Verónica Forqué

Hallan muerta a la actriz Verónica Forqué en su casa de Madrid, tenía 66 años

Los servicios de emergencia han encontrado el cuerpo sin vida de la mítica intérprete este lunes en el interior de su vivienda

Por Pedro del Corral

Ciudad de México, 13 de diciembre (MaremotoM).- Cuatro Goyas. Un Max. Tres Fotogramas de Plata. Dos TP de Oro. Un ACE. Un Sant Jordi. Un Feroz. Dos Biznagas de Plata. Un Espiga de Honor. No hay duda de que Verónica Forqué es una de las actrices más reconocidas de este país. No sólo por los galardones que se ha llevado a lo largo de sus 66 años, sino también por todas las emociones que ha despertado desde que debutó en 1972 con Mi querida señorita, de Jaime de Armiñán. De ahí que su muerte, este lunes, haya causado tanto impacto: la Policía Nacional ha hallado el cadáver de la actriz tras haberse quitado la vida en su domicilio de la capital.

 

Tal y como han relatado fuentes cercanas a la investigación, una persona llamó al 112 a las 12:49 horas para avisar de un intento de suicidio en una vivienda ubicada en la calle Víctor de la Serna. Hasta allí se han desplazado sanitarios del Summa 112, que solo han podido confirmar el fallecimiento.

“No tengo buenas noticias. No me encuentro bien, estoy agotada. He luchado 10 semanas, de las mejores experiencias de mi vida. Usted sabe jefe que yo soy muy luchadora y estoy aprendiendo mucho. Que bien lo estoy pasando y que lástima siento por no poder estar a la altura pero es que no cuerpo, mi cuerpo no puede. Volveré cuando esté buena”, explicó la actriz hace apenas unas semanas a los espectadores de Masterchef Celebrity. Su participación en el concurso de TVE la había vuelto a colocar en primera plana, protagonizando alguno de los momentos más controvertidos de la edición. Sin embargo, sin apenas esperarlo, decidió abandonar por motivos de salud.

Esta situación ha reabierto un debate de lo más polarizado en las redes sociales: ¿estos formatos fomentan el todo vale con el único objetivo de ganar más espectadores? Al respecto se ha pronunciado María Guerra, presidenta de la Asociación de Informadores de España: “Lamentamos mucho que esa imagen suya tan alegre y divertida se haya visto empañada por su participación en programas de televisión que han explotado la fragilidad humana”.

El episodio depresivo por el que estaba pasando la intérprete no es nuevo. Hace uno años vivió otros de gran calado: en 2014, quedó sumida en una profunda tristeza tras la muerte de su único hermano, el director de cine Álvaro Forqué, y la abrupta separación del padre de su hija, Manuel Ibarra. Esto le llevó a perder más de diez kilos. Pero, sobre todo, su sonrisa. La misma que, muchas otras vez, había hecho brillar 21 obras de teatro, 41 películas y 22 series. En 2017, volvió a sufrir una circunstancia similar.

Su pasión por el arte le llegó bien pronto. La hija de director José María Forqué y la escritora Carmen Vázquez-Vigo recogió el testigo familiar a muy corta edad y se subió a las tablas de la mano de sus padres. De hecho, sus primeros papeles llegaron gracias a ellos (Una pareja… distinta, Madrid, Costa Fleming, El segundo poder). Sin embargo, rápidamente empezó a llamar la atención de directores de la talla de Antonio Mercero (La guerra de papá), Carlos Saura (Los ojos vendados), Pedro Almodóvar (Matador) o José Luis García (Las truchas). Y así, poco a poco, se fue fraguando un huequito en la comedia que la catapultó a sus primeros premios: ya en 1985, conquistó el Fotogramas de Plata por la serie Platos Rotos, de Carlos Serrano. Y, al año siguiente, ya se hizo con el Goya (por El año de las luces, de Fernando Trueba) y el ACE (por ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de Pedro Almodóvar).

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Como curiosidad, fue la primera actriz en lograr dos Goya en la misma ceremonia. Ocurrió en en 1987, gracias a su papel protagonista en La vida alegre y a su papel de reparto en Moros y cristianos. Un hito que no se ha vuelto a repetir hasta 2016 con Emma Suárez. Y un dato más: nunca recogió ninguno de ellos… pues siempre le pilló trabajando.

HABLAN ALEJANDRO SANZ, ÁLEX DE LA IGLESIA, ANTONIO BANDERAS…

“Nos gustaría enviar todo nuestro amor a la familia de Verónica en estos momentos tan dolorosos. El vacío que deja en nuestras vidas y nuestro cine es irrecuperable”, han señalado Pedro y Agustín Almodóvar a través de un comunicado, con quienes volvió a trabajar en Kika .

“Se ha ido una actriz extraordinaria y una persona insustituible con la que tuvimos el honor de trabajar y compartir vida. Buen viaje, Verónica. El Deseo siempre será tu casa”. Un homenaje al que también se ha sumado Antonio Banderas, con quien compartió escenas en Bajarse al moro, de Fernando Colomo: “Mi recuerdo es el de una mujer dulce, espiritual y buena compañera”.

La inolvidable voz de Shelley Duvall en la versión española de El resplandor, de Stanley Kubrick, también se agarró al escenario con un garbo especial. Ahí se recuerdan alguno de sus papeles más míticos: ¡Ay, Carmela!, Doña Rosita la soltera, El zoo de cristal, Divinas palabras, Los hilos de vulcano…

“La terrible noticia de la muerte de Verónica Forqué pone el foco más que nunca en el problema de salud mental que tenemos en este país y el tabú del suicidio. Es hora de abordar esta pandemia silenciosa”, ha escrito Guillem Clua en Twitter. “Mi beso al cielo para ti, querida Verónica. Un abrazo a todos los suyos. DEP”, ha expresado Alejandro Sanz. “Un abrazo gigantesco a la familia y amigos que somos todo el cine español. Es angustioso”. Una serie de condolencias a la que también se han sumado numerosas personalidades políticas como Gabriel Rufián, Íñigo Errejón, Toni Cantó, Ione Belarra, Rita Maestre o Miquel Iceta, Pablo Iglesias o Pedro Sánchez. “Ha sido una de las grandes actrices de nuestro cine, teatro y televisión. Su personalidad y carisma han conquistado a varias generaciones de españoles. Echaremos de menos su ternura y alegría”, ha señalado Andrea Levy.

LIBRE Y SENSIBLE

Forqué ha sido una mujer hecha a su palabra. Nunca ha tenido miedo a decir lo que sentía y pensaba en cada momento. Era tremendamente libre, pero también sensible. Jamás aguantó una injusticia, de ahí que su lengua fuera tan afilada en algún que otro momento. Sus declaraciones eran auténticas confesiones. Quizá, por ello, nunca dejaba a nadie indiferente. Como aquel día que, en mitad del plató de Sábado Deluxe, reconoció fumar marihuana a diario y desveló un terrible secreto: “Yo de pequeña no quería vivir”. La espiritualidad que la rodeaba siempre ha sido una de sus marcas de identidad. Tanto es así que se aproximó al budismo, llegando a viajar hasta en siete ocasiones a India para participar en diversos retiros. Esa era su particular forma de evitar cualquier sufrimiento. Y, por supuesto, de recuperar la sonrisa.

Fuente: El Periódico de España / Original aquí.

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