los Lumiere a contar historias de ficción como las de Alice Guy pionera en el uso del lenguaje cinematográfico.

Cuando el mundo estaba en guerra el cine funcionó como arma propagandistíca y más tarde  sirvió para dejar constancia de los horrores que los enfrentamientos armados dejan a su paso, horrores que podemos ver plasmados en monstruos como “Orlok el vampiro” película perteneciente al expresionismo alemán.

Mujeres en el cine
Black Widow. Foto: Cortesía

El cine es mágico y aprende rápido, se dio cuenta que tenía que aprender a hablar  y en 1927 sorprendió a todos con El cantor de Jazz, considerada la primera película sonora de la historia, dejando atrás aunque nunca olvidada su etapa silente.

Funciona a veces como un libro de historia contándonos la vida de reyes, descubrimientos de nuevos mundos y las conquistas de estos, nos ha hecho soñar con el futuro y tener pesadillas.

Funciona también como un reflejo de la sociedad y un medio de protesta;  por ejemplo en la década de los 30 y 40 cuando ser un malhechor estaba bien visto nos regaló historias como The Lady from Shangai, joya del Orson Welles y del cine negro y en Europa los italianos con su neorrealismo visibilizaron la realidad social de su época.

Los franceses en los años 50 lo volvieron más sofisticado transformando su estética, su narrativa y hasta sus locaciones. Ha sobrevivido a más cambios de look que cualquiera, primero dejó de ser en blanco y negro y en 1932 para su cortometraje Flowers and Trees, Walt Disney lo puso más guapo gracias al technicolor,  se le ha visto en 70, 35 y en 16mm.

Pier Paolo Pasolini
Jugaba al futbol, hacía cine, Pier Paolo Pasolini, inolvidable. Foto: Cortesía

Con el 3D ha salido de la pantalla, para envolvernos, abrazarnos y hacernos sentir parte de la película. Siempre encontraremos en él una salida de la rutina, sus salas volverán a ser un lugar donde durante 90 minutos podremos viajar y perdernos en otros mundos, olvidarnos del exterior y solo vivir, seguirá regalándonos historias que reconforten nuestra alma y que nos acompañe siempre.

El cine aún tiene muchas historias para contar, logrará reinventarse una vez más y como  nosotros triunfará sobre la pandemia, saldrá victorioso y regresará con más fuerza como Luke Skywalker en El retorno del Jedi.

Y como diría Forrest Gump: Eso es todo lo que tengo que decir sobre… el cine

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