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FILMTY: Una feria a las apuradas construida por un tanque

No sabemos qué es lo que pasó por la cabeza de ella, pero puesta a armar el encuentro más importante del norte del país, se vio su casta. La feria se hizo. Y se hizo bien. Casi todos vinieron convocados, muchos por ella y algunos otros tendientes a hacer desde estas miradas un poco “opositoras”, la rueda que podría dar un cambio a la política nacional.

Monterrey, NL, 16 de octubre (MaremotoM).- Pronto terminará la Feria Internacional del Libro de Monterrey. Hecha un poco a las apuradas y con la fuerza de lo que la escritora Elena Poniatwoska llama “un tanque”, refiriéndose a la gestora cultural, que ha cumplido muchos cargos en la administración mexicana, Consuelo Sáizar.

No sabemos qué es lo que pasó por la cabeza de ella, pero puesta a armar el encuentro más importante del norte del país, se vio su casta. La feria se hizo. Y se hizo bien. Casi todos vinieron convocados, muchos por ella y algunos otros tendientes a hacer desde estas miradas un poco “opositoras”, la rueda que podría dar un cambio a la política nacional.

Siri Hustvedt
Siri Hustvedt

Aunque no fue del todo así, pues también estuvo Paco Ignacio Taibo II, presidente del FCE y defensor acérrimo de la 4T y un outsider como Álvaro Enrigue, quien vino a presentar (sólo estuvo un día en Monterrey) su nuevo libro, Tu sueño imperios han sido (Anagrama), que forma una trilogía con esos libros hechos a partir de un archivo y cuyo resultado no es un desafío a la novela histórica, sino un rodearla, casi atraparla, desnudándola para desmentir sus múltiples prejuicios.

Enrigue narra en clave ficcional el encuentro entre Cortés y Moctezuma en una novela que busca desmitificar la historia de los vencidos latinoamericanos, tal vez para poder enfrentar lo que se viene en el futuro: otra nueva versión de las venas abiertas de nuestro continente, sólo que antes eran los bananos y ahora es el litio.

Elena Poniatowska
¿Cuándo va a haber más interés por la cultura?, se pregunta Elena Poniatowska, a los 91 años. Foto: MaremotoM

En el medio de tanto barullo por la feria, hay que decirlo: no sé cuántas personas vinieron, pero eran muchos por los pasillos de la “capilla sixtina” de la Fundidora, la iniciativa tuvo lugar para la poesía, toda vez que el escribajista Alonso Arreola presentó su libro Relamparia (Attica), acompañado de su bajo y de lo que él llama “mis locuras”, en un encuentro casi íntimo con sus seguidores.

Frente a él, las escritoras Socorro Venegas y Rosa Beltrán hicieron votos para la lectura de sus respectivas novelas: Ceniza roja (Páginas de Espuma) y Radicales Libres (Alfaguara), en un contexto donde la mujer, como concepto definido, tuvo mucho lugar. Desde Laura Niembro, de la FIL Guadalajara, que vino a brindar apoyo moral a Consuelo y a la feria, pasando por Elena Poniatowska y llegando, cómo no, a quien fuera la gran estrella del encuentro: Siri Hustvedt.

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Fue ella la que nos conquistó con su pensamiento (¿Se dice radical?), haciéndonos entender que es el afuera lo que presume prejuicios que deberíamos erradicar.

Ida Vitale
Ida Vitale en Monterrey. Ida Vitale deseó longevidad para la poesía. Foto: Cortesía

“Cuando publiqué mi primer libro, un periodista alemán me acusó de no haberlo escrito, de haberle pedido a mi marido que lo hiciera. En Polonia, alguien nos presentó a ambos. Su obra intelectual (para Paul) y su obra doméstica (para mí), es lo que dijo. Así, he aprendido a reconocer esas experiencias extrañas como algo no personal y encontrarlas ridículas, como un modo de desactivar la misoginia”, agregó.

Ridículo es subestimar los géneros y ridículo también es hacer acotaciones sobre la edad. “No se puede vivir pensando en la muerte”, dijo la otra estrella invitada, la casi centenaria Ida Vitale, al tiempo que nuestra Elena Poniatowska, de 91, dijo que sólo lo que le queda “es morir, pronto caminaré al cementerio”.

Gilles Lipovestky, de 78, el filósofo francés autor de los libros La era del vacío y El imperio de lo efímero habló de las costumbres modificadas después de la pandemia. Esta fue su quinta visita a Monterrey, donde dio la conferencia “La sociedad de la seducción”, que está en su libro Gustar y emocionar, editado por Anagrama en 2020.

Juan Villoro
. Foto: Cortesía

Juan Villoro estuvo en todo. Desde su encuentro con los medios, donde intentó explicar la “multiplicidad de mis tareas”, hasta el homenaje al editor argentino Daniel Divinsky (Ediciones de la Flor), junto al escritor Daniel Salinas Basave y al editor de Sexto Piso, Eduardo Rabasa. Presentó también El profesor Zíper y las palabras perdidas (FCE), que hizo junto a El Fisgón.

Hubo muchas, pero muchas, propuestas comerciales, desde las periodistas de “la tele” hasta los numerosos libros de autoayuda, pero es precisamente eso lo que perpetúa una feria. Las ventas han estado por todo lo alto y la presencia del público fluida y constante. La próxima edición es en abril, cuando la FILMTY vuelve a su lugar. Ojalá haya más figuras internacionales y siga por este camino inscripto por una conocedora: Consuelo Sáizar.

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