Judith Butler

Hacia un feminismo de la reconciliación: Judith Butler

Ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa a la profesora Judith Butler, por parte de la Universidad Veracruzana.

Ciudad de México, 10 de marzo (MaremotoM).- Durante la planeación de la FILU dedicada a Estados Unidos, en el año 2017, tuve oportunidad de contactar vía correo electrónico a la profesora Judith Butler para invitarla a dar una conferencia en nuestra Universidad. Ella fue de lo más gentil y generosa en contestar con interés, sin embargo, ese año coincidió con las fatídicas elecciones presidenciales de Estados Unidos y con la elección de Donald Trump y los giros políticos suscitados, en esa ocasión no se logró concretar nuestro deseo.

Judith Butler, catedrática en la Universidad de California (Barkeley), es considerada una de las filósofas más distinguidas y de notable influencia en la crítica, la reflexión y la creación de conocimiento en el cierre del siglo XX y lo que corresponde al XXI.

En 2018, a cargo de la Facultad de Letras Españolas en comunión con la Unidad de Género de la UV, en cuya dirección en ese año estuvo la Dra. Ester Hernández Palacios, se retomó la idea y la Junta Académica de la Facultad de Letras Españolas propuso la entrega del Doctorado Honoris Causa a Judith Butler por sus contribuciones en el ámbito de la filosofía política y la teoría feminista enmarcadas en la corriente postestructuralista.

Su carrera ha sido un constante diálogo crítico en defensa de los contextos sociohistóricos y culturales para cuestionar los rígidos y jerárquicos preceptos del estructuralismo centroeuropeo, así como la concepción binaria del conocimiento y su impacto en los temas de género, sexualidad y poder.

Judith Butler pertenece a la generación de familias judías de posguerra en Estados Unidos, contó con una sólida formación ética en la sinagoga, de ahí que desde niña se decantara por aprender más sobre la justicia social, el genocidio nazi, el dolor de los otros, la guerra y sus secuelas.

Judith Butler
Judith Butler es valiente porque inspira y apuesta por el poder colectivo, condiciones sociales democráticas, vidas vivibles y llorables. Foto: Cortesía

Su postura engloba la visión antiracista, antifascista y a favor de los marginados y de los discursos censurados.

Si debiéramos elegir una palabra de enclave para comprender el pensamiento butleano, sería la crítica, definida por ella misma así: “… nuestra reflexión es «crítica» en la medida en que nos cuestionamos el marco, el modo de presentación, el género, la forma, y comprendemos que el mundo que se pone a nuestro alcance es un mundo enmarcado, interpretado, orquestado de un modo u otro. No existe un camino directo al mundo sin un medio que nos traiga el mundo, que decida qué versión del mundo se nos va a proporcionar.” (Sin miedo: Formas de resistencia a la violencia de hoy, 2020, p. 58).

La teoría de la performatividad postulada por Judith Butler en la década de los 90 fue piedra angular para la teoría queer y feminista. Su libro El género en disputa (1990) marcó un hito en las discusiones desde el psicoanálisis, por ejemplo, en torno al género, el sexo y una sexualidad no heteronormativa.

Una faceta que debemos destacar en la profesora Butler es su constante activismo y respaldo público a grupos y causas sociales allende al mundo académico. Su participación en debates y conferencias reflexionando lo que nombrará como su teoría de la vulnerabilidad, han quedado registrados en un continuum rizomático de ideas contemporáneas y problemáticas actuales.

Judith Butler
Sin miedo. Formas de resistencia a la violencia de hoy, recupera conferencias dictadas en 2018 en la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara. Foto: Cortesía

Su libro reciente, Sin miedo. Formas de resistencia a la violencia de hoy, recupera conferencias dictadas en 2018 en la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar de la Universidad de Guadalajara y en 2019, en el Instituto Hemisférico de la UNAM.

Butler se pregunta sobre los discursos valientes, sobre el derecho a tener derecho, sobre el miedo a hablar, entreteje su pensamiento con el escritor Julio Cortázar, con teóricas feministas latinoamericanas, ejemplifica el dolor y el duelo con sucesos también latinoamericanos como las dictaduras chilenas, las Madres de Mayo argentinas, los desaparecidos de Ayotzinapa, los feminicidios en todo el mundo y propone para todos nosotros el término de llorabilidad, porque, se pregunta: “¿en qué circunstancias es posible llorar una vida perdida? ¿De quiénes son las vidas que se consideran llorables en nuestro mundo público? ¿Cuáles son esas vidas que, si se pierden, no se considerarán en absoluto una pérdida? ¿Es posible que algunas de nuestras vidas se consideren llorables y otras no?”.

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El 8 de marzo de este año, día Internacional de la Mujer, la Universidad Veracruzana, en sesión solemne de Consejo General Universitario, hizo entrega del Doctorado Honoris Causa a la autora de más de quince libros de reflexión y una decena como coautora.

Desde el Consulado Mexicano en Nueva York, Butler agradeció que se reconociera el valor de los estudios de género, la teoría crítica, el feminismo, los estudios LGTBQI, la filosofía social y política. La ceremonia completa puede ser vista en el portal de facebook de la FILU Virtual o en la página oficial de la UV: www.uv.mx

De su generoso discurso destaco algunas ideas, por ejemplo, que el feminismo no sólo es un movimiento para las mujeres, sino para todos los que queremos vivir en un mundo digno y de igualdad.

Enfatizó que las Universidades Públicas son los espacios idóneos para arriesgarse y abrir debates de temas difíciles como, por ejemplo, qué entendemos por derecho o por igualdad. En la academia, aclaró, no buscamos adoctrinar a los estudiantes, se debe ampliar su imaginación para que ellos se hagan las preguntas que les permitan comprender su propia realidad y descubrir las interconexiones en un contexto de pandemia en el que el aislamiento puede ser el punto de partida para una nueva forma de relacionarse.

Quienes atacan de manera cáustica el feminismo no reparan en que este también apela a la defensa de ecosistemas y hábitats de todo el mundo, lucha por un sentido de equilibrio, justicia e igualdad, por una ética y una política que permita la construcción de un mundo menos violento.

Y es que, recordó también, no se puede negar que las mujeres están desproporcionadamente expuestas a las violencias, que tienen menos oportunidad de acceder a la educación y que es real y constante la amenaza de violencia sexual infringida por hombres. El feminismo habla por todas, por todos y por aquellos que han elegido un género no binario: “en lo social es la lucha y en la academia, nos ponemos a pensar”.

Judith Butler nos hace pensar porque, siguiendo su discurso, es la forma de resistir en nuestros tiempos, de sobreponernos al miedo, a las fuerzas de dominación, a la violencia, las detenciones, las deportaciones, el individualismo voraz, las políticas racistas, nacionalistas, entre otras prácticas de exterminio.

Judith Butler es valiente porque inspira y apuesta por el poder colectivo, condiciones sociales democráticas, vidas vivibles y llorables porque el derecho al duelo, la memoria y la verdad es militancia, “en contra de la continuación de la violencia y la destrucción” (p. 21) para no aceptarla ni naturalizarla, para no dejar a nadie en el margen.

Quizá esta transformación social tan anhelada desde el siglo XVIII, que va del espacio familiar al público y de regreso, nos permita trabajar en un feminismo de la reconciliación, del latín reconciliare y sin la acepción religiosa. Reconciliar los ánimos desunidos para construir intersubjetividades entre los géneros. Suena utópico, pero la literatura nos ha enseñado que si no lo imaginas, jamás existirá.

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