Futbol sin pelota

FUTBOL SIN PELOTA | Algo parecido a Messi

Más allá de ello, Barcelona aprovechó el segundo tiempo para golear, primero con Jordi Alba, tras una habilitación de primera de Lionel Messi y después con el rosarino, que definió de derecha (su pierna inhábil) la única chance que tuvo, para llegar a los 20 goles en la liga, donde es el “Pichichi” y el mejor asistidor (con 14) del torneo.

Ciudad de México, 14 de junio (MaremotoM).- Luego de tres semanas de aburrido futbol alemán y de la vuelta de la “Primeira liga” de Portugal, que de “primeira” solo tiene el nombre, volvió el fútbol español y con él, Barcelona y la magia de Lionel Messi, aunque esta vez le alcanzó con un par de trucos de ilusionismo para marcar un gol, dar dos asistencias y ser la figura de la cancha.

En esta “nueva normalidad” que impone la Pandemia del coronavirus, hubo una cancha vacía pero llenada virtualmente al estilo de Play Station y parlantes que daban sonido ambiente de cancha llena, que tenían dos misiones: Incentivar a los jugadores con un aliento ficticio y que no se escuche por los micrófonos de ambiente lo que se dice dentro de la cancha. El colmo fue, que en un estadio vacío, entró un intruso (con la casaca de la selección Argentina y sin barbijo) y se sacó una selfie con Jordi Alba, antes que la desorientada seguridad pudiera sacarlo.

Suplentes con tapabocas sentados en la primera fila de plateas y titulares que festejaban los goles con miedo a abrazarse, fueron otra de las características de un partido que no fue bueno, porque se terminó al minuto de juego, cuando el chileno Arturo Vidal le puso la cabeza a un centro de Jordi Alba y Barcelona empezaba a ganarlo ante un pobre Mallorca, que defendía con los once jugadores en su campo y buscaba algún contraataque salvador con la velocidad del japonés Take Kundo.

Futbol sin pelota
Foto: FCBarcelona Cortesía

Barcelona jugó a ritmo de entrenamiento, por más que los parlantes simularan una final de campeonato y Lionel Messi (con viejo nuevo look, sin barba y peinado con gel) se ubicó en la derecha del ataque, desde donde hizo un par de eslalon que terminaron en nada, chocando contra los defensores, pero pudo habilitar de cabeza al danés Martin Braithwaite para que marque el segundo en la primera etapa.

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Esa sensación de partido de entrenamiento también la dieron los cinco cambios por equipo que permite la FIFA como emergencia, debido a que los futbolistas estuvieron confinados en sus casas y no pudieron hacer una pretemporada que los acondicionaran físicamente y además que de acá a fin de julio van a tener que apurar el calendario para terminar el torneo.

Quique Settién demostró a quien no quiere (o quienes son los negociables) porque sacó a Vidal, que no estaba jugando mal, pero todos saben que será moneda de cambio con el Inter para la contratación del argentino Lautaro Martínez y después sacó a Antoine Griezmann, que se iría al París Saint Germain para que vuelva Neymar.

Más allá de ello, Barcelona aprovechó el segundo tiempo para golear, primero con Jordi Alba, tras una habilitación de primera de Lionel Messi y después con el rosarino, que definió de derecha (su pierna inhábil) la única chance que tuvo, para llegar a los 20 goles en la liga, donde es el “Pichichi” y el mejor asistidor (con 14) del torneo.

El fútbol español es mucho más atractivo (por calidad de jugadores) que el alemán y el portugués y se juega mejor que en el italiano (que va a volver el próximo fin de semana), pero tiene un problema, el mismo de las sociedades neoliberales, ricos muy ricos y pobres muy pobres, por lo que salvo cuando se enfrentan entre los grandes no hay equivalencias, por eso seguimos extrañando el fútbol de América, donde cualquiera le puede ganar a cualquiera y hay más paridad, pero entre tanto mejor ver a Messi y compañía que a los muchachos de Bayer Leverkusen o el Dusseldorff, de los que nunca nos aprenderemos los apellidos.

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