Kun Agüero

Hagamos por Agüero lo que la medicina todavía no puede

Puesta en valor del Kun, un futbolista subvalorado que siempre tuvo que ganarse su lugar. Un goleador bestial que se vivió reinventando. Lo de hoy no es el fin, no te sorprenda volverlo a ver.

Ciudad de México, 15 de diciembre (MaremotoM).-  El Kun siempre fue un crack. Quizás el último megacrack que vimos en las canchas del fútbol argentino. Desde que se asentó como titular en Independiente duró apenas un año antes que se lo lleven de Europa. Dejó partidos memorables contra Racing. 4-0 de local, 2-0 de visitante. Una cintura indescifrable para Crosa y para cualquier defensor normal del fútbol argentino. Lo recuerdo viniendo a la cancha de Banfield y librando una lucha pareja con Gabriel Paletta, que por entonces pintaba para mucho. Fueron compañeros en la Selección Argentina campeona mundial sub 20 en Holanda 2005.

Sergio Kun Agüero
Se va del Manchester, se va de Pep, se va. Foto: Cortesía

Agüero apareció en la final contra Nigeria para que le cometan el penal que metió su amigo Messi para ganar el título. Apenas Kun conoció a Leo lo quiso verduguear. “¿Y este quién es?” A los pocos días ya eran mejores amigos. “Los dos tienen esa cosa importante, que aman y disfrutan de jugar al fútbol”, declaró el ex técnico de las selecciones Juveniles Hugo Tocalli en TyC Sports. Sergio y Lionel hoy son hermanos, indios latinos comunicados a través de internet.

El Kun del Mundial Sub 20 Canadá 2007 era un experimentado jugando un mundial juvenil. Fue campeón, goleador y Balón de oro del torneo. Pedía Selección mayor. Basile lo convocó y lo puso. En 2008 ganó los Juegos Olímpicos de Beijing. No fue de los más destacados del equipo pero apareció en las semifinales contra Brasil para meter dos goles.

La llegada de Maradona a la Selección coincidió con sus años en Atlético Madrid, donde se destacaba en un equipo que previo al Cholo Simeone no peleaba cosas importantes. Su convocatoria al mundial 2010 fue discutida por cierto sector de la prensa que le cuenta los errores al Diego entrenador pero no los aciertos. Entró contra Corea del Sur a engendrar el ataque veloz que disfrutaría Sabella un año después. Messi-Kun-Pipa en modo Vamo a portarnos mal.

Sergio Kun Agüero
Su rol como streamer de videojuegos. Sus canilleras de Oliver Atom. Su apodo, Kun, devenido de su fanatismo por la serie japonesa Kum-Kum. Foto: Cortesía

En 2011 se fue al Manchester City a reafirmar su condición de delantero top mundial. Llegó al mundial 2014 tocado físicamente y se notó. Antes de lesionarse ya estaba jugando mal. Volvió para meter un penal en la definición contra Holanda y para taponar a Schweinsteiger en la final con Alemania. Lo logró. Le faltó mostrar sus dotes de delantero de lujo. Se resbaló ante un pase de Messi y se le pasó su segundo mundial sin poder reafirmar su condición de jugador de elite.

Entre 2014-2018 apareció Guardiola en su vida y lo mejoró aún más. Sus mejores temporadas en el City padeció la Selección de Bauza que se arrastraba por las Eliminatorias y se bancó ser suplente de Icardi en el primer equipo por los puntos de Sampaoli. Cuando iba a ser titular para jugarnos la clasificación chocó el auto en el que viajaba y no se murió de milagro. No pudo ni ser convocado.

Fue el mejor futbolista argentino en la debacle que significó Rusia 2018. Dos goles en cuatro partidos y solo dos veces fue titular. Pisó el palito de un periodista carroñero y no ocultó su bronca con el técnico después de la dura derrota con Croacia. Él piensa que esa declaración le costó el puesto como titular.

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Con Scaloni como técnico de la Albiceleste apareció recién después de un año de convocatorias. En la Copa América de 2019 fue titular, suplente y después titular de nuevo retrocediendo con el lateral rival para bancar jugar con 3 delanteros. Mostró su valía aún sin tener el arranque veloz de antes. Cerró el 2019 metiendo su último gol en Selección. Un cabezazo en un amistoso contra Uruguay que lo gritó como si supiera que era el último. Festejó metalero con cuernitos y boca abierta mientras abrazaba a Messi que, antes de tirar el centro, le había hecho un gesto con la cara. En ese momento estaba teñido de rubio para confirmar que Kun es a Messi lo que Cani a Diego.

La pandemia lo frenó y lo acercó al mundo gaming para matar el tiempo al pedo sin partidos ni entrenamientos. Luego de eso tuvo muchas lesiones. Cuando se recuperó se agarró Covid. Jugó poco en la temporada pasada. Su Manchester City llegó por primera vez a la final de Champions. Vino a jugar la Copa América de este año. Le regaló una asistencia a su amigo Messi contra Bolivia para tapar las bocas que decían que el 10 hacía mucho no metía goles de jugada en la Selección. Salió campeón en el Maracaná. Un premio por no salir corriendo. Festejó con la vieja guardia meta fernet y sanguchitos en el vestuario. El barrio va llegando al show.

Arregló con Barcelona para jugar con Messi, que increíblemente no pudo renovar con su club de toda la vida. Inmediatamente se lesionó en la pretemporada porque la cabeza motoriza los nervios. Legó a jugar apenas 5 partidos en el Barsa y solo metió un gol, fue en el clásico contra el Real Madrid. Se movió en el área detectando donde iba a caer la pelota. El último gol de su carrera habrá que enseñarlo en las escuelas de centro delanteros.

Los megacracks suelen tener caminos llenos de alfombras rojas y reconocimiento constante. Agüero es una excepción, el caso de un futbolista top de la historia del fútbol mundial que siempre tuvo que convencer al entrenador de turno.

Hoy le puso pausa a su carrera profesional un delantero del que le contaremos a las próximas generaciones. Su vuelta dependerá de cómo avance la medicina que cura ciertas afecciones cardíacas. No depende de él, ni de nosotros. Lo que sí podemos hacer es reconocerlo y empezar la campaña para que sea parte del cuerpo técnico de Lionel Scaloni.

No necesitamos que cumpla ninguna función táctica. Solo queremos que esté en Qatar 2022 vestido con la ropa de la AFA. Caminando casi como un rengo, con su sonrisa de turro, eligiendo la música que suena en el vestuario y los videojuegos para las tardes embolantes en la concentración. Lo queremos ver acostado en la cama de al lado donde descansa su amigo Messi, mientras le tira un almohadón y le dice “larga el celular Pa, vamo a juga”.

Fuente: Lástima a nadie, maestro / Original aquí.

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