“Hacer este contraste con la muerte era crucial, él come hasta en la morgue”: Jorge Alberto Gudiño

Él habla de “impunidad y corrupción”, en las historias (hasta ahora tres) que lo han llevado a destacar en el género: Tus dos muertos, Siete son tus razones y La velocidad de tu sombra, todas editadas por Alfaguara.

Ciudad de México, 19 de abril (MaremotoM).- Jorge Alberto Gudiño Hernández no ha nacido para escribir sobre el comandante Cipriano Zuzunaga. Más bien es este detective frustrado y ansioso -¿tal vez un poco psicópata?- el que se siente cómodo en las páginas de sus novelas policiales.

Un género que le era ajeno al escritor, aunque ahora –un poco también debido a la generosidad de sus colegas- está contento con la novela negra, con ese género que viene creciendo hace bastante en México y que ya tiene sus festivales y sus autores estrella.

Lo de Gudiño es encontrar un caso y poner a Zuzunaga alrededor, sin olvidar que también habla de México, de sus costumbres, sus odios y sus amores, en a veces una postal que homenajea la forma de comer (“en México siempre hay comida”, dice Jorge) y señala que es aquí donde se dan los crímenes y las investigaciones.

Aunque él habla más bien de “impunidad y corrupción”, en las historias (hasta ahora tres) que lo han llevado a destacar en el género: Tus dos muertos, Siete son tus razones y La velocidad de tu sombra, todas editadas por Alfaguara.

Cipriano Zuzunaga investiga varios asesinatos que se han cometido en la autopista urbana, un lugar complicado para el crimen, pues los potenciales blancos siempre están en movimiento. Sólo un periodista se ha dado cuenta de que los muertos se acumulan, pero ha pactado con Zuzunaga no hacer pública la información, que apunta hacia un posible asesino serial es la historia de este libro.

–La comida se mezcla un poco con la muerte en tu novela, ¿verdad?

–Creo que es de las pocas cosas en que Zuzunaga y yo nos parecemos. También de lo que le va quedando a él. Me funcionaba también para describir ciertas partes de la ciudad. En esta ciudad hay comida en todos lados. Me parece que también es muy seductora la comida y la mexicana es variadísima. Hacer este contraste con la muerte era crucial, Zuzunaga come hasta en la morgue.

Una gran novela del comandante Cipriano Zuzunaga. Foto: Alfaguara

–¿No puede ser la comida la única compañía en la soledad?

–Sí, hay vicios que lesionan mucho, pero comer uno lo tiene que hacer. Uno come. Puede dejar el cigarro, el alcohol o las drogas, pero comer es uno de los últimos placeres que uno se puede otorgar.

–Hay una escena terrible cuando Zuzunaga se encuentra con la muerta, un escena de sexo y frustración

–Es algo en que ha sido un poco constante, en estas pulsiones, en Tus dos muertos había pulsiones homosexuales, en Siete son tus razones estaba la mujer en coma, la única que había amado y ahora en la morgue también…hay una línea que no quiere cruzar, pero si no encuentra una relación normal hay cosas que podría cruzar

–¿Es un psicópata Zuzunaga?

–Yo creo que sí. Un poco al menos. Es un psicópata que trabaja para el otro lado. Me parece que está justo en esa línea donde podría hacer mucho mal o convertirse en un sujeto parecido a los que él persigue. La diferencia es más de circunstancia, que de voluntad o de pulsiones reales.

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A Zuzunaga lo que le interesa es el dinero o el poder, dice. Foto: MaremotoM

–En La velocidad de tu sombra está más cerca de ser un psicópata

–Sí pasa por estos detalles que mencionas y porque a él en esta novela no le interesa la justicia. A Zuzunaga lo que le interesa es el dinero o el poder. Eso hace que comience a actuar de una manera diferente, encontrar el poder de la impunidad. Se va enfrentando con el sistema que más o menos lo protege, porque descubre que no pasa nada.

–Aparece el tema del asesino serial, acá identificas al asesino

–Es la motivación real del asesino serial psicópata. El asesino serial no es miembro del crimen organizado, es un psicópata que mata porque le gusta o encuentra una motivación dentro de sí mismo. El asesino serial que planteo en La velocidad de tu sombra lo muestro en una circunstancia complicada. Es la autopista urbana, especie de ventana abierta, donde hay que hacer largos rodeos para llegar y donde si alguien mata a un conductor, todos los va a insultar, podrá tocar el claxon y estar ahí muchísimas horas.

–Es la segunda persona la de tu narración, pero también es una voz mecánica, como de robot

–Tiene que ver un poco con la idea de la conciencia. Cuando me equivoco me regaño a mí mismo, pero la segunda persona que yo soy está limitada por mí mismo y tiene cierta superioridad moral sobre mí. Vamos a criticar a Zuzunaga desde Zuzunaga es la segunda persona.

–¿Este es tu último Zuzunaga?

–No. Creo que viene otra novela y tal vez otra más. Lo que no quiero es extenderla indefinidamente. Es la primera vez que escribo algo serial y tiene su encanto, pero yo necesito escribir otras cosas.

–¿Qué te ha dado la novela noir?

–Como escritor me ha llevado mucho a entender cómo construir tramas. Con amor a tu hija eran tres personajes en una casa y todo era pequeñas relaciones. La novela negra necesita mucha trama. Esa parte se la agradezco mucho.

El arte no es como la ciencia. Foto: MaremotoM

–¿Te ha despertado otra novela que no tenga que ver con el género mientras escribías sobre Zuzunaga?

–Zuzunaga se apareció mientras yo escribía otra novela. He escrito novelas intermedias y ahora mismo escribo otra que nada tiene que ver con Zuzunaga. Me parece que estoy incorporando estos elementos de trama de la noir, pero no quiero que se relacione con eso.

–Me parece que siempre que uno escribe, escribe siempre mejor. ¿Es así?

–Es raro. Yo lo quiero creer. Pero si de pronto me pongo a releer los autores que me han gustado mucho, no siempre son ascendentes. No lo sé. El arte no es como la ciencia. Esta famosa zona de confort igual a los escritores también nos pasa.

–¿Está el género negro creciendo?

–Creo que sí. Ya lleva muchos años y que ha tenido un par de buenos momentos. Con Bernal, con Paco Taibo II después y con Élmer Mendoza. Siempre hay esta pregunta de cómo podemos escribir noir en un país con tanta sangre, pero creo que funciona. El noir mexicano es muy diferente a todo lo demás. Porque aquí la policía no funciona.

–¿Cómo te aceptó el noir a ti?

–Creo que bien. Me voy abriendo poco a poco espacio. Han sido muy generosos, Élmer ha publicado un texto sobre mi novela. Me van incluyendo en los festivales. Poco a poco.

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