Hermana República

HERMANA REPÚBLICA | La era de la ira

Mérida, Yucatán, 22 de enero (MaremotoM).- Actuamos desde las emociones. La tiranía de los sentimientos encuentra toda clase de subterfugios para hacernos creer que somos seres racionales, cuando lo cierto es todo lo contrario. Pedazos de información, sin contexto, girones de un titular bastan para encender la indignación, el odio, la ira. La sociedad en red, el individualismos de masas como los identificó Alessandro Baricco, dista mucho de la razón, sobre todo cuando se trata de imponer una moral normalizadora. Al menos eso extraigo de la lectura de Linchamientos digitales, obra de Ana María Olabuenga.

Dos estudios de caso sirven a la autora para explicar el fenómeno de ese tipo de linchamientos, caracterizados por transitar entre los mundos real y digital, que bien vistos son uno solo. Aun con el anonimato que pueden brindar las redes sociales, o quizás debido a esa misma calidad anónima, nuestra conciencia e identidad se amalgaman tanto en línea como en el quehacer cotidiano. Esa es una característica de los tiempos que vivimos. Y queda más que sustentado cuando Olabuenaga estudia lo ocurrido con Nicolás Alvarado y Marcelino Parelló.

“Pensar que un linchamiento digital es un evento que se circunscribe al ambiente virtual es un error.  Lo digital tiene injerencia en lo físico -lo fáctico- y lo físico en lo digital; ambos reinos se alimentan de manera recíproca e ineludible”, advierte la autora. Asimismo, precisa la manera en la que operan bucles de retroalimentación entre las redes sociales y los medios de comunicación ‘tradicionales’, que muchas veces amplifican o reviven las causas de los linchadores. Porque si algo establece con claridad, son las características de estos comportamientos destructivos, a la vez de catárticos.

Esta obra, que vio su origen como una tesis de maestría de la autora, también explica con detalle el origen del término linchamiento, a la vez que explora la repulsión estadounidense por el uso del vocablo. Desde lo decimonónico hasta la actualidad, permanecen rasgos de esa conducta de masas en las que se toma la justicia por mano propia. La plaza pública sustituida por Twitter, es la arena donde se dirimen las vergüenzas sociales y se castiga a quienes osan subvertir la norma de la manada, cuestionar la medianía del pensamiento de la tribu. A través de las páginas de esta investigación, se detallan los mecanismos que hacen viral una publicación y cómo ésta culmina en la vituperación colectiva hacia una persona, todo con efectos reales.

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Ana María Olabuenaga
Hay libertad de expresión, pero debemos normar la forma de comportamientos en las redes sociales. Foto: Cortesía

El linchamiento digital, entonces, queda definido como “el proceso mediante el cual se desata una tormenta de indignación e ira en el mundo online a través de las redes sociales (puede ser en cualquiera y, generalmente, es en varias) contra una persona o institución, por sus dichos o hechos, sin que medie ningún proceso legal. Dicho proceso es en el entendido de que se actúa en nombre del ‘bien’, buscando y obteniendo contra el presunto agresor un castigo offline que puede ir desde la pérdida de reputación, trabajo, bienes materiales o simbólicos y/o hasta la vida”. Y así les ocurrió a Nicolás Alvarado y Marcelino Parelló.

Ana María Olabuenaga, reconocida publicista, utiliza un método de análisis basado en software y técnicas de investigación de mercados y fenómenos digitales, que incluye la recolección de grandes cantidades de datos en tiempo real y su segmentación en temáticas y sentimientos. A lo largo de la obra, ofrece detalles sobre esta metodología con lo que aporta, de manera efectiva, a la generación de conocimiento sobre este tipo de asuntos. Asimismo, entre sus hallazgos determina que en un linchamiento digital suceden dos pérdidas de contexto: la primera debido a la violencia del lenguaje; y la segunda por el colapso del mismo contexto, propiciado por las formas de comunicación en las redes.

Si bien Linchamientos digitales ofrece como parte central los estudios de caso de dos figuras públicas que, entre otras cuestiones, tenían en común su trabajo en la UNAM, también hace un repaso sobre otros fenómenos como #MeToo, las ladys y los lords, así como una reflexión imperdible acerca del derecho al olvido. Editado bajo el sello Paidós, este libro contribuye al entendimiento del mundo actual, a la vez que propone nuevas rutas para quienes desean profundizar en investigaciones académicas sobre esta emergente era de la ira.

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