“Hice una historia que pudiera atrapar y hay muchos guiños que el lector sabrá entender”: Gerardo Porcayo

Volver a la piel (FCE) Es una historia ambientada en un universo paralelo al nuestro, donde los cuerpos robóticos y la inmortalidad parecen estar al alcance de aquellos que puedan pagarlas.

Ciudad de México, 9 de enero (MaremotoM).- Volver a la piel (FCE) es una novela de ciencia ficción: Los androides están entre nosotros, narra el escritor Gerardo Horacio Porcayo.

Es una historia ambientada en un universo paralelo al nuestro, donde los cuerpos robóticos y la inmortalidad parecen estar al alcance de aquellos que puedan pagarlas. Después de una operación de cambio de cuerpo, Alejo despierta sin poder moverse. Durante las primeras semanas de rehabilitación se enfrentará no sólo a su nuevo cuerpo, sino a las versiones de su pasado, a su memoria y las trampas que él mismo se puso antes de la operación. En esta novela de ciencia ficción, Porcayo nos presenta una trama donde el desarrollo tecnológico es el eje desde donde se entrelaza la historia a través de personajes misteriosos que cobran relevancia conforme avanza la narración.

Entrevistando al autor, nos damos cuenta de que él defiende la ciencia ficción mexicana. Dice que a los escritores locales les ha costado mucho, pero que hay una obra y muchas inquietudes. De hecho, está considerado el padre de las ciberpunks mexicanas.

Gerardo Porcayo
Volver a la piel, de Gerardo Horacio Porcayo. Foto: Cortesía

–Aparentemente las obras de ciencia ficción son americanas…cuesta encontrar novelas aquí

–Si es una lucha que hemos estado manteniendo desde los 90. Cuando salió Tierra Adentro fue una puerta para las obras de ciencia ficción, ahí publiqué mi primera novela, La calle de la soledad. Estaba la canción de Jaime López en mi cabeza y fue la primera ciberpunk que salía en Latinoamérica.

–¿Volver a la piel qué tipo de novela es?

–Es una novela un poco más clásica, no es exactamente juvenil, aunque está escrita para todo público. Fue una novela como respuesta otra ciberpunk que publiqué en la editorial Destino, en 2017, Plasma exprés, una novela que fue un poco complicada para los lectores. Quise volver como a las bases, me basé un poquito en la estrategia narrativa que usa Wells en El Hombre invisible. Es una novela que le pide al lector solo el conocimiento que se tiene hoy sobre la ciencia ficción y se dan por supuestas muchas cosas, la memoria, que fue mi gran impulso. Tuve a mi padre en los últimos días de su vida con demencia senil y supone un reto para un familiar ver a los pacientes con esa enfermedad. Perder atributos, convertirte en un adolescente, todo esto me llevó a escribir a esta novela, donde alguien tiene un accidente y para sobrevivir lo trasplantan a un robot. La novela inicia ya en el cuerpo clonado, se da cuenta de que algo está raro, no se siente como se recuerda. La novela trata de resolver el enigma.

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Gerardo Porcayo
Quise volver como a las bases, me basé un poquito en la estrategia narrativa que usa Wells en El Hombre invisible. Foto: MaremotoM

–También hablas mucho del cuerpo

–Te pones en esa lente de la mortalidad. Está el hecho de que el cuerpo va cambiando. Tengo 53 años y los cambios del cuerpo se notan. Está el deseo de volver a ser joven. En tono de ciencia ficción, es ir revelando el misterio. ¿Qué me pasó? ¿Por qué me desperté así?

–¿Qué es una novela cyberpunk?

–Fue un movimiento de ciencia ficción que nació en los ’80, por una novela de William Gibson, que se llama Neuromante. Retoma las estéticas de Blade Runner, son novelas urbanas enfrentadas a la violencia y a la tecnología. Son novelas ácidas y existencialistas.

–¿Qué cosas mexicanas tiene Volver a la piel?

–Me interesaba contar una historia desde la perspectiva mexicana, pero además teniendo en cuenta que lo peor que pasa en México, es que cuando uno triunfa se va del país. Se cambia el nombre muchas veces y juego con todo eso. Hay un pueblo fundado que recuerda mucho a México. El nombre es Alejo y también juego con Alejo Carpentier, el escritor cubano, es un homenaje para recordarlo. Cuando empezaba la ciencia ficción en México, en los ’70, Héctor Chavarría hizo una ciencia ficción muy mexicana y los lectores se burlaban. Hice una historia que pudiera atrapar al lector y hay muchos guiños que el lector sabrá entender.

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