Fragmentos de una mujer

Fragmentos de una mujer, una actuación increíble de Vanessa Kirby y la desaparición de Shia Labeouf

Es probable que la empresa ya no contrate a Shia Labeouf, pero ¿quitar el nombre de LaBeouf de las imágenes promocionales y de la sinopsis de la película?

Ciudad de México, 11 de enero (MaremotoM).- Hay que ver Fragmentos de una mujer, que la semana pasada se estrenó por Netflix, para poder ver el sufrimiento de una parturienta que ve cómo su hija se muere apenas a minutos de nacer.

Todo lo que viene después es una actuación increíble de Vanessa Kirby (1988, Londres), a quien también ya viéramos en la serie The Crown (la princesa Margarita, de joven) y que mereció el premio a la mejor actriz en el Festival de Venecia.

El director húngaro Kornél Mundruczó —autor de la ganadora en Sitges 2017 Jupiter’s Moon— pareciera haber desarrollado su filme alrededor de la actriz, aunque hay escenas donde aparece la veterana Ellen Burstyn (¡con sus 88 años!), dando cátedra de una madre preocupada por su hija y ateniéndose a sus códigos irreversibles.

El filme también está protagonizado por Shia Labeouf, donde también el marido trata de comprender a su mujer, además de vivir su propia tortura en la muerte de una hija que extraña a más no poder.

La película es desgarradora, el final un poco sacado de la realidad, no alcanza a que digamos es un filme redondo, salvo por el trabajo de Kirby y de Labeouf ; la promoción, por otro lado, es un poco engañosa.

Así es: Netflix ya tiene casi listas todas las películas y series para la temporada de premios que ya se acerca: los Oscar y los Globo, por ejemplo, y ha decidido eliminar todas las menciones a Shia LaBeouf por la denuncia de la cantante británica FKA Twigs por un “abuso implacable”, agresiones sexuales, físicas, emocionales y mentales, además de contagiarle conscientemente una enfermedad de transmisión sexual, según reveló el diario The New York Times.

Fragmentos de una mujer
Destacada actuación de Vanessa Kirby. Foto: Cortesía Netflix

Ahora bien, ¿por qué Netflix se convierte en nuestro justiciero y quita lo que ella misma ofrece? Pasó lo mismo con Kevin Spacey y uno lo que podría decir en este punto es que ninguno de los que son promovidos merece una certificación o no de Netflix.

Es probable que la empresa ya no contrate a Shia Labeouf, pero ¿quitar el nombre de LaBeouf de las imágenes promocionales y de la sinopsis de la película?

Esto es un poco lo que criticábamos a propósito de Rompan todo: la política de Netflix es hipócrita, neoliberal y pretende armar una moral ajustable a todos. Pareciera ser que dentro de poco vamos a tener que llenar un formulario como los que se llenan en los Estados Unidos, para poder ser socios de Netflix. Lamentable.

Fragmentos de una mujer  llega avalada por Martin Scorsese, que hace las veces de productor ejecutivo, alguien que también ha estrenado una miniserie documental a propósito de la escritora Fran Lebowitz.

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¡QUÉ LÁSTIMA POR SHIA LABOEUF!

Es una verdadera lástima que Shia Labeouf no solucione sus serios problemas de personalidad, ahora acusado de abuso por una mujer, quien por otro lado se une a otras mujeres que lo han acusado.

Con serios problemas con el alcohol, no estamos hablando de un segundón ni de alguien que no sabe cómo actuar. Probablemente, con su aire sobrado y su rostro exótico, el chico del apellido impronunciable sea uno de los mejores de su generación y el cine, cómo no, se ha dado cuenta temprano de sus enormes dotes para la pantalla grande.

Fragmentos de una mujer
Clases de actuación con Ellen Burstyn. Foto: Cortesía Netflix

Sus serios problemas los hemos visto siempre. En la última ceremonia del Oscar hizo una broma un poco humillante a su coprotagonista Zack Gottsagen, en la película The Peanut Butter Falcon.

El año pasado también vimos Honey Boy, que retrata la infancia de Shia, quien interpreta a su padre alcohólico, donde relata los periodos de abuso, en habitaciones de hotel claustrofóbicas, en un acto de coraje cinematográfico.

Cada vez que Hollywood lo perdona, aparece otro suceso que pone en serios riesgos la reputación del actor, nacido en California hace 33 años.

LaBeouf fue arrestado en Georgia por cargos de conducta desordenada, obstrucción y embriaguez pública, un incidente que causó más indignación después de que las imágenes de la cámara corporal obtenidas por TMZ mostraron la diatriba racista de LaBeouf contra un oficial de policía negro.

Shia también es el actor de Transformers, de la nueva etapa de Indiana Jones y de la segunda parte de Wall Street, nada mal para un chico de barrio al que la mala fama lo persigue, primero cuando admite que cuando su padre, un ex drogadicto sexagenario, viene a pasar una temporada a su casa lo aloja en el garaje, segundo cuando discute a voz en cuello en pleno rodaje con el legendario Harrison Ford.

Cuanto más se detesta a Shia más aumenta su atractivo mediático y algunos directores no le tienen miedo. Mucho menos Lars Von Trier, acostumbrado como está el cineasta danés a ser él quien siembra el terror entre sus dirigidos (y si no que le pregunten a Björk), quien lo convocó para protagonizar junto a la francesa Charlotte Gainsbourg el filme sexual Nymphomaniac.

Se pelea en los bares, fuma como una chimenea, es adicto al deporte y Robert Redford lo eligió para protagonizar el filme político, The Company you keep. Estuvo enfrentado con Alec Baldwin cuando quiso protagonizar en teatro la obra Huérfanos, original de Lyle Kessler.

Como Klaus Kinski (1926-1991), como Marlon Brando (1924-2004), tiene un pecado mortal: su cerebro. Tiene, eso sí, un milagro que comparte: sus grandes dotes para la actuación.

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